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domingo, 18 de agosto de 2019

Historias de frío con la calor(parte I)



La Antártida, esa pequeña porción de tierra escondida del resto del globo, allá abajo, donde nadie la ve, con sus 13,7 millones de kilómetros cuadrados(unas 25 Españas) nada parece sobrevivir perennemente a sus inviernos. Nosotros, con nuestras historias de Amundsen y Scott, conseguimos crearnos un imaginario de tierra inhóspita, vacío, nada y grados bajo cero. Y además de eso, como el sitio era grande, y quizás el día de mañana, quién sabe si no sería buen lugar para explotar, aunque este Tratado del 59, que bien sabe a grano en el culo, nos lo impide ahora, pudiera ser que mañana no, y para ello hay que estar bien preparados. En sus puestos, para cuando den el pistoletazo de salidas y, para eso, lo mejor era construir bases. Bases veraniegas, que lo del invierno ya se sabe, o si nos ponemos muy atrevidos, tecnológicos y aventureros también permanentes, que seguro que para el día de mañana nos dejan todavía mejor situados si hay que repartirse el pastel. Las bases serán militares y científicas, y así no solo decimos que sea para posicionarnos bien. 
Muchos países quieren ese pastel y algunos lo quieren impugnar, pero el Tratado Antártico dijo que de eso nada, que no hay soberanía, al menos de momento. Aunque Argentina, que se siente cerca, tenga muchas ganas y necesidad de ello, por eso tuvieron a los primeros humanos nacidos en la Antártida(qué frío por dios) y tienen más bases que nadie. Claro que también está Chile que está al lado, y Estados Unidos, que bueno, son Estados Unidos y siempre tienen que tener la mejor parte del pastel. También Noruega que para eso llegaron al centro primero, y otros que andan cerquita como Nueva Zelanda o Suráfrica y otros que, siempre quieren la mejor parte del pastel, como Francia o Rusia. Pero,¿qué pastel? No sabemos muy bien, desde luego podríamos decir que agua dulce, aun en forma sólida, más del 70% de la que hay en el planeta se encuentra allí, normal, si la altura media congelada ronda los dos kilómetros, en una superficie equivalente a Europa occidental, claro está que ahí hay mucha agua, tanta como que si se descongelara el nivel del mar subiría 55 metros. Pero supongo que no es agua lo que se busca, aunque viendo el panorama futuro que tiene el agua potable disponible no es tan mala idea. 
Está claro que tampoco son resorts lo que se buscan, la gente prefiere, por lo general, sitios más cálidos, y aunque el cambio climático es una realidad imparable, no sé yo, está la cosa lejos aún. Árboles tampoco, bosques no hay ninguno, y recursos comestibles cárnicos solo se me ocurre alguna foca Leopardo que otee, aunque no sea un otárido(chiste taxonómico), a algún Emperador con su paso torpe acercarse a la costa. Pero claro, tampoco andaría(ni nadaría) la Leopardo por esos lares en el frío invierno. Y es que solo el Emperador, y la Emperadora, son los únicos valientes que podrían proveernos de alimento cárnico, grasiento pero cárnico, a nuestra especie durante los doce meses del año. El mayor de todos los pingüinos, y si se me permite el más espectacular y bello, se adentra a  decenas de kilómetros de la costa o incluso a algún centenar, estableciéndose en colonias. Allí las parejitas monógomas felices, se prometen amor eterno, la hembra invierte toda, o casi, su energía en construir el huevo mientras que, el invierno, al paso de un tiempo inexorable, va marcando grados bajo ceros en el calendario, así que toca relevarse, demasiado frío todo como para hacerlo solos, aunque seas una perfecta adaptación evolutiva a vivir en el lugar más gélido que se pudiese pensar. Toca cambiar el huevo, rápido y con precisión, nos ponemos frente a frente y aquí,bajo tu vientre, me refugio en la calidez de estas plumas tan bien tejidas, y esta capa de grasa. Nos vemos amor, volveré, o eso espero. EL viaje es largo, caminar bajo dos patas de pato y con este culo que me pesa, aunque pese menos ahora,no es tarea fácil, y menos por estas placas de hielo...aunque igual por las placas de hielo me puedo deslizar mejor. Me voy, tardo un mes en llegar a la costa, depende de cuánto se haya ido el hielo tierra adentro. Allí me pondré las botas un par de semanas, para  crear un buen almacenaje en forma de papilla a medio descomponer de peces varios que, con suerte, servirán a nuestro retoño a mi regreso. Reza al dios Pingu para que no me coja ninguna Leopardo por el camino y pueda sobrevivir al frío y nos vemos a la vuelta. Cuida bien de nuestro hijo mientras tanto, nacerá en mi ausencia y te dejará en los huesos, se llevará las pocas reservas que te van quedando. Pero antes de eso, pégate bien fuerte al resto de los machos de la colonia. Benditos padres sois, cuánto que aprender de vosotros los de la especie humana. Pegaros bien fuerte, decía, y no dejéis que nadie se quede fuera, que -70ºC son demasiado pocos, y con ventiscas de 170 km/h ya ni te cuento. Bueno, dame un piquito. Nos vemos. 
Y así los días se hacen tan cortos y tan fríos que nadie podría creer que mientras tanto aquí pasamos olas de calor, este mundo nuestro. Los pingüinos emperadores de las distintas 80 colonias censadas vía satélites en el 2012 van realizando una peregrinación parecida, en busca de alimento, en busca de alimentar a su cría, en busca de alimentar la especie. Para cuando vuelvan las hembras, varios miles de aves iguales y desesperadas son difíciles de distinguir a simple vista, hace falta algo más que un buen ojo selectivo. En la ecuación, se encargó la evolución de meter grandes diferencias de frecuencia en los sonidos, y un oído muy sensible para distinguirlo. Con suerte en algunas horas las primeras ovejas estarán con sus parejas. Otras, tardarán días, otras nunca se encontrarán, tal vez la Leopardo tuvo suerte, que también tiene que sobrevivir y alimentar a sus crías y seguir haciéndose un hueco en esto de perpetuar la especie. A nuestros amigos los emperadores, al fin y al cabo, en líneas generales, no parece irles tan mal, el censo vía satélite sorprendió a los más optimistas cuando pareció indicar que su población superaba el medio millón de individuos. Aún así,la evolución de esta especie totémica por su capacidad de enamorarnos y concienciar por su belleza, sigue siendo una incógnita en tanto en cuanto no se sabe con certeza de qué modo las consecuencias del cambio climático le harán pasar factura. Y en eso andan los científicos, algunos de esas bases, estudiando, midiendo, pesando, conjeturando, teorizando,haciendo ciencias, para darnos lo mejor de nuestra especie.
Y así, el frío sigue llegando a una Antártida tan inexplorable como atractiva. Tan fría como enigmática. Tan bella como sus Emperadores. Y nosotros, los tristes mortales, solo nos atrevemos a soñarla, leer de aquí y de allá, embebernos en imágenes, poner algo de música y escribir estas líneas.

jueves, 25 de julio de 2019

Happy 100


Uno no cumple cien años todos los días, así que, si ese alguien, aunque no lo conozca personalmente, me ha servido de referente en demasiadas ocasiones se me antoja suficiente excusa como para hacer un alto en el camino y, sacar un hueco en la ajetreada y anárquica agenda del que viaja en ruta parando sin saber muy bien dónde, cómo o por qué. Y en estas, me escabullo en el primer pub que amable me ofrece copa, cargador y wifi en algún rincón de la plaza principal de la bella Cudillero, así que tampoco me voy a quejar porque el ritmo del regatón no me ayude a concentrarme.
Debía correr el año 2000 cuando el bueno y antipático del profesor de Introducción al Estudio de las Ciencias Ambientales(o algo similar) nos hablaba de un tal James Lovelock(el cumpleañero), como le suelen ocurrir a los profesores plastas y entusiastas(tal vez ambas sean sinónimos), como pude descubrir en carne propia pasados los años, dar la tralla con aquello que les apasiona se convierte en estandarte principal. Así las Edades de Gaia se convirtió en lectura obligatoria y aunque en ella ya intuíamos cosas interesantes, como suele ocurrir, no fue hasta el rescate de la obra, varios años después, cuando empecé a darme cuenta de lo interesante de la teoría que desgranaba el padre de la Teoría de Gaia. No son muchos los que conocen la Teoría de Gaia, sin embargo, ya se cuela en los libros de textos de muchas materias de mi especialidad. La teoría de Gaia que no es otra que la que considerar a nuestro planeta como un gran ente vivo(quiera entenderse de un modo más o menos metafórico) en el cual cada sistema interacciona y depende de los otros. Los mecanismo de autorregulación de nuestro planeta, igual que ocurre en ti, la hacen sobreponerse de los males a los cuales se pueda ver abocada. Lovelock, como tantos grandes a lo largo de la historia de la ciencia, fue pasando cada día un poco más de los caminos marcados y se iba haciendo independiente, y como suele ocurrir en la historia de la ciencia se le trató con facilidad y generalización de loco, a él y a su idea...pero como también suele ocurrir, parece que eso se la sopló bastante.
Siguió a lo suyo, y el tiempo le dio la razón. A mi entender, puede que desde la ignorancia, para mí el inglés es sin duda uno de los padres de la concienciación medioambiental. Sin embargo, Lovelock ha levantado ampollas con sus ideas acerca del uso de la energía nuclear y es que para el centenario, el objetivo principal para que el ser humano pueda contar con tener un futuro en el seno de Gaia(Gaia seguirá sin nosotros)hay que reducir a cero no hoy, sino ayer, toda emisión de gases de efecto invernadero y aún así los daños serían inevitables. Bueno, pues en este contexto, Lovelock entiende que solo las energías nucleares pueden tratar de suplir a los combustibles fósiles, mostrándose bastante crítico con las renovables. Es quizás este uno de los aspectos más polémicos del científico.
En cualquier caso, con poco tiempo por delante, me faltan ganas y capacidad para seguir diseccionando lo poco que sé de la figura de este grande. En cualquier caso, con una hora de antelación, venga desde la península su merecida felicitación, por una larga y próspera vida dedicada al conocimiento y la divulgación. Felicidades, Sir James

domingo, 21 de mayo de 2017

Tras los pasos de un legado...

Los alumnos se ponen a realizar actividades, se acaba la semana, las energías bajo mínimo, mi cuerpo y mi mente necesitan una tregua, aunque sea de dos días. En el escritorio un buen puñado de exámenes que me gritan "aligera" y al lado la guía etnobotánica del Parque Natural del Estrecho... la curiosidad me corroe...abro sus páginas que aún huelen a nuevo y voy disfrutando de cada pequeño detalle. Impresiona ver el cuidado, la cantidad de información de interés para el usuario diario, una joya al alcance de cualquiera y que ayer mismo su propio autor me regaló. Tanta información que demuestra la riqueza medioambiental y ecológica de nuestra zona, a saber: cientos de especies descritas con sumo detalle tanto en los aspectos botánicos como en lo ecológico, sus propiedades medicinales, sus historias, mitos y leyendas, usos más "recreativos", y un largo etc. En definitiva, una guía de nuestra tierra que arroja muchísima luz sobre nuestro patrimonio más ancestral y escondido, a pesar de estar a la vista. Esa es la guía que el Lechu se empeñó en sacar hace ya cuatro años, con su tenacidad, su capacidad de trabajo, su pasión y su entusiasmo.

Ayer fui a visitarle e hizo honor a su leyenda cuando, tan solo descorrer la puerta de su casa, me invita a pasar por angostas  y escarpadas escaleras de piedra que el mismo colocó y que conducen como a una nueva dimensión: una suerte de selva hecha a medida de su creador que bien podría ser la envidia de cualquier jardín botánico. Con muros y suelos tapizados centímetro a centímetro por hiedra de entre la cual van emergiendo toda suerte de especies, ya sea la más autóctona y archiconocida, ya sea la más estrambótica; y en su jardín nos detenemos y me presenta a sus perales, aguacates, guayaberas, romeros, estramonio, adormideras, lavanda,  higueras, hierbaluisa...o el infinito etcetera que queráis añadir. Todo en su casa contrasta con ese destrozo que se hizo a las puertas de ese paraíso que tanto ama y tan bien ha retratado: el Parque Natural del Estrecho. Estamos en el Faro y su casa parece la única que lucha por integrarse en aquel ecosistema, el resto toda suerte de ostentación de lujo y derroche y mucho cemento. Jesús Sánchez, el Lechu, huye de eso, su "mayor lucha es la educación ambiental" tal como me dice cuando le pregunto qué le llevo a realizar el proyecto de Diverciencia de este año que nos ha dejado a tantos  con la boca abierta. Por esa razón estoy allí, he ido exclusivamente a visitarle para recopilar información y poder, desde esta ventanita, poner un granito de arena en la difusión de este proyecto.

Arranca una puñado de Romero y otro poquito de Hierba luisa y nos hacemos una infusión rica, rica y con miel(de su amigo de Jimena, eso sí). Hablamos de mil cosas sin llegar a centrarnos del todo y así, poco a poco, me va contando cómo ha llegado a darle forma a este proyecto que hoy mismo se está presentando en Madrid. "Tras la Delgada Línea Roja", es el nombre que le ha dado al proyecto y cuyo objetivo es demostrar con datos estadísticos que el Campo de Gibraltar es una de las zonas con mayor biodiversidad de Europa, ahí es nada. para de ese modo fomentar la educación ambiental de las nuevas generaciones pues, como reza en una de las citas de su proyecto: "sólo conservamos lo que amamos, solo amamos lo que conocemos, solo conocemos lo que nos han enseñado". Por todo ello este proyecto se articula en seis guías a todo color que recopilan la friolera de 4000 fotografías de todo tipo de especies que habitan en nuestra región, muchas de ellas endémicas. Esas guías además se han sacado con muchísima calidad de impresión. Claro que esto eleva costes y dificulta la posibilidad de que se abra al público, que se comercialice, aunque no sea con ánimo de lucro, sino con la intención de transmitir ese legado. Esto es lo que le planteé el día que conocí el proyecto y lo que parece le han planteado ya más de cien personas a día de hoy. Él se mostraba reticente y es que, para llegar a poder llevar a cabo dichas guías él y sus alumnos han tenido que pedir permiso a más de 30 especialistas y/o fotógrafos de la naturaleza de nuestra zona y claro para ello ha tenido que quedar bien claro que es con el fin de ejecutar el proyecto y nada más. En cualquier caso, nada que no se pueda solventar con otra ronda de contactos y un poco de voluntad por parte de todo. 


Lechu consiguió por fin este año que se ofertase en el IES Getares, donde trabaja, una asignatura de 4º de la E.S.O. exclusivamente enfocada a Diverciencia que, para el que no lo conozca, es una feria made in Algeciras en la que los alumnos de casi todos los institutos y muchos coles participan con proyectos cada día más fascinantes. Es sin duda, algo de lo que nos tenemos que sentir muy orgullosos los algecireños.  Consiguió hasta dos grupos con un total de casi sesenta alumnos que fue dividiendo en subgrupos que iban a dedicarse a distintos taxones de seres vivos, así estaban las mariposas, los coleópteros, los mamíferos, anfibios y reptiles, y así hasta catorce. Le pregunto por el impacto que cree que ha tenido en los chavales, ya que al fin y al cabo son el objetivo principal, y sin titubear me dice que salvando contadas excepciones, para la mayoría ha supuesto un trabajo de mucho aprendizaje y en algunos casos un verdadero cambio de paradigma. Confía, y confío yo con él, que de ese grupo salgan al menos dos o tres naturalistas...

Me habla con pasión de muchos de los colaboradores como Fernando Barrio, Pepe Torres, su amigo Domingo Mariscal o Faluke del que dice ser uno de los mayores expertos en invertebrados marinos con más de 60000 especies fotografiadas. El entusiasmo y profundo conocimiento con el que habla de temas que le son ajenos a la mayoría de los mortales evidencia mis carencias de profe de Ciencias Naturales, pero lejos de deprimirme me contagio con él, prometiéndome mejorar. De todos los colaboradores de los que habla es con el malacólogo Emilio Rolán con el que más se le ilumina la cara. Es admiración pura y confesa lo que siente por este hombre que casi a la vejez soltó la bata de médico y se dedicó a explorar especies de moluscos.  A día de hoy ha batido todos los récords en estos campos y ha descubierto él solito más de 1470 especies. Cosa que, entre otras, le ha valido el reconocimiento doctor honoris causa por la universidad de Vigo  y a él le impresiona la pleitesía que le rindió cuando estuvo en su casa. Destaca y le asombra su humildad, sin darse cuenta de que puede decirse exactamente lo mismo de él. 

"Yo soy un hijo de Félix", me dice en un momento dado para dejar claro su escuela. Él y otros tantos miles de naturalistas de su generación quedaron marcados por el prestigioso divulgador, admite parte de su leyenda negra, pero asegura que nunca ha existido ningún orador como él en materia de divulgación científica en este país. Y al igual que Félix él va divulgando su conocimiento, contagiándolo. Este fin de semana se han ido a Madrid al Congreso Nacional de Biodiversidad Virtual. Sin duda, Biodiversidad Virtual y Ricardo Laorga son posiblemente los mayores artífices colaboradores de este proyecto. El bueno de Ricardo ha hecho de puente de unión entre las demandas del grupo del IES Getares y los dueños de las fotografías y es que, Biodiversidad Virtual es una platofarma en la red que cuenta con millones de fotografías sobre todo tipo de especies. Es algo fascinante.  Entramos en su despacho lleno de fotos de Yanomamis, colecciones de conchas de moluscos, una extensa biblioteca de la naturaleza y cientos de atractivos más y me muestra cómo funciona la página. Qué de cosas increíbles hace la gente para hacer del mundo un rincón mejor.

El reloj sigue avanzando y me tengo que ir, antes le pregunto qué repercusión política considera que tendría que tener este proyecto y se muestra convencidamente escéptico de que la clase política se implique en la divulgación del mismo. Es consciente de que es un proyecto "costoso" y de que la clase política no suele estar para estas cosas. En ese punto yo me muestro tajante y le aseguro que de entrada todos los departamentos de Biología de cada IES de la Comarca del Campo de Gibraltar tendrían que tener estos ejemplares; y es que el Lechu y sus alumnos han convertido un trabajo de instituto en todo un legado para nuestra zona. Han conseguido una recopilación inexistente y que contribuye enormemente a conocer, amar, respetar y proteger nuestro patrimonio. Si los distintos Ayuntamientos de la zona, la Mancomunidad o la Junta de Andalucía no quieren hacerse eco y respaldarlo, de alguna forma serán cómplices de lo contrario, por su ignorancia, por su dejadez, por su falta de implicación en los asuntos realmente importantes. Y es que estamos hablando que esta región es lo que se conoce como un Hotspot, es decir, zonas relativamente pequeñas que están en destrucción y retroceso y que cuentan con una elevada biodiversidad. Urge tomar conciencia. Urge hacer algo. Lechu, y tantos como él, nos ofrecen a la ciudadanía y a la clase política a diario una oportunidad de hacer que nuestro paso por la Tierra valga la pena y es que, como citan al finalizar  el proyecto de "Tras la Delgada Línea Roja": " Lo importante no es la Tierra que le vamos a dejar a nuestros hijos, sino qué hijos le vamos a dejar a nuestra Tierra"

jueves, 8 de septiembre de 2016

En el Laboratorio de Naturales


Primeros días de septiembre, los repartos de los cursos hechos, disfruto del nuevo destino que tantas buenas sensaciones me reporta. Entre muchas, el espacio del laboratorio, con solera, gran biblioteca especializada con buenos ejemplares de clásicos universitarios, me froto las manos: me pondré las botas...Chismes por doquier. Viejos trastos que en la educación de este siglo XXI parecieran ajenos a un profesor de Biología: hornos, placas de Petri, microscopios, minerales, rocas, matraces, reactivos de  todos los tipos y colores y casi todos caducados(como suele pasar). Está claro que este año  con mi flamante Bio de 2º Bachillerato me voy a "jartá" de prácticas guapas... A ver qué dice el tiempo...y en estas ya rutinarias ensoñaciones se acuerda uno de esos viejos profes de Natu, hoy extintos. Esos que hacían de esta especialidad y esta disciplina lo que hizo que nos enamoráramos de ella. Por sus venas le corría su pasión y tanto fuera como dentro de las aulas así lo demostraban. Creo que casi todos los que tenemos cierta edad aún recordamos alguna eminencia de éstas en nuestros institutos. Pero he de confesar que apenas he conocido a ninguno de ellos como compañeros... Cosas de la vida

Pocos minutos después vamos a una reunión de profes para que nos expliquen cómo tendremos que ir "adaptando" los requerimientos que la inspección hace en base a lo que vio y acorde con la nueva ley. Un Powerpoint(algo tan inútil como como síntoma irrefutable de nuestra posmodernitis) nos va marcando el camino, y a cada diapositiva más parece cobrar todo un inmenso sinsentido. Algo nos olíamos la mayoría a las que ya nos habían informado otros compañeros de otros institutos que ya están "adaptados" a estos nuevos requerimientos... Pero cuesta dar crédito. De entrada cuesta entender en una sola charla semejante galimatías, pero si a esto, sumas lo absurdo e inútil que uno juzga que resulta, la frustración comienza a efervescer a gran velocidad. Criterios de evaluación a los que hay que asignar un indicador que hay que ponderar para finalmente obtener diferentes calificaciones en base a cada criterio... ABSURDO. 


De todo ello se derivará un trabajo ingente que podemos plantearnos infinitamente en qué grado repercute positivamente en el aprendizaje del alumnado. Personalmente me resulta imposible ver un solo aspecto positivo, pero estaría encantado de que alguien tratase de ayudarme. Lo que sí veo es estadística, tal y como mostraba la serie The Wire, a la administración solo parece preocuparle la estadística. Le importa un carajo si los niños aprenden más. Si son más felices, si se desarrollan más como seres humanos en los centros. Les importa un puto carajo comprender cuál es la situación de deterioro familiar de los alumnos más conflictivos. Tremendamente se la repanpinfla el hecho de cuestionarse que el crecimiento de las ratios en las aulas y la disminución de profesores pueda tener que ver con los rendimientos académicos. Le importa cuarenta milcarajos plantearse la conveniencia de estudiar nuevas alternativas en el modelo educativo siguiendo modelos más exitosos y respetuosos con el alumnado y que ya se llevan a cabo en muchas partes del mundo. NO!!!! Todo esa  no va con ella. La administración es superior, y sabe perfectamente que lo que el sistema educativo necesita es ponderar los resultados en base a los criterios de evaluación de los indicadores de la rúbrica de su..


Y entonces, como de repente, como con un fogonazo, viene a mí la imagen de aquel viejo profesor de naturales, con su barba blanca, sus libros, sus rocas, su bata, su hablar pausado y entusiasta y uno se pregunta: qué coño pensaría este hombre de esta barbarie.

A pesar de todo, aún somos dueño de lo que pasa en el interior de las aulas. Hagamos que aquel anciano se sienta orgulloso

lunes, 18 de febrero de 2013

Un viaje que cambiaría el mundo



El joven Darwin siempre fue amante de lo natural. Dicen de él que tenía ciertas costumbres como quedarse largas horas observando sencillamente la forma de enrollarse de una enredadera, aunque puede que me equivoque y ésta fuese una de las aficiones del viejo Darwin. El caso es que sir Charles, antes de ser Sir, estudió en Cambridge y poco después un inesperado giro en los acontecimientos debido a una estupenda relación con su profesor, Henslow; y a la aparición de otro joven, arrogante y capitán de un barco, iba a cambiar radicalmente su vida y con ello la vida tal y como era conocida hasta entonces.

El joven Darwin era creyente y su padre, hombre influyente y adinerado, tenía en mente para él una carrera en el seno de la iglesia,por eso cuando Darwin fue a pedirle permiso para embarcarse, ya a los 26 años, todo lo que encontró fue una tajante negativa de su progenitor. Afortunadamente para el naturalista, y el resto de la humanidad, su tío y fundador de una de las marcas más célebres de porcelana en Inglaterra(Wedgwood), era más influyente que el propio padre y accedió para convencer a éste de que le diera su bendición, nunca mejor dicho, para partir. Y así fue, el día 27 de diciembre de 1831, desde la bahía de Plymouth, zarpaba el Beagle comandado por el capitán FitzRoy y cuyo primer naturalista era un joven llamado Charles Robert Darwin.

El capitán del barco era un tipo joven y de rudo temperamento, tendente a las vacilaciones anímicas hasta el día que decidió cortarse el cuello con una navaja, pero eso, sería mucho después. Si el objetivo principal del Beagle era topografiar buena parte de la zona sur de Sudamérica, el capitán tenía otro objetivo personal y nada modesto en mente: reunir las evidencias suficientes para demostrar el origen del Génesis...paradójicamente, broma simiesca del destino, acabó ocurriendo más bien todo lo contrario. Pero dejemos a un lado de momento al capitán, al fin y al cabo no es el protagonista de esta entrada.


Nuestro protagonista lo pasó realmente mal desde el primer minuto que el barco zarpara. En alta mar el barco era un tormento para Darwin. Tenía que permanecer recluido casi todo el tiempo en su camarote. Por suerte, le acompañaban dos maravillosos volúmenes sobre Geología del gran geólogo de la época ( y de las épocas futuras) Charles Lyell. Al señor Lyell, y a que su libro formara parte de la pequeña colección que el naturalista llevara a bordo del Beagle, debemos buena parte también de la teoría de la evolución por selección natural.
En seguida la expedición llegó a Bahía en Brasil, Río de Janeiro, poco después a Montevideo y después a la Tierra de Fuego, donde la expedición tenía una curiosa, extravagante y errática misión. Éste era el segundo viaje del Beagle, en el primero habían “reclutado” a tres fueguinos(habitantes de la Tierra de Fuego) con el mesiánico propósito de (y otra vez abro comillas) “civilizarlos”. Así que, desde que fueron secuestrados hasta que el barco volvió al mismo punto habían pasado varios años y los fueguinos resultaban ser caricaturas de ellos mismos. Cuando fueron soltados con el cura del barco y algún que otro miembro de la tripulación, la estupenda idea de la expedición era conseguir que entre unos y otros consiguieran hacer del resto de los fueguinos seres educados y civilizados, además de, por supuesto, buenos cristianos practicantes. Pero cuando tras un año volvieron al lugar para ver qué había ocurrido, nada de lo que encontraron estaba 
relacionado con lo que sus buenas intenciones habían
 presupuesto y sí con lo que vuestra imaginación está presuponiendo.

Un viaje que durara 5 años, por lento que fueran los barcos de la época y larga que fuera la distancia recorrida, pasaba más tiempo atracado que navegando, tiempo durante el cual Darwin aprovechaba para hacer sus incursiones y recabar la información propia que debiera recabar un naturalista del siglo XIX. Siendo así, a cada pequeña expedición en Tierra de sir Charles, su mente se maravillaba al tiempo que se ampliaba haciendo que, poco a poco, la forma de la teoría de la evolución por selección natural fuese cogiendo forma. A menudo, se simplifica diciendo que la visualización de dicha teoría llegó en las Galápagos, cual Arquímedes con su Eureka y su bañera; y sin duda en gran parte esto debió de ser así, pero el proceso de cambio en su forma de pensamiento iba tomando lugar etapa tras etapa, a cada contacto con la amplísima diversidad que supone la vida, así como las curiosas formas que adquieren la mayoría de los organismos vivos para adaptarse a los distintos ambientes que les rodean. Día tras día, descubrimiento tras descubrimiento, el joven Darwin iba cultivando más dudas sobre sus pocas creencias y los, hasta entonces incuestionables, orígenes de la vida.
El tiempo pasaba y casi cuatro años después el Beagle llegaba a las Galápagos, permaneciendo por las islas poco más de un mes, pero fue tiempo de sobra para que la magia de la inspiración inundara a Darwin y la idea se esclareciera. La culpa fue principalmente de los pinzones, unos pájaros pequeñitos que por las islas deambulaban, aunque realmente fue a posteriori que se centrase en ellos. En su diario no existen abundantes menciones a los pinzones, sin embargo, 20 años después cuando publicase el Origen de las especies, sí haría continuas referencias a estos y sus picos como forma de adaptación. En cualquier caso, el tiempo que pasara en las Islas Galápagos fue suficiente para ver con la mayor nitidez posible que la idea de la inmutabilidad de las especies propuesta por la Biblia tenía que estar errada. Si se investigase un poco pronto todas las teorías en esta línea establecidas por el dogma cristiano, serían puestas en entredicho. Vislumbrar esto trajo consigo nuevas y más acaloradas discusiones con el capitán, que a diferencia de Darwin más se aferraba a la inflexibilidad de las teorías eclesiásticas. Sea como fuere, el germen de la Teoría de la evolución por selección natural ya había nacido, ya estaba en marcha, y nada ni nadie podría detenerlo.
Tras el regreso del Beagle Charles Darwin se dedicaría a estudiar minuciosamente todo el material que había ido compilando y enviándose a Inglaterra durante la expedición. Otro hecho crucial para forjar la idea fue el descubrimiento del libro “Ensayo sobre el principio de la población” de Malthus. A pesar de sus miedos, de su paciencia y de su falta de determinación, en 1859, veinte años después del regreso del Beagle Darwin publicaría aquel libro cuya publicación fue más parecida a un terremoto que a otra cosa, haciendo tambalear todos los cimientos de las creencias hasta entonces tan fuertemente asentadas.


jueves, 13 de diciembre de 2012

Breve introducción a la historia de la Tierra



De la historia de la Tierra se sabe muy poco. Los historiadores se dedican a reconstruir la historia de la humanidad, yendo en la búsqueda de documentos, restos arqueológicos y demás, van uniendo las piezas, como en un rompecabezas y así desde hace ya bastante, con la ayuda de unos y otros en una interacción continua, reconstruyen la historia de este pobre mortal que un día decidió hacerse preguntas y se bautizó Homo Sapiens.
Los paleontólogos hacen algo parecido, pero su juego es bastante más complicado, decidieron aventurarse en una empresa mucho más difícil y su lodazal no conoce el fondo. Al igual que historiadores y antropólogos reconstruyen a partir de documentos...pero estos documentos no son escritos por Triceratops, ni Trilobites, ni Belemnites...No son sus escritos, son sus restos en sí mismos los que dan las pistas, sus restos y los principios estratigráficos, y las pruebas radiométricas y por supuesto la unión de piezas de un rompecabezas demasiado ambicioso. Pero los geólogos son así y ante la adversidad también tienen que poner grandes dosis de imaginación y especular. Al igual que los historiadores encuentran lagunas en la reconstrucción cuánto más lejos se van, lo mismo pasa con los historiadores de la Tierra, a menudo se usa el ejemplo de que la historia de nuestro planeta está escrita en un libro de cientos de páginas al que le faltan el 99% de las mismas, sobre todo las del principio...
Con estos ingredientes de partida a un servidor, que apenas pasa de simple aficionado en la materia y con esto tiene hasta que dar clase, se le antoja un mundo atractivo y apasionante. Aunque sea práctico matizar esto de apasionante, pues el trabajo en sí debe ser de los más tediosos y soporíferos de cuantos hayan existido. En cualquier caso, en estas breves pinceladas de la historia del planeta, jugaré a poner un par de ejemplos, que son los mismos en los que me apoyo cuando comienzo a dar esta unidad. Sirven sin duda, para tratar de hacernos cargo, en la medida de lo posible, de lo que la inmensidad del tiempo geológico significa. Nosotros, los Homo Sapiens que inventamos el concepto tiempo, hablamos de horas, días, semanas, meses, viviendo una vida en años. Si acaso, hablamos de décadas para recordar sucesos muy lejanos y de siglos para comprender la historia de la humanidad reciente. En un alarde de atrevimiento y solemnidad usamos el término milenio para hablar de sucesos remotos, o propios de los albores de la civilización. La mayoría de los mortales van parando por aquí. En cambio, la historia de la Tierra se mide en millones de año. El millón de año es su unidad, su moneda de cambio, la única expresión que tiene sentido y que a su vez se empequeñece enormemente a la hora de dividir los grandes periodos de la Tierra.
Al igual que somos incapaces de hacernos una idea de lo que significa una distancia entre una estrella y otra medida en años luz, somos incapaces de entender lo que son decenas, centenas o millares de millones de años. Es imposible, sencillamente nuestro cerebro no está preparado para entenderlo; y eso, en mi opinión, regala una bella cura de humildad a esta soberbia especie.
En cualquier caso, para entender mínimamente dónde se colocan algunos de los hechos más significativos de la historia de la Tierra, siempre resulta interesante cambiar la escala. Coger todo el puñado del tiempo geológico y transformarlo qué se yo, digamos en un año. De este modo, siendo el 1 de enero a las 00: 00 el origen del planeta, la información que tenemos hasta pasada la mitad de Octubre es realmente escasa. Se formaron las atmósferas(sí más de una y más de dos), los océanos, se movieron continentes(más de una y más de dos veces), en algún momento a principios de abril surgió la vida, pero no comenzó siendo la vida prehistórica de los dinosaurios, ni siquiera de los invertebrados con exoesqueleto como Trilobites, tampoco era vida de células evolucionada con su material genético encerrado en un núcleo, esta no aparecería hasta mitad de año, y los seres pluricelulares tendrían que esperar hasta finales de Septiembre...No aparecerían las plantas terrestres hasta finales de Noviembre y en contra de lo que la mayoría tiende a pensar la época de los Dinosaurios no llegaría hasta mediados de Diciembre, el 18 para ser exactos...Estos desaparecerían para el 26 de Diciembre y al día siguiente comenzarían a abundar los mamíferos...
¿Dónde estamos, pues, nosotros? ¿Dónde aparecemos los escribientes de esta historia? La respuesta es a las 23:30 del día 31 de Diciembre, tan solo media hora antes de las campanadas...pero estos serían nuestros antepasados más primitivos, ni hablar siquiera de una sociedad civilizada...En estas, sólo cabe preguntarse: ¿qué supone el transcurso de la vida humana en esta escala?

Un parpadeo

martes, 29 de mayo de 2012

Hidratos de Metano y Efecto Storegga


El metano(CH4) es un gas que entre otras cosas contribuye al efecto invernadero. De hecho, cada molécula contribuye del orden de 21 veces más que una molécula de CO2. Por otro lado, ocurre que últimamente interesa como combustible fósil, concretamente su variedad hidratada, estos son los hidratos de metano.  ¿Y qué son los hidratos de metano Al parecer el CH4, que es un gas a temperatura ambiente surge también como producto de la descomposición de la materia orgánica de forma que en el fondo marino bajo unas condiciones determinadas de presión y temperatura reacciona con el agua a punto de congelarse formando los hidratos de metano que se irán fijando poco a poco en el agua. Este hidrato de metano es como una especie de hielo, de tal forma que el agua atrapa al metano formando una estructura química denominada clatratos. 


Si se piensa en explotarlo como combustible fósil es precisamente porque las reservas de estos hidratos son inmensas, de tal modo que, aún siendo desconocidas, se presume que posiblemente sean superior al billón de toneladas lo que la convertiría con creces en un reservorio mucho mayor que los de petróleo y gas natural. Sin embargo, hay un par de problemas. De un lado, lo inestable y lo inflamable del producto que haría que a la hora de explotarlo cediese con facilidad transformándose en gas y saliendo despedido hacia la atmósfera en formas de burbujas de CH4. Por otro lado, seguiríamos con el mismo problema de siempre: emisiones de gases de efecto invernadero(GEI) que contribuirían aún más al ya por hoy insostenible efecto invernadero. 

Independientemente de su explotación(la cual hoy día parece una quimera), existe una hipótesis(hipótesis del fusil de clatratos) según la cual el aumento de la temperatura del agua de los océanos(la cual es hoy día una realidad debido precisamente al calentamiento global) podría traer consigo una liberación repentina de las reservas de los hidratos de metano haciendo que este escape a la atmósfera de forma mastodóntica. Dada las reservas que se le suponen y dada la contribución de cada molécula de CHal calentamiento global, si dicha situación se diese el panorama sería dantesco y las temperaturas medias en el planeta podrían subir hasta unos 5ºC(ufffff)

Por otro lado, existe un problema tanto o más dantesco que el anterior y es que, al parecer, al quedar acumulados masivamente en los fondos marinos esto implicaría principalmente la zona de los taludes continentales. Los taludes continentales son las zonas de alta pendiente que separan las plataformas continentales(cercanas a la costa y  a poca profundidad)  de las plataformas oceánicas(situadas a grandes profundidades)

Esto hace que una hipotética pérdida masiva de los hidratos, como la que plantea la hipótesis mencionada, diese al traste en un abrir y cerrar de ojos con el talud continental que perdería su estabilidad y se desplomaría sobre la llanura abisal provocando un desplazamiento tan brutal de agua que provocaría lo que se conoce como Efecto Storegga. Esto es un megatsunami que podría llegar a alcanzar hasta 100 metros de altura y velocidades superiores a los 400 km/h, además de tener la característica de romper tierra adentro haciendo que su destrucción y alcance sea mucho mayor. De estos megatsunamis ya existen referencias pasadas. Parece que hace unos 8000 años en Noruega, el efecto Storegga dio lugar a un tsunami que inundó toda Islandia, Noruega, Dinamarca, así como parte de Reino Unido y Alemania. No está mal para un conjunto de olas. Parece que Noé, su barco y sus mascotas sobrevivieron al Efecto Storegga. 

Además, las subidas descontroladas de los escapes de metano producirían altas temperaturas en su ascenso de manera que harían disminuir la tensión superficial del agua así como su densidad produciendo un maelstrom que succionaría todo cuanto sobre éste se encontrase.
Todo este devenir en conspiranoias científicas se debe básicamente a la lectura del libro del Quinto Día. En el quinto día, Dios creó los mares y océanos, por eso el nombre del libro. De momento, el Best Seller se resiste, sus mil páginas invitan a tomártelo con calma. Tiene cosas muy buenas, como todas aquellas relacionadas con la ciencia en la cual el autor, Frank Schätzing demuestra que se ha documentado a lo bestia. En cualquier caso no es mi intención en esta entrada hacer crítica de un libro que aún no he terminado, pero ya que hablo de conceptos que no suelen escucharse por ahí, cito los motivos de la inspiración.Como quiera que sea, solo desear que no vivamos semejantes escenas apocalípticas, tanto las  producidas por el impacto de los tsunamis, como las producidas por un calentamiento global sin precedentes...

Hasta entonces que dios reparta suerte o que el hombre se inunde de cordura...No sé cual de las dos suena más imposible.

martes, 15 de marzo de 2011

Una vez más, debate nuclear.

Hablar de James Lovelock es hablar de uno de los padres de la ecología, al tiempo que es hablar de una de las voces más prestigiosas a favor de la teoría nuclear...es hablar de uno de los científicos más indepedientes que existen en la actualidad, al tiempo que es hablar de unos de los científicos más divulgadores de la ciencia. Por todo en su conjunto como podeis imaginar, hablar de Lovelock es hablar también de una de las personas más polémicas en el ámbito científico.

Lovelock es el padre de la Teoría de Gaia, teoría polémica que mantuvo postrado en la negación a una gran parte de la comunidad científica cuando allá por la década de los 70 la sacó a la luz. Así muy resumida y simplificadamente la teoría de Gaia sostiene que nuestro planeta(Gaia) no es un lugar ideal en el que se ha podido originar la vida sino al contrario, la vida mantiene las condiciones necesarias en el planeta para perpetuarse, es decir, la vida se autorregula. Esta teoría que alzó las voces de la indignación en aquéllos que no tuvieron suficiente inteligencia como para entenderla, o bien se guiaban demasiado ciegamente por el dogma científico establecido, fue apoyada por Lovelock, con contundentes pruebas basadas fundamentalmente en modelos matemáticos. Es lo que venía llamando el mundo de las margaritas...No me dilataré mucho explicando esta teoría, sencillamente recomendaros un libro interesantísimo en el que se encarga de defenderla...el libro es evidentemente de Lovelock y su traducción al español es: Las edades de Gaia(1988) aquel que esté interesado en la divulgación científica no debería dejar de leerlo. Pero no me ando más por las ramas y trataré de centrarme en el tema que me ha llevado a teclear en mi portatil una vez más.

El debate de la energía nuclear vuelve a estar abierto. En esta ocasión es la situación de Japón, el mayor terremoto de su historia, según nos cuentan los medios, y el consecuente tsunami derivado de él que ha arrasado con varias centrales nucleares, y estamos todos hipnotizados por los medios a la espera de saber a qué lugar nos conducirá este desastre. Se habla mucho pero se dice muy poco, básicamente siempre es lo mismo cuando se trata de televisión. Pero eso sí, suenan al unísono las campanas de la apocalipsis...con su cántico de: MIEDO NUCLEAR. Podríamos detenernos durante largo tiempo para tratar de analizar los motivos por los que tanto gusta a los medios aterrorizarnos, pero no creo que sea el momento, ni esta entrada su lugar. Pero es obvio que es placentero para ellos, tal vez inevitable, tal vez sencillamente cuestión de audiencia. Pero cierto es que termina el informativo y cuando dicen eso de : "volvamos a Japón para ver las noticias de última hora" realmente no te dan noticias de última hora, sino que te vuelven a poner las imágenes tan espectaculares de lo que es capaz de hacer un tsunami, y obviamente todos nos quedamos petrificados y boquiabiertos diciendo; "Ohhhhhh..." y mutisamos entrecortadamente: "pobrecitos" pero realmente fascinamos con las imágenes, y los medios lo saben, y nosotros lo sabemos, lo que pasa es que está en la otra parte del mundo y nos queda muy lejos, pero tendríamos que tener el valor suficiente como para admitir que nos fascinan las imágenes sobre destrucción...eso sí, cuánto más lejos mejor. El caso es que entretanto, para echar más leña al fuego y así avivar una llama grande de por sí volvemos a ese tema preferido de la amenaza y el terror."El desastre Nuclear". Y desconocemos tanto realmente que el otro día me decía una alumna que su madre estaba muy preocupada y que estaba pensando en comprarse una máscara de esas pa los gases, tócate los cojones. Esto reafirma mi idea de que los medios hablan mucho y no dicen nada. Meten miedo, pero no informan de manera científica ni práctica. Mi pregunta aquí es: ¿Cuánto sabemos realmente de lo nuclear?¿En qué se basan nuestros miedos a lo nuclear? Quizás la respuesta tiene una doble vertiente. Por un lado el origen es las bombas de Hiroshima y Nagasaki(curiosamente el origen en Japón)...y por otro lado Chernobill. Pero habría que concretar más la respuesta, no sólo las bombas nucleares y el desastre de la central nuclear han sido los causantes de nuestro miedo, sino el bombardeo mediático encabezado por los grupos ecologistas desde la década de los 70. Además durante la guerra fría, La URRS y los EEUU se aventuraron en la más locas de todas las aventuras que no era otra que el incremento del armamento nuclear y sus consecuentes pruebas. La locura llegó a su extremo en 1962 cuando se hicieron pruebas nucleares con bombas de hidrógeno 20000 veces más fuertes que la de Hiroshima y Nagasaki. Consecuentemente se esparcieron por la atmósfera restos radioactivos de Cesio 137, estroncio 90 y plutonio que no detonaron, que los vivos en aquellos años de todas partes del mundo respiraron, bebieron y comieron, y a pesar de ello la esperanza de vida seguía subiendo(Lovelock, la venganza de la Tierra, capítulo 5).

La defensa de Lovelock de la energía nuclear en este libro se debe a la situación de calentamiento global que vive el planeta consecuencia del incremento incesante de los gases de efecto invernadero(GEI) como consecuencia de la quema de combustibles fósiles. Desde la revolución industrial hasta hoy(y mañana)el incremento de partículas por millón(ppm) de CO2 no ha parado de crecer. Cómo afectan los GEI al calentamiento de la Tierra es algo que me encargue de explicar en una de las primeras entradas de este blog, por si alguien quiere informarse sin salir de casa. La Teoría de Gaia defiende que la Tierra posee mecanismos para autorregularse, sin embargo existen umbrales que de ser sobrepasados harían que estos mecanismos dejasen de funcionar, o bien fuesen insuficientes. Valga de analogía el siguiente ejemplo. Si enfermamos por una infección bacteriana, posiblemente nos subirá la temperatura corporal, vasodilataremos, sudaremos más,es decir, el cuerpo tomará una serie de medidas para tratar de reestablecer el equilibro anterior combatiendo a los causantes de nuestro mal. Sin embargo, si no lo logramos, estos mecanismos serán insuficientes y moriremos. Lovelock considera que el umbral que no debemos de sobrepasar para romper la capacidad de autorregulación de la Tierra se sitúa en 450 ppm de CO2. Cifra a la que se supone que llegaremos de seguir en esta línea para aproximadamente el 2040. Esto es más complicado de explicar de lo que mi rápido y breve resumen trata de hacer, pero si quereis documentaros mejor las fuentes de información al respecto están por doquier.En resumidas cuentas, Lovelock sostiene que la única manera de producir la cantidad de energía que producimos y necesitamos actualmente sin usar combustibles fósiles es recurriendo a la energía nuclear. Sin embargo estamos a años luz de que la opinión pública manipulada por los medios de comunicación, tal vez manipulados por las grandes loobies de la industria petrolífera, cambie su opinión a este respecto.

Soy, para el que no me conozca, licenciado en ciencias ambientales, y siempre me he posicionado de forma taxativa en contra de la energía nuclear, aunque francamente no tenía demasiados argumentos al respecto. EL hecho de leerme el libro de la Venganza de la Tierra de James Lovelock,me hizo cuánto menos plantearme una serie de principios. Por supuesto que estoy a favor de las renovables, y nuestro futuro energético deberá pasar por ahí, pero hoy día es imposible que la situación de las renovables sustituya completamente a la energía por combustibles fósiles y la situación del calentamiento global urge de manera inmediata a este cambio.

Muchos detractores de la energía nuclear hablan de los peligros potenciales de la generación de los residuos radioactivos, a este respecto es curiosa la medida adoptada por Lovelock para desmontar faltas creencias, y es que el amigo no tuvo otra cosa que hacer que enterrar residuos radioactivos en el jardín de su casa.

Algunos podrían decir que tal vez Lovelock responda a su vez a intereses económicos de las industrias nucleares, pero francamente, yo desecho esa idea en tanto en cuánto escribió este libro cuando tenía 86 años. No creo que a esa edad uno mire demasiado por la economía.

Una cosa más. Lovelock adjunta sobre esas mismas páginas un cuadro dónde se aprecia los muertos causados por las distintas energías (accidentes, exposición,etc)siendo más o menos esto lo que dice:


Muertes en la industria de producción de energía 1970-1992(incluye el desastre de Chernobill)

_______________ Muertes _____ Muertes por tera watio
Carbón ..................... 6400 ................... 342
Gas Natural ...................1200 .....................85
Hidroeléctrica................ 4000.................... 883
Nucleares ......................31..................... 8


Es cierto que esto es una opinión de tantas otras, y que lo ideal sería contrastar más fuentes de información,pero también es verdad que todos estamos convencidos del mal que suponen las nucleares como si fuese un acto de fe, sin realmente documentarnos sobre los hechos en los que se basa nuestra creencia. Ahora una vez más surge el debate y todos tenemos algo que comentar sin saber realmente qué decir más haya de clichés, tópicos y frases hechas preestablecidas en esta sociedad. Documentarse y hablar con propiedad es una tarea ardua y engorrosa, pero sin duda aporta un poco más de libertad.

jueves, 3 de marzo de 2011

martes, 28 de septiembre de 2010

jueves, 23 de septiembre de 2010

sábado, 5 de diciembre de 2009

Sobre el Cambio Climático- Parte I

Tan pronto como fue cogiendo fuerza la idea de la existencia de un cambio climático producido como consecuencia de un incremento de los gases de efecto invernadero, resultado de las actividades humanas, se fue sembrando y arraigando con mayor o menor éxito en determinados sectores, la idea acerca de lo ficticio de este anuncio científico-apocalíptico.

Durante años, estos sectores han podido alzar su bandera “no me creo lo del cambio climático” con tanta fuerza, que todas las voces que se alzaban con los avances en el estudio científico sobre causas y consecuencias del nuevo cambio climático planetario iban siendo acalladas tajantemente. Hasta el punto que las primeras voces que se alzaron allá como por finales de los 80 y sobre todo a principio de los 90, no fueron reconocidas por la propia comunidad científica globalmente, hasta el pasado 2007, cuando el IPCC (Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de la ONU) reconoce en su informe del mismo año, que estamos ante un cambio climático provocado como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero producido por las actividades humanas. Tuvimos que esperar largo y tendido. Tanto como casi 20 años para que se reconocieran oficialmente, en tanto en cuanto más y más gases, con un ininterrumpible incremento anual, iban siendo emitidos a nuestra cada vez más cargada atmósfera. 20 años donde todas las medidas eran inexistentes o en el mejor de los casos extremadamente descafeinadas. Hoy siendo reconocido, son igualmente ineficaces las medidas adoptadas.

No son casuales estos 20 años de escepticismo, proveniente hasta de gran parte de la propia comunidad científica. Es cierto que la Ciencia opera de tal modo que requiere unos requisitos para sentar firmemente las primeras conjeturas, las primeras hipótesis. Es cierto que han de demostrarse feacientemente muchos y diversos aspectos, lo cual se complica extraordinariamente si hablamos de algo tan sumamente complejo como es el clima. Es cierto, sí, lo es. Pero también es cierto que la propia evidencia de los distintos aspectos implicados en el proceso es tan pesada que no hay que ser un Einstein para entender que algo si tendrá que ver. Pero si se trata de dejar de emitir los gases que emitimos, ay amigo!hay muchos bolsillos tejidos con la tela más preciada y poderosa que podrían verse seriamente afectados, y son muy celadores de sus bolsillos los propietarios de estos bolsillos.

Empecemos, para el que no lo sepa aún demasiado bien, recapitulando un poco qué es todo esto del incremento de los gases de efecto invernadero, el cambio climático, el derretimiento de los polos, el frío, el calor, el mar que sube, Londres que se ahoga , vinos en Dinamarca y to estas cosas raras que de tanto hablan y tan poco dicen.

Los gases de efecto invernadero son una serie de gases que en la atmósfera contribuyen al efecto invernadero. Hasta ahí, no creo que nadie se haya perdido.

El efecto invernadero es un fenómeno natural que ocurre en las capas bajas de la atmósfera y que contribuye a un incremento de la temperatura de la Tierra, de hecho, gracias a que existe, existe la vida tal y como la conocemos hoy, pues la temperatura media de la Tierra es de unos, aproximadamente 15ºC (y subiendo), mientras que sin él sería de aproximadamente unos -20ºC. Así que de momento: Graaaaacias Efecto Invernadero. ¿Por qué se produce este fenómeno de efecto invernadero? Fundamentalmente se debe a que la superficie de la Tierra al ser calentada continuamente por las radiaciones solares, como cuerpo calentado que es,devuelve este calor recibido, en forma de radiación infrarroja. Esta radiación devuelta escapa hacia la atmósfera, !!peeeero! Una parte de esta radiación es retenida por nuestros amigos-enemigos: Los gases de efecto invernadero . Estos gases (fundamentalmente CO2, CH4 y N2O, pero también Vapor de Agua y otros tantos) retienen, porque tienen esa propiedad; las radiaciones infrarrojas, y devuelven otra ve pa bajo este calorcito que había desechao la tierra, así que entre dame caló te devuelvo caló, aquí abajo estamos más calentito y tos contento. Graaaacias gases de efecto invernadero!!! ¿Dónde está entonces el problema? Bueno básicamente, el problema está en que el hombre ( y también la mujer) que es un tio mu listo ( y también mu lista) descubrieron allá como por mitad del siglo XVIII, que si le metíamos fuego a una serie de materiales, nos iban a dar un montón de calor que te cagas, y que si hacíamos unos cuantos inventos guapos para saber aprovechar ese calor, entonces, la íbamos a liar de pleno. Que podríamos mover todas las cosas y podríamos trabajar mucho menos porque todo lo íbamos a conseguir. Bueno y esto, más o menos, fue así. El problema surge cuando empezamos a quemar todos estos materiales que se queman, porque claro, nos va tan bien que no podemos parar de quemar, porque siempre encontraremos nuevas cosas que fabricar para seguir moviendo con las cosas estas que tenemos pá quemar. El problema es que todo lo que se quema produce por la definición más absoluta de la combustión, además de vapor de agua y energía en forma de calor, CO2...ay!! de este ya habíamos dicho que era un gas de esos de moda. Claro, el hombre (y también la mujer) que ya hemos dicho que son muy listos los dos, se las ingeniaron para poder conseguir un montón de energía que, a lo mejor no se dio cuenta, en última instancia salía de la Naturaleza, por mucho que se encargara de creer que había sido invento suyo, porque estos materiales que se queman y dan energías son combustibles fósiles que de un modo natural y muy pacientemente, incluso para la escala temporal de Mamá Tierra, se fueron creando. Esperando que cosas murieran y se enterraran, y se enterraran más e incrementara la presión y también la temperatura, mientras iba pasando el tiempo y enterrándose más. Se escondían. Quizás por alguna razón Mamá Tierra lo escondía, pero ya ha quedado demostrado que nunca fue nuestra madre suficientemente astuta como para ganar en picaresca con nosotros, menudos somos!! ( aunque quizás todavía tenga que decir ella la última palabra). Así que encontramos el apreciado escondite y lo apresamos, y lo preciamos. También hicimos guerra, nos dio tanto juego este juguete escondido como para escribir más de dos siglos de historia jugando sin parar con él.

Así que estos combustibles fósiles que eran una reserva natural de Carbono adquirida gracias a una dilatadisima cantidad de tiempo, fue dejando de serlo a un ritmo vertiginoso. De tal manera que hoy apenas existen estas reservas y resulta fácil deducir que lo que ha hecho el Ser Humano es cambiar de lugar la residencia del Carbono encerrado en las reservas de combustibles fósiles. Ahora moran en el cielo. Conviven con todo los que ya se encontraba por allá, contribuyendo también con ellos al efecto invernadero, y por tanto al incremento de la temperatura. Dijimos que estaba muy bien eso del efecto invernadero porque nos daba calor aquí abajo, y eso es cierto. Lo que también es cierto es que al incrementar los gases de la manera en que lo hacen también incrementa la temperatura, y con esto nace con la mayor de las virulencias una inagotable serie de efectos en cadena que acaban afectando al clima en su conjunto. Es por esto que se habla del Cambio Climático.