jueves, 23 de abril de 2015

Fronteras de la vergüenza


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A día de hoy todos nos echamos las manos a la cabeza, incrédulos y solemnes, al hablar sobre la barbarie que los nazis cometieron contra el pueblo judío. El dogmatismo puede conseguir hacer sembrar ideas que anulen de toda empatía al ser humano. Esta ausencia de empatía puede acabar haciéndonos ver a un ser humano como algo más parecido a algo carente de vida y, en ese contexto, cualquier barbarie, cualquier dolor, podría llegar a pasar desapercibido. Así el pueblo alemán acabó viendo como “normal” marcar mediante un brazalete la pertenencia al colectivo judío de un individuo, la confinación de estos en ghettos, el hacinamiento de los mismos o su reclusión en campos de concentración sometido a trabajos forzados. Se normalizó. La barbarie se normalizó. Puesto este ejemplo podrían ponerse, por desgracia, centenares similares.

Algo parecido comienza a ocurrir dentro de nuestras fronteras en su percepción hacia lo que pasa desde fuera hacia dentro. En su límite. Ignorando la complejidad del problema insistimos afrontar éste, en su continua complejidad creciente, matando moscas a cañonazos. Eliminando las aristas humanitarias que tanto costó hacer presentes para anteponer, muy por encima, nuestro miedo irracional a la presencia “invasora” que justifique, ya sí, todo tipo de acciones para alcanzar el objetivo: dogmatismo maquiavélico.
No importa entender cuáles son las causas de este creciente flujo migratorio. No importa entender que el sistema del siglo XXI de generación creciente de desigualdades y consecuente deterioro ambiental (o viceversa) nos llevará, ineludiblemente, a un mayor flujo migratorio. Tal vez si entendiéramos eso, se nos haría inevitable, afrontar la problemática desde otras perspectivas, como por ejemplo, apostando fuerte por un mundo más justo. Vuelve la utopía a las líneas de este blog y ya podré ser apedreado por demagogo populista. Es mucho más sensato, claro está, admitir esta espiral continua de destrucción y asumir que mejor sálvese quien pueda y tonto el último. Por si acaso, los medios ya han puesto su dedo inquisidor sobre el único culpable: las mafias. No diré yo que las mafias no tienen nada que ver. No diré por tanto que parte de la problemática no haya que atacarla atacando ahí. Sin embargo, se demuestra un gran cinismo si se pretende creer que este es el único o el mayor de los problemas. Los migrantes, seguirán siéndolo, con mafias o sin ellas, con bombardeos de buques o sin ellos, con devoluciones en caliente o sin ellas, mientras la situación en sus países de orígenes sea irrespirable. Si seguimos insistiendo en ignorar este tema las únicas soluciones pasarán por extremar la violencia contra los inmigrantes haciendo que, más pronto que tarde, lo vivido en otros grandes genocidios de la historia vuelva a estar presente en este mundo, el nuestro, el de la vieja Europa, orgullosa de sacar pecho como cuna de la Democracia y los Derechos Humanos.
Entretanto, seguiremos olvidando que son seres humanos, porque no los veremos como tales. Los partidos de la ultraderecha siguen creciendo al candor del incremento del flujo inmigratorio y la crisis económica. Encefalogramas planos de ciudadanos que prefieren odiar a pensar. Entretanto seguiremos dando por buenas las soluciones que pasen por blindar nuestras fronteras sobre otras que hablen de integración y romper las barreras de la desigualdad. Entretanto seguirán los medios amplificando las noticias de nuestros problemas e ignorando las tragedias en el mar. Entretanto seguiremos construyendo muros, cada vez más altos, cada vez más cortantes. Entretanto seguiremos enviando cada vez a más fuerzas del orden para poner desorden. Entretanto seguiremos cada vez viendo un poco menos y tal vez, algún día, sea ya tarde y no veamos nada.

domingo, 19 de abril de 2015

Tomates, agua, suelo. Gente


Apenas concluyó la etapa de las elecciones europeas y, ante la llegada masiva de interesados a esa nueva oleada de cambio que Podemos suponía y las ganas de hacer cosas que fuesen configurando otra realidad, ya se me antojaba tremendamente atractiva la idea de potenciar huertos urbanos usando solares abandonados como recursos, así como el potencial de la ciudadanía interesada con ganas de hacer cambios. Sí, tal vez algo muy utópico y vacío de contenido para un cambio real, pero a este utópico soñador, le parecía que el potencial que derivaba de una acción de este tipo debía ser muy tenido en cuenta. Al comentar esta idea con una gran amiga que vive en Inglaterra, hizo que ésta no tardara mucho tiempo en pasarme un link en el que se explicaba cómo funcionaban los huertos ecológicos de Todmorden, una pequeña ciudad situada al oeste de Yorkshire.
Pasó el tiempo, y los derroteros de la realidad pronto me alejaron de este tipo de iniciativas, Podemos tenía que constituirse como partido político de la “Real Politik” y todos los esfuerzos debían remar en esa dirección. Las ideas que no son llevadas a cabo, tal como vienen, se van. Pero no mueren.
Pasaron los meses y ya destinado y adaptado a mi nuevo insti, me entero de que algunos valientes han decidido intentar tirar palante y darle vida al huerto del centro. Las buenas ideas hay que seguirlas. Así que con mi Proyecto Integrado de bachillerato y mi Alternativa de 3º ESO decido que nada me puede resultar más apetecible para llenar de contenido asignaturas “sin contenido”. Rastrillo, pala, tierra, compost, humus de lombriz, tomatera, berenjenas, huerto vertical, manguera, agüita, plantones, mallas, sol y un largo etc. comienzan a copar una parte de mi rutina laboral. Bendita rutina. Ya que estamos, y que en este casa nueva hay un arriate, sigamos plantando: más tomates, berenjenas y pimientos. El trabajo del campo lleva al hombre de la ciudad de piedra a recuperar parte de su esencia e inhalar algo parecido a un leve aroma a libertad. 
Sigue mi mente girando por estos derroteros y aquella idea, ahora en vísperas de elecciones municipales, vuelve a aflorar con fuerza. Se comenta a algún compañero. Se busca información y se confirma lo que el sentido común y la observación nos ha hecho creer siempre: ausencia de zonas verdes. Parece que hay una normativa europea que habla de la necesidad de que las ciudades cuenten con 5 metros cuadrados de zonas verdes por habitante. Todos sabemos que bien se mueven con sus parques por Centroeuropa y cuánta envidia dan, aunque ellos nos tienen tan buen tiempo, claro está. Pues resulta que la legislación de nuestra amada patria habla de 10 metros cuadrados por habitante. Somos únicos en el reino de la chulería, la fanforrenería y la hipocresía. Parece que prácticamente ninguna ciudad alcanza dichas cifras. Con honrosas excepciones como Córdoba(tuve la suerte de currar por allí un par de meses y doy fe). Tampoco andan mal del todo Sevilla y Huelva. ¿Y lo peor? Lo peor es Cádiz. ¿Y dentro de Cádiz? Sí, Algeciras. Adivinasteis. Tal vez los sucesivos mandatarios que se han sentado en este pequeño trono de hierro de mi ciudad natal han considerado que, ya que tenemos mucho verde rodeando la zona, no necesitaríamos verde dentro. Puede, tal vez. Solo, tal vez. Sea como fuere, para los algecireños que siempre tuvimos un pequeño grado de observadores, fue territorio común criticar la falta de zonas verdes. Si no me crees, pregúntale a cualquier algecireño dónde puede ir y tirarse en un césped a pasar la tarde…ayyyyy
Ahora, que conozco un poco más de cerca la “Real Politik” tengo la fortuna de conocer a ciudadanos que comenzarán a pisar las instituciones. Qué maravilloso que estas personas encomiables empiecen a velar por el interés de la ciudadanía y no por el de las redes clientelares. Es obvio que la lista de tareas de cosas por hacer es cercana a infinito, pero hay apuestas de coste cero y gran innovación que a buen seguro pueden brindar grandes resultados.
Hoy, sin ir más lejos, pasaba por los Barrios en mi etapa en  bici y, para mi sorpresa, doy de bruces con un gran “Huerto de Ocio”. Resulta que allí sí que existe. Y ves a la gente, a los vecinos, sacando de su tierra productos que llevarse a la boca. Ignoro si dichos productos van a parar directamente a sus cocinas o algún tipo de cooperativa. Poco me importa. Los detalles de ejecución podrán negociarse más adelante. Me importa que con muy poca voluntad política y menos recursos pueden recuperarse zonas abandonadas, darle valor económico, llenar de verde a la ciudad, hacer activas a personas inactivas, fomentar un cuidado y una conciencia directa con el medio ambiente, actividades con los más pequeños y un gran poder de sociabilizar. Por no hablar de las infinitas posibilidades de interacción con escuelas, comida ecológica, etc. etc. Puede que pudiera parecer una idea de algún hippie utópico que desconoce los problemas reales de la ciudadanía, pero fomentar la cooperación, el sentirse útil y autosuficiente,  resultan ingredientes vitales para una buena circulación sanguínea de una sociedad.

Amados compas, ahora que vienen las campañas. Estimados amigos, ahora que comenzaremos a tener cierto poder real, tengamos en cuenta todas las voces

miércoles, 18 de marzo de 2015

Venezuela, ay!! Venezuela!!


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Venezuela, ay!! Venezuela!! Ese país caribeño que suena tan cerca, aunque esté tan lejos. Limítrofe con Colombia, Brasil y la Guayana, ostenta petróleo y es dirigido por el régimen chavista de Maduro que siguió a Chávez tras su muerte. Mulatos, blancos, mestizos, negros. Violencia en sus calles y seguro, qué duda cabe, muchas cámaras de televisión. O tal vez, no son tantas pero las imágenes tomadas, en cualquier caso ,tienen una gran difusión. Especialmente aquí, en España. A decir verdad, confieso que apenas recuerdo oír hablar de Venezuela en los informativos en mi infancia. Entonces es verdad que se hablaba mucho de la URRS(mi más tierna infancia) y el tío de la mancha. Después se hablaba mucho de Cuba y el tío del puro. Siempre se habló mucho de los buenos: EEUU, Francia, Alemania, Inglaterra o Italia. Al menos, algo así recuerdo. Incluso de Jamaica, Japón, Brasil, Irak o Sudafrica se hablaba más. Ahora no. Ahora se habla de Venezuela. Venezuela mola!!! O tal vez no, pero está de moda. A veces, uno tiene la sensación que incluso se hablara más de lo mal que están allí las cosas de lo que lo están aquí, pero es que claro, aquí las cosas no están tan mal. ¿Dónde va a parar?¿ Y por qué están tan mal allí las cosas? Esto es un misterio, o tal vez no, tal vez la culpa es del comunismo dictatorial de los que la dirigen a sangre y fuego, ahora uno, antes otro, pero pal caso, lo mismo da que da lo mismo. Pero qué malos que son(que es y que era). Llegados a este punto a algunos les da por pensar que en el mundo hay muchos países y que por desgracia hay muchos que también están muy mal(hay quien se atreve a pensar que incluso peor) por lo que sorprende que a muchos ni se les nombre. Tal vez haya una explicación. Hay quien piensa, aunque tal vez sean malpensados, que se habla tanto porque hay un partido político aquí en España, que antes no existía y ahora amenaza con ganar, en el que algunos de sus líderes en tiempos pasados mostraron ciertas simpatías hacia algunas de las cosas que se hacían allá. Entonces, razonan estos, al decir lo mal, mal y muy mal que están las cosas allí, aquellos que tienen pensado votarles igual por miedo y esas cosas dicen aquello de: “virgencita, virgencita que me quede como estoy” y no les votan. Hay también quien piensa que pensar así es un poco rebuscado.
Pues eso, pasan los días y los telediarios monopolizan sus informativos con Venezuela a la cual, dicho sea de paso, se la tacha, sin pestañear de régimen dictatorial, aunque ningún organismo oficial internacional lo haga de ese modo. Lo cierto es que ellos pretenden crear una asociación directa entre Podemos y la Venezuela chavista y en gran medida, qué duda cabe, lo han conseguido. Es absurdo tener que señalar defectos de tu partido rival viajando a miles de kilómetros de distancia, en lugar de centrarse en las propuestas que estos proponen, por lo que resulta obvio que a los dirigentes de Podemos no les acomoda nada tener que debatir en estos términos. Como dijera Laclau: “no pienses en un elefante” y va y piensas…y algo parecido quieren evitar ellos: “ no pienses en Venezuela…” y todos nos asocian. Afortunadamente, yo no tengo tanta responsabilidad y eso me permite hablar con más libertad. Resulta evidente que el trato que se está haciendo en los medios, como dijera un amigo el otro día: “(…)está a caballo entre lo cómico, lo repulsivo y lo absurdo”, por lo que ceder a su lógica y contrarrestar para tumbar sus argumentos por los cuales venden a Venezuela como un infierno en la tierra es, de entrada, entrar en su juego y perder. Pero hoy, voy a perder.
Tal vez Venezuela no sea el mejor país del mundo, pero a buen seguro no es ni de lejos el peor. Tratar de comparar y equiparar la situación socioeconómico, histórico y cultural de ellos con la nuestra raya el esperpento y es una atentado contra nuestra inteligencia. A menudo, utilizan como argumento los índices de violencia tan altos del país, y por desgracia, esto es cierto. Igual que ocurre en la práctica totalidad de los países centroamericanos y al igual que ocurría muchos años antes de la llegada del régimen de Chávez. Argumentan, del mismo modo, los índices de pobreza que sufre el país y esto, también del mismo modo, a pesar de tener gran parte de cierto, sigue siendo una falacia que se atribuya a dicho régimen ya que estos índices más bien han venido bajando desde la llegada del mismo y están muy por debajo de muchos otros de sus países vecinos. Algo parecido ocurre con las tasas de analfabetismo, etc. No se trata de esgrimir un: “o estás conmigo o contra mí” puedes perfectamente estar en contra de muchas de las cosas que se hacen en Venezuela pero no por ello consentir ser inoculado por el virus del odio ciego hacia la que pretenden considerar como la región más hostil del planeta. Comprender la realidad de Venezuela pasa, como con todo, por una infinidad de aristas de profunda y compleja comprensión, pero a buen seguro, tirando un poco de sentido común, es imposible aceptar que las molestias que se toman los grandes medios en denostar la imagen del país sudamericano responda a un espíritu democrático insaciable de estos. Es imposible aceptarlo porque de tal modo no tendríamos a reyes, ex-reyes, presidentes, expresidentes, ministros y exministros coqueteando con jeques árabes y otros tantos dictadores denunciados por activa y por pasiva por múltiples organismos por pisotear sistemáticamente los derechos humanos. Entonces, la ética y la democracia ya no es tan importante. Quizás haya quien piense que la explicación tiene más que ver con el hecho de que Venezuela no quiera repartir el pastel con las empresas dueñas del mundo.
“Empresas dueñas del mundo” usar este concepto lleva a menudo a muchos a tildar de conspiranoico a quien lo utiliza. Pero, aunque la conspiranoya a veces pueda alcanzar niveles estratosféricos y perder la verdad que pudiera tener, es obvio que hay grandes intereses que planifican y rigen los contenidos de los medios, las estrategias, los intentos de golpes de estado, colocar a gobiernos afines tras derribar a otros, las puertas giratorias, las guerras(las de la sangre en el terreno y las frías mediáticas que inventan toda suerte de enemigos y demonios). Estos son hechos históricos contrastables que entre otras cosas, fueron el himno diario de los países sudamericanos exprimidos bajo el expolio de la Banana Fruit Company durante el pasado siglo. Así, en gran parte, se hizo hegemónica EEUU y su cultura y aquellos que osaran a plantar cara y hacer de su país un pueblo soberano que velase por sus intereses en lugar de los extranjeros serían perseguidos internacionalmente, pacientemente, en una tarea continua e incesante, mediante miles de prácticas diversas para conseguir hacerles cambiar de rumbo. Esa es la historia. La historia está escrita, aunque se empeñe en escribirla en gran parte los que ganan, siempre hay testigos que lo vieron y lo recuerdan y se empeñan en hacer que no se olvide. Que no se olvide la historia, porque como muchos dicen, si tal cosa ocurre, estamos condenado a repetirla. También hay quien dice que la historia es nuestra y la hacen los pueblos
Venezuela, ay!!! Venezuela

viernes, 9 de enero de 2015

Libertad de Expresión


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Charlie Hebdo resuena con fuerza en nuestras cabezas, quizás también en nuestras almas, haciendo que ese vínculo invisible que nos ata con la idea de libertad se haya sentido golpeado con violencia, amenazado, vulnerable; pero nunca en peligro de ruptura. Si la sinrazón ataca a donde más duele, atacaremos nosotros precisamente con el arma(alma) que ha sido atacada: libertad de expresión. Quieren todo tipo de mentes fanáticas tapar las bocas de los que tienen ese maravilloso defecto de no saberla tener cerrada. Quieren las mentes fanáticas de todo tipo doblegar la voluntad de aquellos que, a pesar de la educación del aborregamiento, la sumisión y la docilidad, se empeñan en mantenerse siempre a flote. Siempre firmes. Nadie que hable en representación de profetas que no conocemos terminará callándonos por más que la sangre riegue las calles. Nadie por más que en nombre de la defensa de la libertad pida precisamente ajusticiar usando las mismas armas de la sinrazón conseguirán acallarnos anteponiendo el miedo a la razón. Que no nos engañen: la receta contra esta lacra no es blindarse contra ella. No es meter en un mismo saco a toda una creencia. No es sembrar con odio frente al que procede de otra etnia, cultura o religión.

Por supuesto, no seamos ingenuos, el problema de la amenaza terrorista es una realidad que lejos de haber llegado a su fin con los atentados de Londres sigue vigente, cobrándose una nueva forma, tal vez más peligrosa, experta y corrosiva. Por tanto, en ese sentido, hay que utilizar nuestras herramientas como sociedad organizada para defendernos frente a esta amenaza. Sin embargo, todos los problemas, y más los de esta índole, tienen múltiples aristas, responden a múltiples causas, haciendo que su complejidad sea altísima y la manera de afrontarlos, del mismo modo, compleja. Un planeta donde la población crece sistemáticamente a la par que las desigualdades y el deterioro ambiental será, como ya vinieran anunciando desde hace décadas feos agoreros de gran reputación, un caldo de cultivo donde inevitablemente la crudeza y la violencia proliferarán. Por otro lado, seguimos mostrando cierta hipocresía cuando no queremos ver relación alguna entre las formas de actuar de nuestras fuerzas militares en Oriente Medio y el recrudecimiento de las prácticas terroristas yihadistas. Evidentemente esto no se soluciona de un día para otro ofreciendo una flor(no seamos ingenuos). Pero hay que ofrecer flores, defenderse y crear estrategias para no ser golpeados por el fanatismo religioso, pero crear políticas de mano tendida cooperación y búsqueda de resolución de conflictos. Hay que seguir apostando por un planeta donde las desigualdades lejos de incrementarse comiencen a desaparecer o todo tipo de paz social será vulnerada con los años. Plantear recetas que responden con las mismos pretextos pero en la dirección antagónica no ha sido ni será nunca la solución.

Por último invitar a una reflexión a modo de conclusión: se nos llena la boca hablando del derecho a la libertad de expresión cuando como parte de una sociedad libre nos sentimos atacados en nuestros cimientos más fundamentales. Sin embargo, pareciera que no nos escandalizamos cuando dicho derecho es vulnerado por grandes estamentos de nuestra sociedad que velan precisamente por nuestras libertades y, por ejemplo, imputan y condenan en nombre de “apología al terrorismo” a todo aquel artista o comediante que pretende hacer sátira. Que pretende poner una nota disonante que venga a recordarnos que dichos derechos se ganan precisamente ejerciéndolos. A muchos, que tal vez somos así de mal pensados, nos da por pensar que detrás de dichos movimientos se esconden precisamente oscuras formas de acallar voces y esto, aún de una forma mucho más sutil y menos cruenta, sigue siendo una forma de coartar y querer cercenar este derecho tan básico con el que tanto nos gusta presumir y sacar pecho para sentirnos libres: bendita LIBERTAD DE EXPRESIÓN

domingo, 28 de diciembre de 2014

Trepidante 2014, Descanse en Paz


Otro año más, otro año menos y podrá ser acusado de casi cualquier cosa este año, menos de dejar indiferente. Lo que se venía cociendo desde hace años cogió forma y explotó, o explotó y cogió forma, según se prefiera. A nivel internacional ya hablaban cuando sonaban las campanas de lo enfadados que estaban los ucranianos con el gobierno, comenzó el año se enfadaron más y las cosas se movieron. Luego resultó que no era lo que parecía, sino lo contrario. Entre la duda de si era una cosa o la otra, poco a poco dejaron de llegarnos noticias de allá.
Mucha gente también decidió morirse, aunque esto no suele ser novedad, sí que lo es el hecho de que fuesen tantos nombres significativos en tan breve espacio de días, 365 para ser exactos, no en vano se nos fue el  considerado mayor maestro con una guitarra, humilde y paisano, eterno Paco; se nos fue el genio de la magia literaria latinoamericana, varios actores holliwodienses titánicos frente a la pantalla se fueron antes de tiempo , una leyenda del club blanco, el entrenador malhumorado que le regaló el inicio de los días de gloria a nuestra selección. Se fue también aquél del que tan bien hablaban poniéndose de acuerdo los que mandan en señalar como la figura clave para que hoy tuviéramos democracia. También otros que sin ser responsables de la democracia parecían mandar más en ella, o al menos beneficiarse con ella. La terrateniente y los  emperadores económicos igualmente alabados por sus iguales pero algo menos por el resto de los mortales. Ese resto de los mortales que sin morirse, algunos sí, seguían, la gran mayoría de ellos, un año más anquilosados en esa eternizada crisis que tanto cansaba ya vivirla como oírla. Esos tristes mortales que se empezaban a acostumbrar al paro y la precariedad y también, por qué no decirlo, a los casos de corrupción paseándose a diario en los noticiarios. Por suerte, muchos de estos acusados empezaban a pisar los suelos de las habitaciones con rejas y por más suerte aún, de repente, como casi sin querer, algunos, no demasiados, intuyeron una alternativa real a la que agarrarse. Los que no habían oído nada o no querían hacerlo, menospreciaban, pero un grupo de locos empezó a volverse más loco, en una forma de locura sana y creativa que tejía trabajo colectivo y daba el 25 de Mayo una campanada cuyo eco se hizo expansivo e hizo vibrar todo el tablero político poniendo muy nerviosa a eso que ahora llaman “la casta” y a copar las conversaciones de las sobremesas en las casas y en los bares haciendo que incluso el fútbol llegase a parecer estar menos de moda que la primera persona del plural del verbo poder. Un tipo con coleta fue señalado, no sin gran parte de razón, como el mayor responsable de esta nueva locura colectiva y empezaron a hablar de él hasta en la sopa. Venezuela e Irán parecieron estar más cerca que nunca y el terrorismo de ETA parecía volver. Sin embargo, por fortuna no se movieron los países de su lugar en el mapa, ni ETA anunció un retorno a las armas.
Todo cambió en tan pocos meses que aún no sabemos el resultado de lo que está por venir. Los expertos que siempre han dicho saber mucho de esto se limitan a la frase del célebre Sócrates y argumentan que solo saben no saber nada. Difícil predicción, quizás imposible, la que el 2015 nos deparará en el terreno político, sea como fuere, la antaño tradicional disciplina ajena y alejada de todos, parece que por fin ha vuelto a las calles,  a las conversaciones, de donde nunca tuvo que haber salido.
Podemos aparte nos volvieron a inocular el virus de la duda de la vulnerabilidad y nos sentimos mortales. Amenazados y aterrorizados, aunque solo por unas semanas, porque la posibilidad de que muriese UNA se hacía mucho más terrorífica que la realidad de que hubieran muertos algunos miles, pero ya sabéis de esos que están lejos y no cuentan. Al final no murió, si murió su perro, bueno, de hecho, lo mataron. A ella, que no la llegaron a matar si vapulearon su dignidad, pero los indignados hace tiempo que vienen demostrando que también la dignidad está cambiando de bando. No murió la enfermera, pero sí pareció morir la psicosis…¿volverá?
Algunos piensan, otros los acusan de pensar demasiado, que muchos cambios tuvieron que ver con las ondas expansivas que dejó el tsumani Podemos , a saber: abdicación de un rey que no debió encontrar más recambios para su cuerpo en el taller y decidió dejar al mejor tallado cuerpo de su hijo el marrón de afrontar semejante panorama. Felipe, su sucesor y heredero, acoge con orgullo y satisfacción el carguito y copia el discurso de lo nuevo y lo viejo y se estrena por nochebuena con un discurso que hace a muchos dudar si no fue escrito por el mismísimo Errejón.  Un señor mayor que salía en una película de máscaras y vendetas  decide dejar de hundirse y ocupa su lugar un actor de Al Salir de Clases que también saca brillo  a su discurso convirtiéndolo en algo muy parecido a eso que ahora llaman populismo al tiempo que acusa a los nuevos de populistas. Los señores del partido del gobierno no encuentran hueco donde esconder la cabeza y acuden impertérritos al desmantelamiento de sus privilegios que aún, en honor a la verdad, está muy lejos de ser tal cosa…por lo demás poco más, la selección cerró su ciclo, algún avión hizo factible la serie de Lost, el Papa cada vez se parece más a un superhéroe y los rojos lo aclaman, y el mundo y los seres que lo habitan, qué duda cabe, están un poco peor aún si cabe que en el 2013 pero sin duda, mejor que en el 2015…

Si ud. piensa que ante tal análisis pudiera yo pensar que la cosa está jodida, pudiera ser que acierte, pero no soy tan pesimista. Después de tanto estiercol tragado habría que ser muy necio para no querer ver que por primera vez el cambio está más cerca que nunca y en gran medida en nuestras manos. Si no fuese así y fuese mucho peor, la tecnología regala, desde hace ya mucho, pequeñas cosas, Cositas Buenas, como el placer de poder oír ahora aquella guitarra en los compases de la Barrosa desafiando las leyes de la naturaleza,demostrando que aquellas manos aún están en vivas. Descansen en Paz las del maestro y las de todos los maestros.


2015… Veremos que nos deparas

sábado, 25 de octubre de 2014

Hoy, más que nunca, Podemos


Cuánto debate entorno a la Asamblea Ciudadana de Podemos. Cuánta tensión, por qué no decirlo, y, por desgracia, cierto miedo también puede verse. Entiendo, comprendo, sopeso, aprendo. Todas las posturas parten de un razonamiento previo, de unos conceptos previos. Como “profesional” de la pedagogía he de decir que de algo de eso hablaba el constructivismo de Piaget: crear aprendizaje significativo partiendo de los conocimientos previos. Obviamente cada cual tiene sus razones y cada cual sus argumentaciones. El error residirá en posicionarse herméticamente y colocar etiquetas infantilizando la postura de tal o de cual según lo enmarquemos en ideas preconcebidas. Error. Hablamos de crear poder popular. Hablamos de que no se nos trate como a menores edad y, en este proceso, tal vez más que en ningún otro anterior, estamos dando pasos agigantados a la hora de formarnos y politizarnos.

Unos dicen que lo más importante es Ganar y todo tiene que supeditarse a ello. Otros argumentan que ganar a cualquier coste puede traer costes irreparables. Algunos creemos que lo uno y lo otro son verdades supeditadas y a medias. Es evidente que el contexto es único: la ventana de oportunidad. Creo que a poco que nos paremos a pensar estamos todos básicamente de acuerdo en la importancia de no perder este tren. La promotora tiene una legitimidad de facto ganada por el éxito de su campaña y de contagiar la ilusión de norte a sur y este a oeste de nuestro territorio. Cierto. Pablo Iglesias tiene la legitimidad y el consenso casi generalizado de ser el mejor portavoz con el que podríamos soñar. Cierto. Sin embargo, decir esto no deslegitima a aquellos compañeros y compañeras que decidieron arremangarse y cubrirse de fango hasta las rodillas, igual que los primeros, para hacer llegar la voz a aquellos que no la tienen. Para hacer llegar la ilusión a aquellos que no la tienen porque, si algo es evidente, por más que unas declaraciones en la Sexta te hagan palpitar el corazón, por más que un estado del facebook se comparta miles de veces, nada es comparable a la cercanía de luchar codo con codo y, por tanto, no se debe de tratar de elegir una medida o la otra, sino de entender de que ambas son compatibles y deben de ser sinérgicas entre sí.

No seré yo quién ose a poner en duda los proyectos políticos que profesionales y altamente capacitados de la materia llevan tejiendo en sus libretas desde hace años. Mi más sincera admiración y respeto ante sus ideas. Es más, confieso que me siento pequeñito ante ellos. Sin embargo, me preocupa(nos preocupa) que reconducirlo todo hacia ese fin implicando destruir la ilusión de las bases, de la gente que se empieza a empoderar es innecesario a la par que preocupante. A muchos de los que comenzamos esta aventura nos sorprende ver que pudieran existir ciertas contradicciones entre las frases que significaban a Podemos entonces respecto a la que pretenden hacer que lo signifiquen ahora. “El cielo no se toma por consenso sino por asalto” no parece ser demasiado compatible con “aunque ganemos las elecciones si la campaña no sirve para que se organicen formas de contrapoder en la calle(...) esto no servirá de nada”. A algunos, evidentemente, este tipo de contrastes nos pone, aunque sea mínimamente, en alerta. Y si digo tal cosa no se me debe de tachar de: trotskista, divisionista, iluso, egoísta o cualquier epíteto que prefiráis. No soy ingenuo y entiendo la dificultad e importancia de captar a la mayor parte del electorado si queremos ganar. Pero entiendo, aunque quizás me equivoque, que sin esas personas comprometidas que nos sentimos de izquierda (por más que entendamos la importancia de entender el discurso de “ni de izquierdas-ni de derechas”) este proyecto peligra igualmente por más que sepa venderse al gran grueso electoral. Y creo esto no por una razón pasional que me ciega el entendimiento, sino por la práctica cotidiana que he podido evidenciar en el pulso de los círculos. Sí, los círculos. Esas extrañas estructuras que, se quiera o no se quiera, dotan de singularidad, grandeza y emotividad a este proyecto. Cada círculo es de su padre y de su madre, igual que las personas que lo forman. Cada cual tiene sus luchas y sus diferentes grados de madurez política pero, salvando contadas excepciones, la gran mayoría de ellos(al menos lo que mi experiencia ha sabido transmitirme) son espacios de empoderamiento ciudadano donde las personas se hermanan entre sí y construyen juntas. No seré yo el que diga que la propuesta de Iglesias venga a debilitar el espacio que los círculos ocupan, pero sí me gustaría ver más guiños hacia estos. Dotarlos de más herramientas a la vez que reconocer con mayor valentía el poder, el potencial y la inteligencia que de estos, así como de mucho de sus miembros, emerge día a día. No seré yo el que dude de la importancia de desvincularnos de viejos tics asociados a la izquierda(por más que me duela) pero, en ningún caso, esto debe de servir para dejar de ver el horizonte que perseguimos: una sociedad concienciada dispuesta a luchar por el cambio porque, como bien se rezaba al principio de esta andadura: “ votar no es depositar una papeleta cada cuatro años”.
La semana pasada en VistaAlegre pudimos evidenciar muchas cosas, algunas tal vez nos gustaron más(según a quién) y otras menos(según a quién), no obstante, sobre lo que no tendría que haber dudas, es del potencial que hay en los cerebros de las personas que conforman Podemos. Miles de inteligencias colectivas que de saberse exprimir y cohesionar eficientemente, difícilmente nadie podría llegar a pararnos. Porque desde la ingenuidad que me da ser un ciudadano haciendo política más que un político yendo de ciudadano, creo firmemente en esto. Lucharé desde dentro por crear cohesión y hermandad con la honestidad como denominador común. Entiendo y entenderé que todos y todas los que nos sentimos Podemos tenemos cabida por más que a veces las diferencias pudieran parecer irreparables. Es por esto que me gustaría hacer especial hincapié en la importancia de no deslegitimar a ningún compañero o compañera por creérsele que pertenece a tal o cual agrupación, doctrina o lo que sea. Todos estamos juntos en este barco. Todos nos hemos montado en él porque creemos que otro mundo es posible y, olvidar esto se me antoja tan peligroso como empezar a ver entradas de agua en este barco. Porque estoy convencido de que tal cosa no tiene que pasar, hoy, más que nunca, Podemos!!!


domingo, 5 de octubre de 2014

Encuentro Provincial


Con un millón doscientos cuarenta mil habitantes y 44 municipios nuestra provincia cuenta además con seis parques naturales y otros tantos parajes, reservas y monumentos, naturales también. Playas queridas, amadas y soñadas en y por el mundo entero. Fiestas tradicionales únicas, pintorescas y del mismo modo, admiradas. Cuna del flamenco, de artistas legendarios  y universales. Tierra de risas, buena gastronomía e incomparables paisajes. Paso de aves y de inmigrantes que también buscan un mundo mejor aunque con más complicaciones y falsas promesas que las primeras. Lugar golpeado cruelmente por el paro, el narcotráfico y la negligencia política aunque tal vez, esto último, no sea característica exclusiva de nuestra provincia. Tierra pá lo bueno y pá lo malo. Tierra de gente de la calle, cercana y en grandes dosis güena gente. Ese es mi Cái del que digo con orgullo ser la provincia envidiada por cualquiera pues aúna todo lo que se puede soñar en algo menos de 7500kms2. Nunca conseguí sentirme español, a veces me cuesta entender el concepto de ser andaluz, pero gaitano, gaitano me siento un rato. Personalmente he vuelto a mis raíces tras doce años de ausencia por otras tierras andaluzas y hoy sonrío sintiéndome acompañado por los míos.
De este millón y pico de habitantes muchos están muy quemados, como ocurre también fuera de nuestras fronteras y otros tantos empiezan a creerse que hay alternativas. De éstos, algunos, los más locos, decidieron impulsar el cambio ellos mismos y se van organizando desde sus distintas localidades y a veces se les ocurre quedar, reunirse y ver cómo se lo montan el resto de sus compañeros(o compas). Ayer fue uno de esos días y como loco algecireño me tocó ser anfitrión junto con otros compañeros y compañeras por los que hoy sonrío con orgullo al poder trabajar codo con codo junto a ellos. Mucho curro, mucha concentración, debates políticos, pero también distensión y espacios en los que las problemáticas y preocupaciones más cotidianas entorno a Podemos son puestas sobre la mesa y para, nuestra sorpresa, descubrimos cómo éstas se repiten en uno y otro lugar y, por todo ello, nos sentimos más seguros, porque nuestros temores son temores compartidos y así, de algún modo, son menos temidos.
Pero claro, esto es política y no una reunión de amigos, aunque a cada paso nos acerquemos más a eso, por lo que tocaba hacer política. Y ahora, inmersos como estamos en el proceso de asamblea constituyente tocaba hablar sobre borradores: éticos, políticos y organizativos. Así pues dedicamos la mañana a oír la defensa de aquellos que algunos compañeros de la provincia tuvieron a bien presentar y, además, oír voces sobre éstos u otros más conocidos o, sencillamente, ideas entorno a qué líneas políticas, éticas y organizativas debe presentar un partido constituido. Es evidente que son reflexiones y debates que difícilmente pueden entusiasmar a todo hijo de vecino, sin embargo, no es menos cierto que hacer el esfuerzo de participar ya sea pasiva o activamente nos conduce a un ejercicio de comprensión política del que salimos más reforzados para la tarea que tenemos por delante. Dura mañana. Toca comer. Eso sí gusta a todo hijo de vecino y más cuando la oferta es variopinta y las cervezas están fresquitas. Tiempo de almuerzo para salir a disfrutar de las vistas del Estrecho, sí compas, eso de enfrente es África, ahí, tan cerca. Y al otro lado la bahía, que no la de Cádiz, y ese montáculo azul se llama Gibraltar. Luce el sol, crece la distensión y hay hora y media pá relajarse. Cada cual se arrima al árbol que mejor cobija y ya avisé que teníamos tendencia natural a irnos a comer por círculos. Habrá que proponer para el próximo evitar esto también. 
La tarde transcurre con la puesta en común por círculos, personalmente fue lo más satisfactorio porque aunque quizás no sean los debates de más calado, sí que son los espacios de mayor poder a la hora de construir tejido. Poner en común de forma distendida nuestras distintas experiencias ayuda a humanizarnos, ponernos cara y comprender que estamos en el mismo barco, con el mismo rumbo, pero simplemente en otro punto del territorio y eso, nos regala una nítida sensación de tener que encontrarnos y compartir más. Todo evoluciona alrededor de este proyecto y las cosas acaban llegando, tal vez forzarlas puede conseguir el efecto contrario. Todo evoluciona y las mentes evidencian con mayor lucidez de qué va esto de la política y también la interna claro está. Ciertos golpes que duelen nos ayudan a caer del pedestal para descubrir que los mundos de Yupi no existen. Pero al levantarnos somos más fuertes e independientes. El cascarón se va rompiendo y poco a poco dejaremos de guiarnos por el graznido que la mamá pato nos dejó como impronta. Eternamente agradecidos, seguiremos pensando y decidiendo por nosotros mismos para no cometer el fatal error de convertirnos en lo que criticamos.

Compas, ayer lució el sol, gracias por todo a tod@s