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jueves, 25 de julio de 2019

Happy 100


Uno no cumple cien años todos los días, así que, si ese alguien, aunque no lo conozca personalmente, me ha servido de referente en demasiadas ocasiones se me antoja suficiente excusa como para hacer un alto en el camino y, sacar un hueco en la ajetreada y anárquica agenda del que viaja en ruta parando sin saber muy bien dónde, cómo o por qué. Y en estas, me escabullo en el primer pub que amable me ofrece copa, cargador y wifi en algún rincón de la plaza principal de la bella Cudillero, así que tampoco me voy a quejar porque el ritmo del regatón no me ayude a concentrarme.
Debía correr el año 2000 cuando el bueno y antipático del profesor de Introducción al Estudio de las Ciencias Ambientales(o algo similar) nos hablaba de un tal James Lovelock(el cumpleañero), como le suelen ocurrir a los profesores plastas y entusiastas(tal vez ambas sean sinónimos), como pude descubrir en carne propia pasados los años, dar la tralla con aquello que les apasiona se convierte en estandarte principal. Así las Edades de Gaia se convirtió en lectura obligatoria y aunque en ella ya intuíamos cosas interesantes, como suele ocurrir, no fue hasta el rescate de la obra, varios años después, cuando empecé a darme cuenta de lo interesante de la teoría que desgranaba el padre de la Teoría de Gaia. No son muchos los que conocen la Teoría de Gaia, sin embargo, ya se cuela en los libros de textos de muchas materias de mi especialidad. La teoría de Gaia que no es otra que la que considerar a nuestro planeta como un gran ente vivo(quiera entenderse de un modo más o menos metafórico) en el cual cada sistema interacciona y depende de los otros. Los mecanismo de autorregulación de nuestro planeta, igual que ocurre en ti, la hacen sobreponerse de los males a los cuales se pueda ver abocada. Lovelock, como tantos grandes a lo largo de la historia de la ciencia, fue pasando cada día un poco más de los caminos marcados y se iba haciendo independiente, y como suele ocurrir en la historia de la ciencia se le trató con facilidad y generalización de loco, a él y a su idea...pero como también suele ocurrir, parece que eso se la sopló bastante.
Siguió a lo suyo, y el tiempo le dio la razón. A mi entender, puede que desde la ignorancia, para mí el inglés es sin duda uno de los padres de la concienciación medioambiental. Sin embargo, Lovelock ha levantado ampollas con sus ideas acerca del uso de la energía nuclear y es que para el centenario, el objetivo principal para que el ser humano pueda contar con tener un futuro en el seno de Gaia(Gaia seguirá sin nosotros)hay que reducir a cero no hoy, sino ayer, toda emisión de gases de efecto invernadero y aún así los daños serían inevitables. Bueno, pues en este contexto, Lovelock entiende que solo las energías nucleares pueden tratar de suplir a los combustibles fósiles, mostrándose bastante crítico con las renovables. Es quizás este uno de los aspectos más polémicos del científico.
En cualquier caso, con poco tiempo por delante, me faltan ganas y capacidad para seguir diseccionando lo poco que sé de la figura de este grande. En cualquier caso, con una hora de antelación, venga desde la península su merecida felicitación, por una larga y próspera vida dedicada al conocimiento y la divulgación. Felicidades, Sir James

miércoles, 10 de julio de 2019

Buscando la llave de la felicidad


Supongo, o doy por hecho, que hacer una lista sobre los mejores grupos de la historia de la música en nuestro país puede resultar casi tan estúpido como hacerlo sobre cualquier otra cosa, porque esto de las listas, básicamente, es lo que tiene, que son estúpidas en sí mismas. Sin embargo, tal vez un sudoku o un crucigramas pueden resultar igual de estúpidos y fíjate la pila de horas que ha echao el personal en ellos a lo largo de los años. Y es que, cuando el aburrimiento aprieta en un atardecer de verano cualquiera, las listas, igual, ya no saben tan mal, como se planteaban hace un momento. 
He de confesar, por otro lado, que esta tontería lleva años rondándome la cabeza, primero tenía en la mente hacerla sobre los diez mejores y en dos entregas...y así mentalmente, iba poniendo y quitando según las cualidades y atributos que en mis escuchas recuerdos o venazos varios me iban llegando. Finalmente, he decidido que será sobre los 5 mejores...y que posiblemente dedique una a cada uno, y pudiese ser que termine de hacerlo para el año 2030, y más si me extiendo tanto en prolegómonos como hasta ahora.
Me voy centrando, he dicho varias veces, intencionadamente eso de los 5 o 10 mejores, pero sabe perfectamente el lector que esto no existe...no existe para él, ni para mí, ni, mucho menos, a nivel absoluto. Las cosas van y vienen, las sensaciones, las vivencias, los recuerdos y un sin fin de otras experiencias más o menos tangibles. El caso, es que he partido de la base de centrarme en grupos como tal, dejando a un lado a los grandes y prolíficos cantautores que, en muchos casos, bien han sido como un grupo, y si no que le pregunten a Sabina y sus secuaces que tantas veces lo sacaron a flote, pero no, ese espectro musical lo dejo a un lado, por la sencilla razón de que es mi lista y hago lo que sale de los huevos. Dicho esto, volveré a insistir en la idea de lo subjetivo de la misma, como no puede ser de otra manera, pero, a pesar de la subjetividad, la misma se basa en grandes razones, muchas de las cuales pretendo que pasen por la música, en sí misma. Así como la evolución del propio grupo, lo cual me parece una característica fundamental a la hora de valorar la carrera del mismo... así, sin más dilación, comience my top5.

NUMBER 5: ESKORZO

Corría la primavera del 2002, y en unas 3 de la tarde de una resaca festivalera, un muy joven yo a demasiados kilómetros de su nueva casa, veía a una Marabunta dejarse llevar por el frenesí convirtiendo el polvo del albero en una suerte de nube que nos bofeteó a todos para quitarnos la resaca de un plumazo. Y así conocí a los granainos. Desde entonces sus dos discos hasta la fecha me acompañaban con frecuencia en mis idas y venidas de Algeciras a Granada, haciendo que su mestizaje fuese transformando un poco mis fronteras musicales que, posiblemente, gracias a ellos, ganaron mucho en flexibilidad. Esperé conseguir con cierta urgencia su tercer disco y tuve la suerte de ver con algunos buenos amigos, en distintas ocasiones, la fuerza incomparable de sus conciertos, acá por la Copera o allá por la fiesta del Zaidín.  Pasó el tiempo, y como con casi toda la música español en general me olvidé un poco de ellos, para desempolvarlos algún lustro después e ir siguiéndolos en pequeñas dosis.
Las razones por las que creo que sin duda Eskorzo, a pesar de que tú posiblemente no hayas oído mucho de ellos antes de esto, es uno de los mejores grupos de la historia de nuestro país tiene mucho que ver con su capacidad de explorar nuevos horizontes sin perder, ni en un ápice, su esencia vitalista y fiestera. Cánticos inconformistas, antisistemas como el look de su líder, Toni Moreno, que tanto recuerda a sus orígenes hippies, granainos, llenos de barrio de Graná. Esa es la grandeza de Eskorzo, ninguna necesidad de grandes poses e imposturas. Solo música. Música de la buena, de la que solo una banda de verdad es capaz de llevar a cabo, ritmos que te invitan a moverte basados en la batería, la percusión, el bajo, pero también una guitarra que juega un papel fundamental en el aspecto rítmico. Ritmos que coquetean a lo largo de su historia con el reggae, el tango, el ska, o el afrobeat y la cumbia más recientemente. Siempre metiéndoles gasolina con la trompeta y el trombón...y un cantante, con voz ruda, pero cálida al mismo tiempo, aspecto canalla y energía contagiosa. Todos los requisitos de un perfecto showman como pico de lanza de la banda.
Eskorzo saca el Paraísos artificiales en el 2009 para dejar a todos sus seguidores un poco descolocado porque en este disco se meten de lleno en una suerte de pop psicodélico pero muy bien trabajao y, como ya se ha dicho, manteniendo toda su esencia. Unos años después exploran con disco experimental mediante los ritmos que el célebre Fela Kuti hizo universales. Y así Eskorzo versiona algunos clasicazos a ritmo de Afrobeat. Después de esto, y con 20 años a las espaldas, lejos de ir echando el freno, aceleran, y quizás rozan el mejor momento de su carrera, sin dejar de lado el afrobeat, van metiendo nuevos ritmos, muy latinos, especialmente la cumbia, pero una cumbia, como todo, eskorzera. Y así, a día de hoy, tras casi 25 años de historia, me tienen más entregado que nunca, y ahora que llega el verano no dejo de buscarlos por el spoty, pa cargarme las pilas y escribir esta entrada mientras no dejo de mover los hombros.,.


Larga vida a Eskorzo!!!!



miércoles, 17 de abril de 2019

Our Planet



Sopla un aliento de eso que llamamos vida, en forma de nueva oportunidad, de final de película épica, que venga a forjar un principio. Todos los esfuerzos de tanta gente por hacer tomar conciencia a una gran mayoría adormilada, para que despierten y empujemos entre todos a esa gran minoría que con intereses espurios sigue espoleando, machacando, maltratando y aniquilando, uno a uno, cada ecosistema de un planeta que se desangra y agoniza un último SOS. Puede que pequemos de exagerados por querer darle esa perspectiva de ahora o nunca. No pecaremos de ilusos, sabiendo que, si la reacción comienza, las cosas no están solucionadas. Nada de eso. Tan solo que, si no comenzamos, está la certeza de que no habrá final feliz. Si tenemos alguna oportunidad, pasa por reaccionar ya.

Algo parecido a esto advierten científicos de todo el mundo. Algo parecido a esto parecen tener en cuenta algunos gigantes que apuestan por reverdecer al planeta. Me resulta esperanzador lo que Netflix ha hecho. Netflix, que es una plataforma de gran peso a nivel mundial y que se ha colado en las casas de un porcentaje importante de ciudadanos en todo el mundo,  apuesta por un documental tipo BBC. Es decir, de altísima calidad audiovisual, emulando lo que la cadena pública británica lleva haciendo desde hace décadas y, muy especialmente, los últimos años. Algunos documentales de la BBC como The Hunt, Planet Earth, Blue Planet o África, son de una belleza extraordinaria, haciendo que tengan casi más que ver con un formato de película que de documental de la naturaleza al uso . Esto en un principio no los hace en sí mismo mejores o peores, pero lo cierto es que sí son mucho más interesantes a la hora de transmitir la belleza y por tanto crear vínculos con los entornos naturales de nuestro planeta y las especies que los habitan. Estas series documentales normalmente cuestan varias decenas de millones de euros y algún lustro que otro en filmarse. Llevando a cabo despliegues sin precedentes, que movilizan múltiples equipos a lo largo y ancho de todo el mundo para conseguir mediante técnicas y tecnología innovadora, imágenes de una nitidez, intimidad o espectacularidad nunca vista anteriormente. Esto, a su vez, se suele acompañar con una música épica que consigue  a cada escena momentos cumbres que hacen que las emociones afloren por doquier. Esto, pudiera parecer algo  nimio, recurso televisivo fácil o poco serio para lo que estamos hablando, pero lo cierto, es que a la hora de crear vínculos que hagan tomar conciencia, se me antojan gestos fundamentales. Sin embargo, algunos de estos documentales de la BBC han llegado incluso a ser criticados por algún que otro naturalista que los acusa de olvidar con demasiada facilidad la situación de Sexta Extinción en la que andamos envueltos, y parecer dar, por el contrario, una imagen demasiada "bonita"...
Y en estas, aparece la apuesta de Netflix. Para ello cuenta con el creador de Planeta Tierra y Blue Planet, Alastair Fothergill, con ese sello propio e inconfundible al que se le suma como maestro de orquesta, como no puede ser de otra manera, la voz de Sir David Attenborough. Sir David Attenborough que a sus 92 añazos sigue con una actividad frenética, convirtiéndose en el mayor de los símbolos para esta nueva concienciación ambiental que parece hacerse tendencia, o será que algunos queremos verlo así. Hace mucho tiempo que me alejé de ídolos a los que rendir culto, pero no de tener a grandes referentes a los que admirar, y sin duda alguna, Attenborough es uno de ellos. Su pasión, su conocimiento, su dilatadísima trayectoria,  lo convierten quizás en una de las personas más activas y en el mayor de los referentes por la protección de nuestro planeta. Netflix, además, con este documental  va de la mano de WWF, y a las escenas hermosas características de cada ecosistema, de cada hábitat, de cada pequeño rincón del planeta, de cada estrategia adaptativa del pez más insólito, o la belleza más esplendorosa del ave más colorida, se le suman, en esta ocasión, claras advertencias de la situación real, del retroceso de nuestros ecosistemas, de las consecuencias claras, directas y observables del cambio climático. De la pérdida de la biodiversidad acuciante que hacen tambalear nuestros cimientos y echar la vista hacia otro lado por pura vergüenza. Pero también dan claras pistas de las complejas interrelaciones entre distintos ecosistemas o partes de estos. 

Desaparecen bosques a pasos agigantados, como en Madagascar con una tasa del 80%; quemamos selvas en Indonesia para plantar Palma de la cual extraemos el aceite milagroso de bajo coste, que no es saludable pero que nos entra bien en casi todo. Desplazan los osos polares sus hábitats, pescan en ríos bajos como si fuesen Grizzleis, buscan en la basura en poblados remotos de Rusia, o se alimentan de la carroña de morsas despeñadas que a su vez, encuentran menos sitios donde descansar y ante las masificaciones comienzan a actuar caóticamente. La caza furtiva sigue agravando el estado de consevación de especies tan majestuosas como el gorila, que se encuentra en Estado Crítico, muy al borde de la extinción. Se redujeron en un 90% las praderas donde los antiguos bisontes americanos que dominaban por millones subsisten llegando a escasas varias decenas de miles. EN todos los rincones del planeta la disponibilidad de agua dulce se hace cada vez más impredecible. Sin embargo,nuestros ecosistemas presentan una gran resiliencia, y está demostrado que cuando cesa nuestra actividad negativa en ellos comienzan a recuperarse de forma muy efectiva, como en Chernobil, donde la vida se abre paso para demostrarnos que la radiación no hace más estragos que la mano del hombre.

Resumiendo, con un documental como este nos encontramos con: belleza épica en estado puro, que interpela a nuestra alma y nos hace mirar. También con altas dosis de comprensión ecológica y claros gritos de advertencias, manteniendo a su vez un hilo de esperanza, para que sepamos que la ventana de oportunidad, aun siendo muy pequeña, aún existe. Y, finalmente, con una plataforma, que apuesta claramente por ella y que tiene una capacidad de alcance nunca vista anteriormente.  Es por estas tres razones, que Our Planet, pudiese suponer una pequeña piedra más para ese puente que algunos locos se empeñan en construir colectivamente para no resignarnos con lo que anuncian que viene. 

Cuando uno comienza a comprender someramente la belleza que nos rodea en este planeta y cómo funciona la misma, y cuál es el grado de amenaza al que se enfrenta, resulta muy difícil, por no decir imposible, seguir mirando a otro lado, sin que algo no nos chirríe. Ver una serie documental no es nada revolucionario, y que exista, tampoco, pero es un peldaño esencial. No podemos infravolar la importancia real de la toma de conciencia, pues sin ella, nada vendrá. Ese, al menos, debe de ser el objetivo número 1, como punto de partida. Empecemos

martes, 12 de marzo de 2019

Infierno en el paraíso


Aparco el coche, tengo que abrir la guantera y allí reaparece el disco más vendido de todos los tiempos. Aquella obra maestra que revolucionó el mundo de la música a principios de los ochenta. Su imagen, el sonido, ritmos, instrumentos y temática, Thriller rompió todas las barreras superando los 100 millones de discos vendidos en todo el mundo, lo que viene a ser más del doble que del que le sigue. Tan grande fue la onda expansiva de aquel disco y el legado de Michael Jackson que treintaymuchos años después aún mis hijos y sus amigos flipan con los temas de Jackson. 
Y si aún perdura su sombra, ¿cómo de grande podría ser en aquellos años? Leaving Neverland vuelve arrojar la mayor de las sombras que siempre le persiguió una década después de su muerte. Muerte que, de algún modo, pareció inocular el olvido en el imaginario colectivo. Porque el imaginario colectivo siempre tuvo bastante claro, al menos una parte de él, que Michael no debía estar muy bien de la cabeza y que aquellos rumores parecían bastante cierto a juzgar por sus grandes excentricidades. Pero se libró en el 93, y después en el 2005. Algunos de los testigos vinculados lo defendieron, incluidas grandes celebridades que, también de niño, fueron muy cercanos a él. Pero todos lo sospechábamos, salvo sus más incondicionales que abrazaban, cual clavo ardiendo, la versión oficial y acusaban a los denunciantes de oportunistas interesados extorsionadores. Pero Michael era muy extraño, su cambio tan radical de imagen, sus absolutamente disparatadas excentricidades, y ese largo e inacabable etc. Pero murió, y la muerte se empeña en hacer que destaquemos solo lo bueno y claro está, en el plano musical y artístico las virtudes eran casi inacabables. El mundo volvió a rendirse a sus pies y nuevas generaciones desempolvaron sus discos. El mito de la pederastia iba diluyéndose. 
Y en estas HBO saca un nuevo documental, dos episodios, cuatro horas de metraje. En él, dos familias van narrando con todo lujo de detalles sus vivencias con Michael Jackson. Y es que tal vez, la nueva aportación de este documental a las sospechas siempre presentes sobre sus abusos a menores, es descubrir que no eran casos puntuales, sino toda una serie de ritos, prácticas, que conllevaban un largo proceso, en el que el poder y la mitomanía ejercían una luz cegadora que hipnotizaba a los familiares haciendo que estos, de algún modo, contribuyesen a cierta prostitución de sus propios hijos. El surrealismo y la incomprensión lo va inundando todo, y la crudeza de la claridad de los detalles va ejerciendo un nudo en el estómago que roza la náusea, cuando no las lágrimas. El documental deja claro que para el cantante no eran solo abusos sexuales, sino toda una relación con una serie de implicaciones psicológicas propias de una mente absolutamente perturbada que convertían a la víctima en cierto modo en su pareja sentimental. Lo más demoledor es que, el propio niño, en cierto modo, lo veía igual. Así estas víctimas llegaron a protagonizar anuncios, aparecer en los conciertos, videoclips y en múltiples escenas públicas. Sorprende, de hecho, ver a los niños tan omnipresentes en tantas situaciones. Le llevan a uno pensar cuánto no sabrían las personas cercanas al artista, o dentro del mundillo. Cuánto no se hablaría, cuánto no se callaría, cuántos cómplices cobardes, o quizás prudentes, ha dejado esta locura megalómana. 
Neverland, un paraíso en el infierno. Sin duda, la red, en la que apresaba a sus presas, a la que llegaban con todos sus familiares, para que de algún modo, sus víctimas acabasen rogándole a los padres poder quedarse a dormir en el dormitorio con Michael, porque claro, en privado es la posibilidad que Michael les brindaba. Cuando no, directamente, el resto de la familia se iba una semana de viaje, con todo pagado por Jackson, y el niño suplicaba, manipulado por Michael,quedarse esa semana solo con su ídolo, porque iban a aprender pasos de baile, o vete tú a saber...y allí comenzaba la pesadilla. Una progresión incesante, demoledora, que el niño conseguía en cierto modo interiorizar y tomarla como algo normal. También sabía que tocaba callar, pues, obviamente, el pederasta se tomaba todas las molestias del mundo para que entendiese la necesidad de mantener a sangre y fuego el secreto.
El tiempo llevó a las dos víctimas que han decidido hablar, confesarse, tal vez más para sanarse que  como venganza,a alcanzar altas cimas de éxito en sus carreras profesionales. Uno de ellos, de hecho, es Wade Robson, famoso coreógrafo en Estados Unidos, habiendo trabajado para gente de la talla de Britney Spears.
Los rumores que siempre sospechamos, han sido presentado de la forma más cruda posible. La crudeza de una realidad insoportable. Tal vez esto, es la revolución que este documental supondrá a partir de hoy. ¿Cómo seguir mirando para otro lado como si no pasara nada? Es decir, no sé hasta qué punto tiene sentido que prohiba a mi hijo oír Billie Jean. O hasta qué punto tiene sentido que deje de hacerlo yo. Pero lo cierto, es que muchas de sus canciones son himnos por la paz, o por la defensa de, precisamente, los derechos de los niños. ¿Cómo volver a usar esas canciones en un acto público en un instituto? Después de toda una vida consiguiendo eludir la confirmación de sus rumores, es más que probable que la crudeza del relato presentes en este documental, cierre la etapa de los rumores de los abusos a niños, para convertirla en una realidad ineludible de las inconmensurables proporciones que suponen.

jueves, 28 de febrero de 2019

Cuadernos de Lanzarote


En algún momento de mi primer año de la carrera un libro de José Saramago cayó en mis manos, concretamente, La Caverna. En él una literatura absolutamente diferente a todo lo visto anteriormente por aquel joven lector de dieciocho años iba causando una extraña adicción que invitaba al romanticismo, la añoranza, la nostalgia, pero sobre todo a la reflexión. Indagando por recónditos rincones del alma humana aquel joven yo se iba enamorando de un mundo algo triste, pero real, sereno y profundo. A La Caverna le siguieron Ensayo sobre la Ceguera, uno de esos libros que marca un antes y un después en la vida de todo aquel que la mire con crítica mirada y ansias de vida. El Hombre Duplicado, Levantado del Suelo, El año de la muerte de Ricardo Reis, Ensayo sobre la Lucidez, Las intermitencias de la muerte...en los años venideros era pura pasión lo que sentía por el escritor luso. A cada nuevo libro que sacaba allí estaba yo devorándolo, nunca antes sentí igual pasión por la escritura de alguien. Incluso en mis primeras tentativas de escritor la prosa me fluía indefectiblemente con aromas saramaguianos, salvando los años luz, claro está. 
Y a mi pasión por su prosa había de sumarse, no podía ser de otra manera, la admiración a su persona. Su compromiso, su lucidez, pero también su visión inundada por el pesimismo que brinda la realidad del que mira, precisamente, con lucidez. Pero Saramago era compromiso, y cuando por entonces emitían una serie documental titulada Voces Contra la Globalización en la que personalidades de la talla de Esquivel, Galeano, Samí Nair, Susan George o Saramago daban su agorero punto de vista sobre todo lo que debió acontecer después, allá que iba yo, inoculado por la necesidad de oír al sabio portugués. Y al sabio portugués, tuve la oportunidad de ver muy cerquita de mi casa de Granada, allá por el 2005. En aquella conferencia nos habló de la importancia de la escritura para aprender a pensar. El arte de construir con palabras, como el albañil lo hace con ladrillos, para crear los muros del pensamiento. Pasé entonces muy cerquita suya, y algo me empujaba a saludarlo, estrecharle la mano y profesarle mi incondicional admiración, pero la prudencia me hizo saber que aquello de poco valdría. 
El tiempo pasó, crecí, me hice mayor, empecé a trabajar de profe y allá por el 2009 volví a devorar sus últimas obras, ya que entonces lo tenía bastante abandonado, Caín y el Viaje del Elefante, y algunos meses después, en junio de 2010 pasó lo irremediable, a los 87 años nos abandonó un hombre induplicable, no era una sorpresa, pero algo se apagaba con él. Me emocionó saberlo y le puse una velita pequeñita pero firme en algún recóndito rincón de mi lucidez que me ayudase a que tardase mucho en apagarse del todo.

Los años pasaron, y llovió una década, y las vueltas de la vida me llevaron a la isla que lo vio morir, y antes que eso vivir sus últimos dieciocho años. No he venido a Lanzarote a visitar su casa, ni siquiera lo tenía como plan ineludible, pero supongo que aquella vela ha sabido tomar la decisión de acudir al que ha sido un momento sagrado para un ateo, en casa de un ateo. La Casa Museo de Saramago en Tías debe ser una visita obligada para todo amante del Nobel que visite la isla. En contraposición con los abarrotamientos que colapsan el legado del genial hijo predilecto de la isla, César Manrique, o el PN de Timanfaya, tres modestas familias visitábamos la casa con una perfecta explicación, fruto de las palabras de su esposa, Pilar del Río, que se le regalan al visitante audioguía mediante. Fascina ver la sobriedad de una casa, hermosa y llena de coleccionismos, propias de una persona de alta clase, pero con la humildad de quien no necesita grandes opulencias para vivir. Sobrecogedora la historia entre Manrique y Saramago que habiendo concertado una cita para verse y conversar recién llegado el escritor a Lanzarote, un accidente truncó la vida del artista haciendo que ésta no llegara nunca a producirse. Hermosos los cuadros, algunos regalos de Alberti, otros de anónimos, otros comprados. Estremecedor oír al tiempo que se ve la cama donde moría sereno, tranquilo, natural, acompañado. Cercano compartir con los otros visitantes un café portugués en su cocina, tradición que siempre siguió la casa, y sigue manteniendo a día de hoy. Asombrosa la biblioteca personal  de José y Pilar que alberga más de quince mil ejemplares y que tuvo que llevarse a otra casa aparte, colindante. Tierna la historia del olivo que Saramago trajo desde su tierra natal en Azinhaga en una pequeña maceta a sus pies en el avión y que hoy recibe, majestuoso, al visitante, símbolo de la Paz. Inspirador ver el sillón en su jardín tras la roca volcánica en la que se sentaba a otear el horizonte, la mar, y pensar. Romántico ver los pequeños detalles de aquella historia de amor tan hermosa que ambos vivieron.  
Y en el tiempo que ha durado la visita, mis dos hijos, junto a nosotros, respetando lo solemne del momento...
El legado se ha respetado con la lucidez, serenidad y naturalidad que caracterizaba al maestro...podría sentirse orgulloso.

viernes, 22 de febrero de 2019

Andalucía te quiere


¿Por qué a veces(muchas veces) tengo que amar esta profesión...?
Vísperas de Semana Blanca, motivo número 1 para amarla, me alejo del centro a la hora del recreo, cosa que ya casi nunca hago ya que los talleres de música me los absorben. Así que me he ido a que una compi me cuente cositas de Lanzarote, tome nota, caliente motores y la ilusión me embriague. El caso es que al volver me doy cuenta de que olvidé que hoy se celebraba el día de Andalucía. Aún me da tiempo para probar la irresistible tostá de Pan Moreno(así en mayúsculas) bañaita en aceite(de oliva virgen extra, faltaría más) que las buenas gentes del AMPA tienen a bien desde hace años ofrecer a alumnado y profesorado. Me voy pa clase de Biología de 1º bachillerato y me da tiempo a ponerles el himno antes de empezar la clase..."Andalucía", de El Kanka, claro está. Después "los faraones del vídeo" tal y como ellos se autodenominan, muestran a toda la clase el Teaser que se han marcado para la segunda parte de su vídeo sobre el Cambio Climático, así que entre la admiración y las risas me vuelvo a quitar el sombrero frente a ellos...pasa la clase, usamos ordenadores, aprendemos jugando...
La siguiente clase es en la misma aula, y es que damos Cultura Científica. En ella contaba con comenzar a hablar sobre el PN de los Alcornocales, otra vez Andalucía. Me temo que en los próximos meses nuestro amado Parque va a estar muy presente en mi vida y en la de ellos. A buen seguro que me harán aprender muchísimo. Pero antes, aún cabe una vuelta de tuerca más a la efeméride, y a la cara amable que nos muestra el Kanka sobre nuestra tierra hay que sumarles otras más reivindicativas y críticas, por lo que se asoman a la clase, a estas horas de carnaval, un Juan Carlos Aragón veinte años más joven, y un Martínez Ares vestido de perro...trato de explicarles algo, algo seguro entenderán.
Acto seguido, seguimos avanzando, si voy a hablarles de Parques Naturales, tienen que entender el sentido de por qué necesitamos estas figuras de protección, así que les pongo el vídeo de DiCaprio que llama a la actuación urgente para no acabar abocados al desastre. Me da tiempo también a ponerles el anuncio de GreenPeace inglés sobre el orangután y alguna lagrimilla se escapa. El terreno ha quedado más que arado, hora la semilla puede germinar. Seguimos con la efeméride, y les muestro un mapa de Andalucía con los distintos PNs dibujados. Y me da por leerles una vieja entrada de mi blog "Invitación de huida a los campos andaluces". Viajamos por nuestra tierra, no escatimo en flores que soltar, el entusiasmo me embriaga y trato de transmitírselos, porque no hay nada más bonito que conocer la naturaleza para aprender amarla...y así protegerla, tal como reza la famosa frase(atribuida, probablemente de forma apócrifa, a Da Vinci).
Cerramos la intensidad de la hora con un magnífico vídeo sobre el PN de los Alcornocales, en él nos hablan de los canutos, de la saca del corcho, de los pueblos de los alrededores, de tantas cosas, de tantos rincones tan conocidos, amados y vinculados a hermosas y personales experiencias que ellos aún no han vivido y que, sin embargo, tal vez, se haya gestado en una clase como la de hoy, la primera semilla que haya de convertir a alguno en un futuro naturalista. Me comprometen a llevarlos a una ruta y accedo encantado. Me retan a ser capaz de hacer otra en horario extraescolar, tal vez con padres, hermanas, abuelas o primos...vete tú a saber...
Y por eso, y por mucho más, la magia que fluye en ocasiones dentro de las paredes de un aula hacen que esta profesión valga un tesoro.