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lunes, 13 de mayo de 2019

En la churrería


Amanece, un sábado cualquiera, y a mi hijo, siguiendo esa ley no escrita, le da por levantarse bastante antes de lo que suele hacer entre semana. Demanda, con insistencia un desayuno, y para rizar el rizo se agotó lo indispensable. Toca salir a por pan….pero claro, el sol asomando la cabeza por la Roca nos dice que todavía no son ni las 8, y a esa hora, de esos días, no madrugan tanto los panaderos. Ni siquiera aquella tienda que siempre está abierta, me pide en su cartel que la espere hasta las 8. Sigo patrullando el barrio hasta que me doy de bruces con aquella churrería a la que prometí no volver por el descaro en la subida de sus precios para, acto seguido, disminuir, sin decirlo, el tamaño de las ruedas…pero las circunstancias mandan. Parada, freno de mano y a pedir algo con voz muy ronca y ojos fotofóbicos.
Aun así, siempre los hay más madrugadores y ya se fue uno antes de pedir y otro esperaba mientras yo hablaba. Sale un tema de conversación tan banal como necesario, la insufrible calor…”no es un poco raro, para el mes que estamos ya tanto calor”. Me prometo no hablar, pero ante la insistencia salgo con un “y lo que nos queda”, como haciendo ver que cada año próximo será peor. Como no pillan muy bien lo que pretendo decir, aunque creo que tampoco han hecho por escucharme, digo algo así como: “es lo que tiene el cambio climático”. El que esperaba antes que yo comienza a decir algo relacionado con lo tonto que somos yéndonos a buscar otro hogar en Marte, y sin saber muy bien cómo, ni por qué, en una nueva frase mía que no entienden o no quieren entender acaban hablando de lo mal que está Algeciras. Que esto ya no es lo que era, y sí, me voy temiendo lo peor. Efectivamente, mi intuición, aun desperezándose acertó lo que venía y la conversación acaba acelerando el ritmo del odio, los espumarajos y la bilis a pasos agigantados. Para ese entonces creo que ya había cogido los churros y puede que incluso si no hubiesen sido antes de las 8 de la mañana de un sábado y hubiesen dejado algún espacio temporal entre exabrupto y exabrupto, quizás hasta hubiese metido algo de baza, por eso de intentar hacerles entender lo exagerado del odio que exhalaban. Pero no, demasiada sobredosis para mi ser dormido…entre negros, moros, pagas, colas y médicos los fui dejando y cual bomba de humo, me fui…prometiéndome, de nuevo, no volver, ahora por ignorante y racista.

lunes, 8 de abril de 2019

Los hijos de Gaia


Mientras el mundo se preocupa, o parece hacerlo, por los estómagos ensangrentados de ballenas varadas llenos de plásticos, tú compras de nuevo la botella de agua del dibujito para tu hijo, aunque no te importe consumir la del grifo, volviste a olvidar ir al Decatlhon para comprar una que se reutilice. Mientras las imágenes de las islas de plástico comienzan a inundar nuestras pantallas haciéndose virales, descubrimos que hace ya muchos años en Alemania te paga, una maquinita, 25 céntimos por cada botella de plástico que le metas dentro, mientras tanto, nosotros, con estos pelos. Mientras los datos de los microplásticos y sus consecuencias para el consumo humano nos hielan la sangre y anuncian leyes que vendrán más restrictivas, todavía la juventud, y sus padres, tiran al suelo cualquier cosa, sin importarles de dónde viene, y mucho menos, a dónde irá.

El mundo se bipolariza...la revolución verde asoma la patita, allá lejos, sobre el horizonte...mientras dentro de nuestras fronteras se adueñan del verde los que niegan el cambio climático y tantas otras cosas.

Así, algunos volvimos a oír las viejas advertencias, que cada día suenan más reales, más presentes, más ruidosas, más irremediables. Algunos seguimos queriendo no olvidar y conservar, a pesar de los pesares, una ínfima hebra que nos ate a la esperanza.

Pero bajo nuestros cielos se calienta el aire, y los muros de hielo que sostienen equilibrios se desmoronan a grandes pedazos. Pedazos de millones de toneladas a cada pequeño giro de las agujas del reloj. Groenlandia se va al océano endulzándolo, cambiando las lógicas de corrientes pertrechadas desde hace millones de años...y el efecto mariposa comenzó a girar la rueda, solo que aquel aleteo son en realidad millones de toneladas de hielo que caen plomizas sobre el mar. Las corrientes transportadoras de calor enfriarán la costa oeste de toda Europa incrementando sus heladas. El bloom de nutrientes que aflora en las costas de Perú dando lugar a explosiones de vida también desaparecerán. Porque todo está conectado. Todo está conectado y Gaia, se empeña en luchar contra lo inevitable, tira de sus mecanismos de regulación y se defiende. Pero si cae Groenlandia disminuirá el efecto albedo y seguiremos echando calor a la calor. Si seguimos deforestando, y lo seguiremos haciendo, seguiremos echando CO2 al Co2, o lo que es lo mismo, perdiendo a quienes lo secuestran.

 Greta Thunberg, una niña convertida en el mejor de los símbolos contra la lucha venidera, nos lo advierte desde solemnes opulentos salones de una ONU que ya no sirve para nada...si es que alguna vez lo hizo. Mientras que los Abascales de turno y el interminable séquito de ignorantes que se le suman nos llaman exagerados. No a nosotros, sino a las evidencias científicas que extreman sus advertencias, que gritan un socorro eternamente desoído. 

Terminaré de escribir la entrada y volveré a ir a trabajar en mi coche, de gasoil, yo solo, mientras observo otros centenares de coches, también solos...

Te miran los ojos de una cría de orangután que se consolida irremediablemente como otro símbolo de la desgracia que sembramos por el mundo, como lo fue antes y sigue siendo ahora el oso polar. Parecen preguntarse sus ojos por qué no dejamos de incendiar las selvas de Indonesia para plantar palma...llegamos a derramar una lagrimita viendo el anuncio de los ingleses, mientras degustamos de unos Doritos untados en Nutela...

Pido que la hebra se haga mágica y no nos arranque la esperanza...pero mis palabras parecen olvidarlo. ¿Quién es esa hebra? La que será siempre: la educación. En este caso, educación ambiental. Y me lleno de responsabilidad que en cierto modo me satisface. Asumir el reto que tengo por delante. El pequeño grano que, no que puedo, sino que tengo que aportar, para conseguir que nadie pueda permitirse mirar hacia otro lado sin al menos ser consciente de lo que hay. Solo eso


No queda mucho por hacer, queda todo.



viernes, 18 de enero de 2019

5 años, perdón por la tristeza



Ayer, cinco años y un perdón por la tristeza después, prometí escribir en retrospectiva y lejos de la cursilería, la añoranza y el derrotismo. Pero ayer estuve demasiado liado en otros quehaceres diarios y ya han pasado 5 años y un día que, aunque puedan sonar a condena, tienen aún muchas cosas con las que alegrarnos, pero tal vez más, qué duda cabe, con las que acudir al pesimismo, ese en el que me prometí no ahondar. Sí tuve tiempo ayer de leer algún artículo sobre lo mismo, uno de ellos del que siempre he considerado la persona más honesta, coherente y con la cabeza amueblada en Podemos, que no es otro que Diego Pacheco. También me dio por leer algunas de esas entradas que un más joven yo escribía cinco años atrás analizando entre la esperanza y la ilusión desbordante los mensajes que calaban de aquel proyecto que arrancaba. Y sí, eran los mismos que recuerdo nítidamente hoy: participación, nuevas formas, transparencia, pedagogía… El espíritu del 15M al que ya hacíamos referencia, la canalización de aquello instrumentada desde la Complutense (y más allá),para movilizarnos a todos, no ahora a las calles, sino a aulas de debate y construcción asambleas mediante. Y la palabra Círculo nos hechizó a todos, y los grupos de Whatsapp primero y Telegram después consumían nuestros ratos libres. Los discursos rompedores y valientes entonados con fuerza desde La Sexta Noche (y más allá) por parte de Pablo nos daban alas a aquella legión de simpatizantes activistas que nos veíamos, gustosamente obligados, a dar un paso al frente. Y la magia de aquellos meses nos hizo fuertes. Muy fuertes, y nos lo creímos. Juntos construíamos y sobre la mesa en el constructo social ganábamos partidas de nuevos viejos términos: casta, renta básica, puertas giratorias...se ponían sobre la mesa y un leve germen parecido a la conciencia de clase nacía. Tras el 25M parecíamos imparables, hasta miedo daba semejante supuesto ascenso, y pateamos el tablero.

Reyes abdicaron, líderes se fueron, otros nuevos más guapos y jóvenes llegaron...y nada parecía frenarnos. Pero tenían grandes ases guardados bajo la manga y la hemeroteca, el miedo a Venezuela fueron la primera mella. Salieron con el Podemos de derechas y a espaldas de los ciudadanos emergió Ciudadanos para subirse al carro del reparto en más cachos del pastel político. Era obvio que ellos responderían, y fue genial ser artífices de estos cambios. Parece incuestionable, a pesar de los pesares, que en la estela que dejaba la irrupción, a regañadientes, la vieja escuela casposa estaba obligada a parecer menos casta y ser con ello, entre otras cosas, más transparente. Consuela pensar que muy probablemente ya no se roba como hace diez años.

Pero, a pesar de la máquina del fango, las miles de mentiras vertidas, las exageraciones amplificadas y el continuo “difama que algo queda”, fuimos torpes. Muy torpes. Tremendamente torpes. Desde el minuto 1 el egoísmo fue moneda común, y al buen rollo de las primeras asambleas, se iban enconando ciertas posiciones ideológicas o estratégicas. Desde arriba no supieron ser, no ya bastante generosos, sino siquiera un poco, y para mí, este ha sido el gran cáncer, por encima de cualquier otro, que nos ha ido consumiendo poco a poco. ¿Cuándo fue la última vez que votaste con ilusión? Rezaban unas pegatinas para las europeas y cuyo mensaje hasta me emocionaba por sentirlo tan veraz. La ilusión era nuestro motor, se olía, se veía, se palpaba, pero ni desde arriba supieron cuidar mínimamente el tremendo potencial de los círculos, ni desde los círculos, a nivel interno, supimos tener la altura de miras al que el momento histórico obligaba. Nadie dijo que fuera fácil. Y en esas, poco a poco todo se iba vaciando, la gente y también la ilusión. Quedaba el resquemor de sentir que los que llegaban eran menos y con menos ilusión y fuerza que los que se iban. Aún así, seguía siendo motor de cambio, o algo parecido a ello y, puntualmente, reaparecía la ilusión y con ella la creencia de que todo podía volver a pasar...pero entonces, llegaba un nuevo mazazo, en forma de pelea interna, de cabeza cortada, de cuchillo por la espalda, de declaración gratuita, de vaivenes ideológicos, de incoherencia, de torpeza….y mucho egoísmo. En lo más alto de su castillo de naipes la cúpula se reducía para encontrarse cada vez más sola. Y sin ese motor, todo el engranaje iba fallando y cada nueva vuelta de tuerca las desilusiones iban superando con creces a las ilusiones.

Y en este contexto de desencanto, nuevos nichos políticos fueron ocupados por parte de un discurso que iba aumentando su dosis de odio para todo ignorante dispuesto a escuchar. Y no supimos verlo. Y no supimos frenarlo. Pablo se compró la casa y de entre todas las torpezas esta, para el grueso de la sociedad, ha parecido ser la única imperdonable. Irrumpe VOX, se desinfla Podemos, pasan 5 años y justo ese día, como si fuese una broma macabra, los dos protagonistas protagonizan la última vergüenza insalvable. Uno por desleal, el otro por egoísta. Y entre todos la mataron…

                            
                                 ...ahora que tanta falta nos hace

lunes, 10 de diciembre de 2018

Que viene el LOVOX (I)



A falta de unas pocos minutos de que empiece el Salvados de hoy, y a una semana exacta de comenzar a ver cómo VOX iba arrasando en muchas mesas electorales de Algeciras, para acabar irrumpiendo en el Parlamento andaluz con una representación de 12 diputados, me dispongo a escribir una entrada en este famélico blog, aprovechando que las vísceras poco a poco van volviendo a su temperatura habitual, para dar unas pinceladas, desde mi pequeña parcela subjetiva y analítica,  sobre la sensación política del momento.
VOX ha pegao una patá con fuerzas, mientras la gran mayoría de la población, como suele ocurrir, parecía estar a la luna de Valencia. Es cierto, que algunos sí empezábamos a olernos que la campanada de la noche iba a ir en esa dirección, pero ni siquiera los más catastrofistas podíamos habernos imaginado semejante irrupción. Ahora sí, todos queremos opinar y todos tenemos una causa y una solución. Supongo que no puedo mostrarme ajeno a la gran masa que busca causas y soluciones, sin embargo, a diferencia de lo que suelo oír, al menos soy consciente de que las causas son múltiples propias de un sistema cada día más complejo y acelerado… y las soluciones…Las soluciones, seguramente, mucho más complejas aún.
En primer lugar, creo que nuestra sociedad iba dando señales inequívocas de un corte más escorado a la ultraderecha desde hace algo más de un año. En mi opinión, creo que en los atentados de Barcelona en el verano del 17 fue la primera vez que un sector importante de la población se quitaba la careta. En aquellos días leer comentarios en las redes resultaba deprimente pues buena parte de la sociedad no dudaba en situar en una misma línea a los terroristas con todo el mundo islámico…y a partir de ahí lo que se podía leer nos sacaba también lo peor de nosotros mismos. Vivimos también el primer encontronazo directo. Poco después el pulso del referéndum sostenido por Puigdemont  y el resto de las fuerzas independentistas y el camino que fue adquiriendo su desenlace también se convirtió en un segundo aviso claro de por dónde respiraba buena parte de la sociedad cuando oímos aquello de  “A por ellos” y las justificaciones de las cargas el 1-O. A partir de ahí todo se aceleró y la derecha electa representada por dos partidos comenzaba a combatir entre ellos por ver quién la tenía más grande, la bandera claro. Pero a ninguno los desgastó el discurso, al contrario, todos los balcones se llenaron de banderas y el discurso de la identidad nacional exacerbada iba ganando adeptos por doquier…Y casi sin querer, llegó el verano. Y comenzamos a ver grandes llegadas de inmigrantes este verano. Desembarcos a plena luz del día en playas llenas de turistas…y las redes volvían a llenarse de odios, con vídeos que se hacían viral, pero esta vez sin ningún tipo de autocensura, ni de reparos. En esta ocasión, los nuevos influencers no contrastaban datos, tampoco los mostraban, tampoco había detrás ningún tipo de razonamiento, oratoria, o análisis multifactorial. NO, solo odio, ignorancia y miedo…o al revés.
Y ese fue el contexto hasta ese verano. Entre tanto, la derecha electa hacía la lectura de esa nueva marcha social y echaba gasolina para saltar sobre los escombros, una vez devorados por las llamas. Y les iba yendo bien, porque a pesar de los numerosos sempiternos escándalos del PP, de la moción a Rajoy, y los másteres de Casado, ahí seguían, sin desplomarse. Y Ciudadanos, dando tumbos, pero a lo suyo. Claro que la izquierda se lo ponía muy fácil. Podemos en sus continuas peleas internas seguía dando la nota por una nueva salida de tono, una nueva contradicción en forma de casa, o la última teatralización. Y cada nota sacada de contexto era, como siempre, amplificaba por unos medios que las hacían llegar a una gran mayor parte social que ya no necesitaba de ellos oír nada más porque, a estas alturas, pase lo que pase, para una mayor parte de la sociedad es oír Podemos y saltar el interruptor del odio y el asco. Otra batalla que se ha perdido.
Y en estas, llega VOX y llena VistaAlegre. Y se quitan la careta y hablan sin tapujos sobre temas que contravienen leyes, y artículos enteros de la Constitución. Y en estas Pedro Sánchez dice que a Paquito hay que sacarlo, y las calles de Madrid se llenan de ultraderechistas con brazo en alto, y mucho músculo de gimnasio. Y en estas Dani Mateo hace un Sketch, se suena los mocos y el país entero quiere verlo muerto. Y en estas hay elecciones y las encuestas les dan un escaño, ya si eso, y se llevan 12.
VOX ha llegado, y ahora se sienten fuertes y confiados no se esconden. Y nos peleamos entre nosotros, porque la incredulidad nos duele, y la frustración nos puede. Y queremos ponernos muy dignos y hablar de alerta antifascista. Y a algunos, hasta puede molarnos mucho oírlo en ese momento, porque en ese momento somos frágiles y necesitamos respuestas, algo a lo que agarrarnos. Decir las cosas también nosotros por su nombre pero, por desgracia, el tema es mucho más complejo.
Por supuesto que aceptamos los resultados electorales. La duda ofende, pero si la gente quiere salir a la calle contra ese partido es para gritar fuerte y claro que los demócratas no podemos tolerar que vivamos con valores antidemocráticos. Es obvio. Es fácil de entender. Es necesario. Sin embargo, puede que tal vez, y solo tal vez, quizás tampoco fue la mejor estrategia. Porque, en caliente, las cosas son de un modo, pero su análisis,es otra cosa diferente. En fin, que empieza Salvados, y como este tema y el contexto social que subyace bajo su irrupción, que es verdaderamente el punto a tener en cuenta a la hora de analizar, seguirán trayéndonos muchos quebraderos de cabeza, pero quizás también interesantes debates para reconstruir, para volver a buscar espacios desde los que tender puentes y comenzar de nuevo a tejer tejidos sociales que olvidamos y abandonamos cuando, precisamente, hace hoy casi 5 años, éramos nosotros los que dábamos la patada al tablero político…De un modo u otro seguiremos hablando del tema, así que amenazo con otra entrada, poniendo el foco en el perfil de su votante en este nuevo constructo social.

martes, 28 de febrero de 2017

Menos rollos de verdes males


Velázquez se fue a la Corte a pintar a reyes poderosos para, con cierta sorna, inmortalizar sus cuadros. Machado se perdió en Campos de Castilla y Lorca le escribió a Nueva York. Banderas actuó en Los Ángeles y Picasso se drogó en París. Paco de Lucía paseó por el mundo su guitarra para pescar en las playas de Yucatán. Sabina se bajó en Atocha, Ramos le dio la Champion al Real Madrid y Falla murió exiliado en Argentina...
Desde Cabo de Gata al Parque de Doñana resuenan los ecos de voces muertas de otras culturas desde interiores majestuosos de la Mezquita o la inconmensurable Alhambra. Voces de viajeros que zarparon de puertos que los verían, desde esta orilla, "descubrir" nuevos mundos, puertos que serían testigos de la mezcla de culturas que sabrían  a carnaval. Historia de conquistas y reconquistados, de campo, de mar, de olivos, de pesca. De horas muertas en las sobremesas de las moscas en agosto y la sombra de un limonero en el patio de aquella casa blanca. Aridez y el techo de España. Historia de grandes escritores y un pueblo ignorante. Andalucía la verde y la blanca. El Sol sale baratito para turistas del norte que pueden gastar, disfrutar y vivir la tierra de la que, mientras sacamos pecho de ella, se nos impide disfrutar. Andalucía servicial que aún recuerda y rememora la figura del señorito en estos días disfrazados de socialistas en el parlamento de Sevilla. Andalucía del exilio forzoso de los jóvenes que aquí no pueden prosperar, para perpetuar la historia. Para enorgullecernos con nuestros talentos que no supimos rescatar.  Andalucía del arte infinito que siempre vuelve a emanar, a ebullir para en su expansión ocuparlo todo, sin que parezca que sirva de nada, más allá de dar sentido a los que le encuentran sentido.
Andalucía olvidada, ninguneada, violada, ignorada, y no defendida. No defendida por quiénes tendríamos que ser sus mayores defensores. Esos mismos a los que se nos iluminan los ojos o se nos eriza la piel cuando cantamos el himno en tiempos de carnaval...fieles al tipo de nuestro disfraz, nos damos golpes en el pecho como si hiciésemos algo por pedir tierra y libertad

domingo, 12 de febrero de 2017

La lucha de la clase trabajadora es colectiva


Una vez más el lavado de cerebro contra la clase obrera que se viene ejecutando con verdadero esmero y acierto desde ya demasiados años hace que la moral del esclavo reluzca radiante con sus zapatos nuevos y nos evidenciamos echando mierda contra un colectivo al que  le quieren apretar las tuercas. Al tiempo que, claro está, seguimos aún sin noticias de quejas sobre los señores de la lista Forbes, expresidentes en consejos de administración, futbolistas de primera línea y todo aquel largo etc. de injusticias que podríamos incluir. No, ahora parece ser que lo que toca es arremeter contra los trabajadores de la estiba. Porque claro, ganan mucho. Y ese nunca podrá ser el punto por el cual admitamos los recortes en derechos fundamentales contra un colectivo de trabajadores, por más que nos parezcan "privilegiados". Se difama con cierta frecuencia sobre el asunto, se dicen verdades a medias, existe desinformación y cierta manipulación mediática que busca alcanzar sus objetivos. En fin, lo de siempre.
Admitamos, para empezar, que no es un colectivo que levante grandes simpatías en buena parte de la ciudadanía por diferentes razones: 1/ sus salarios suelen estar bastante por encima de la media. 2/ la formación no ha parecido ser un requisito muy exigido durante años. 3/ ser portuario queda prácticamente al acceso tan solo de los familiares. Bien por consanguinidad directa o vía conyugal.  Cogiendo el toro por los cuernos y no eludiendo, por tanto, los problemas que subyacen cuando buena parte de la sociedad salte gritando: "se lo merecen", analicemos estos puntos y en qué grado se relacionan con las peticiones del Real Decreto del ministro.
 En primer lugar, el salario. Ganan mucho. Y tú no. Y eso te molesta. Pero claro, el hecho de que ellos ahora fuesen a cobrar menos no hace que tú vayas a cobrar más. Es decir, ¿de dónde viene el decreto? ¿cuál es su objetivo? ¿qué persigue? ¿a quién beneficia? Y la respuesta es sencilla: precarizar. Seguir en la senda de la precarización laboral a la que tan acostumbrados nos tienen desde hace ya alguna década. Y si la mayoría de la sociedad venimos sufriendo este proceso, desear lo mismo para los pocos que han conseguido mostrarse a salvo, no es precisamente el camino para recuperar derechos, sino más bien todo lo contrario. El éxito de esta sociedad capitalista en su lucha de clases es hacer que nos veamos los iguales como el enemigo. Es un logro que no se consigue de un día a otro, llevan décadas trabajando duramente en ello y son muy buenos haciéndolo. Nuestra sociedad estupidizada ve en el "diferente" al causante de sus injusticias o, al menos, un objetivo lo suficientemente válido como para descargar contra él su frustración al tiempo que, los verdaderos causantes de la precariedad son ignorados, adorados, comprendidos o votados. Este es nuestro sistema y, muy especialmente nuestro país.
En lo referente a los otros dos puntos, atendiendo en primer lugar al relacionado con la formación me consta que vienen trabajando en esto en los últimos años.  Reconozco que me parece un aspecto de suficiente relevancia como para tenerlo en cuenta. Ahora bien, ¿el objetivo del decreto es acaso mejorar la formación, profesionalidad, competitividad y demás? Voy a dudarlo.
Y finalmente llegamos al tercer punto, el más cuestionado, el más difícil a mi juicio de defender. El que debería conllevar por parte del colectivo una mayor reflexión. Si nos levantamos contra las injusticias y defendemos los derechos de los trabajadores entiendo que la entrada a un puesto de trabajo venga garantizado, en la medida de lo posible, por igual de oportunidades para todos. Y esto, evidentemente en este colectivo está muy lejos de ser así. Ahora bien, ni es el único(taxistas, Acerinox, Refinería, talleres, y el infinito etc. que queramos incluir), en cierto modo tiene su historia y sus motivos y, sobre todo, no es el punto a debatir. Porque el Real Decreto no va a venir a repartir más el trabajo. No viene a dar más empleo para más gente. Si esto fuese así igual habría que darle otro enfoque a todo, pero es que no es así. De igual modo que cuando nos pedían esfuerzos y recortes hubiese sido distinto si estos se hubiesen traducido en una mejora de la sociedad del bienestar y no el pago de una deuda generada por el rescate de bancos corruptos. Pero no, el motivo prinicipal es el de siempre, abaratar costes para concentrarlo en menos manos. Globalización, neoliberalismo. La historia de siempre.
Nosotros, como clase trabajadora que somos, deberíamos apoyar,o empatizar al menos con la ardua lucha que este colectivo tiene por delante y de la que, por otro lado, no nos vendría nada mal tomar nota. Como funcionario he visto cómo se recortaban muchos derechos laborales al tiempo que buena parte de la sociedad los aplaudía por lo "cómoda" que es nuestra vida, etc. Como docente he visto cómo muchos derechos me iban siendo quitados al tiempo que muchos sectores de la sociedad lo aplaudían porque claro, tenemos muchas vacaciones. Probablemente muchos portuarios fuesen los primeros en aplaudir. Probablemente muchos otros no. Al igual que hay muchos compañeros míos que están aplaudiendo lo que se les viene encima. Me da igual. Paso. Si no nos solidarizamos entre todos, todos perderemos. Y como esto está muy claro desde hace mucho tiempo he aquí mi posicionamiento al respecto. Siempre con crítica y capacidad de argumentación, debate, y posibilidad de entender otros puntos de vista para fortalecer el mío. Así debería de ser.
Solo espero, que este colectivo, en su lucha y en los apoyos y muestra de solidaridad que recoja por el camino, aprenda, para no olvidar, que son clase obrera. Que no son los únicos y que la solidaridad y el apoyo entre pueblos y colectivos siempre nos hará más fuertes frente a los que siempre miraron, miran y mirarán por los intereses de la oligarquía a la que pertenecen.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Carta abierta pa tu carta


Llevo algunos días prometiéndome no olvidar las ganas que  tengo de dedicarle unas palabras a este profe de Jaén que se ha hecho viral. Más que me pese, como es probable que no todos sepáis quién es, tendré que adjuntar el vídeo que lo ha hecho "famoso". No tengo nada en contra de este hombre, aunque lo cierto es que mentiría si no confieso que se me atraganta bastante, puedo entender sus buenos propósitos, pero realmente lo que me  deja patidifuso es ver las reacciones del personal que con sus comentarios poco le faltan para encumbrarlo a los olimpos. Pero mentiría de nuevo si realmente admito que me sorprenda. Poco de lo que a la masa le suele parecer de lo más cool o fascinante coincide con lo que así yo valoro, y esto viene a ser tan antiguo que sigue sorprendiéndome que finja que me sorprenda, pero bueno trataré de ir al grano, que no es otra cosa que argumentar por qué me chirría tanto este vídeo.

El profesor comienza diciendo: "¿qué, habéis suspendido, no? espero que al menos os sintáis mal por haber suspendido" Que viene a decir algo así como: Qué os han dado por culo, no? Espero que al menos os sintáis culpables, sucios y rastreros por ello. Lo cierto es que todo el discurso gira entorno a la idea de que el alumno es absolutamente culpable(y único) de su situación, que no es otra que la de ser un vago desagradecido que todo lo tiene puesto por delante y que no tiene ni puta idea de la vida. "Es que no sabéis nada de la vida. (suspiro) La vida es una putada" Ole tus huevos chaval...eso sí que es una gran labor docente. Húndelos en la miseria, haz que se sientan la escoria más grande que jamás haya existido y ya, de paso, que entiendan que la mierda de mundo en el que viven, solo puede ir a peor. Me parece alucinante. Lo siento, no lo puedo evitar. "Cuando salgáis de aquí la vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas y eso es precisamente lo que os quiero ahorrar". Sigue machacándolos al tiempo que se erige como salvador absoluto...no sé por qué pero ese tipo de conductas me recuerdan a ciertos perfiles muy mal vistos en la sociedad, no? 
Más allá de sus frases resulta digno de análisis también el rictus, la expresión forzada y aparentemente ensayada o como los imita en algún momento dado ridiculizándolos al imitar su forma de hablar.
"Maestro, pero yo pá quiero saber el romanticismo a mí eso me da igual?? No tenéis referentes culturales, no entendéis lo que leéis" Sí, ciertamente los alumnos de hoy día (posiblemente también los adultos de hoy día y los alumnos y adultos de ayer) en gran medida adolecen de referentes culturales, posiblemente eso explica en parte que tu discurso sea tan aplaudido, pero desde luego me vuelve a chocar que desde tu punto de vista de docente (pedagogía y didáctica deberían ser las banderas) encuentres como la forma más propicia de que los adquieran venir a decirles que son unos ignorantes de mierda, en lugar de sembrarles el gusano, la pasión  por aprender, por que se enamoren de esos referentes culturales que no tienen. Por que se enamoren de esas clases que das, y es que eso, querido colega, es lo que más me chirría en tu discurso. Admito que acierto a compartir ciertos análisis que planteas(son demasiado evidentes como para no hacerlo) lo que no coincido en absoluto es con el diagnóstico y las recetas. ¿Dónde está la empatía por tu parte, como profesional, por tratar de entender por qué son tan vagos y andan tan desmotivados? ¿En qué grado conoces su vida en el ámbito familiar, o cuánta responsibilidad en la conducta de tus alumnos recae directamente sobre sus progenitores al tiempo que sobre una sociedad que sigue haciendo girar la rueda propiciando lo que vemos? ¿En qué parte atribuyes al sistema educativo anacrónico, desfasado y olvidado por la clase política parte de estos fracasos?¿Dónde tu autocrítica como parte responsable de su fracaso o falta de motivación? Con todo ello no pretendo desnudar de toda culpa al alumnado propiamente dicho. Por supuesto que son responsables por acción u omisión de su actitud vital, pero honestamente, no creo que nuestra máxima aspiración  como docentes  a la hora de aportar algo a sus vidas sea restregarle por la cara lo malos que son.

pd: al final no he subido su vídeo, paso de spamear mi propio blog, el que quiera verlo que lo busque, que la información está en la red, accesible para todos, para los alumnos de este hombre incluido.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Huelgas y peleas educativas varias



Los padres se han puesto en huelga de deberes. Bueno, una parte de ellos. Seguramente los más vagos, holgazanes, caraduras y demás epítetos descalificativos que podamos encontrar para referirnos a ellos. O al menos, eso podríamos inferir si nos atenemos a los comentarios que vengo leyendo o escuchando en estos días a propósito del asunto. Hay padres que han decidido tomar estas medidas, la cual no es en absoluto pionera en nuestro país, sino que ya se ha venido dando en otros, como ocurriera en Francia en el año 2012. Los padres argumentan que sus hijos son sometidos con frecuencia a sobrecargas de actividades para casa, sin importar la edad. Consideran que con las jornadas de 5 horas en primaria(seis y media en secundaria) los más pequeños ya deberían tener suficiente pues esto, en gran medida, repercute directamente sobre el tiempo disponible que pueden tener para otras actividades tales como: jugar, estar con sus padres, jugar, estar con sus amigos, jugar, estar con sus abuelos, jugar o estar en la calle, practicar algún deporte, tocar instrumentos, realizar manualidades, pelearse, o no hacer nada. En fin, obviamente, ninguna de estas actividades que puedan aportar nada positivo para el niño o la niña... (tendré que decir lo de nótese la ironía, por si acaso).

Los detractores de tales medidas no parecen estar muy dispuestos a abrirse al debate y se muestran radicalmente contrariados, echándose las manos a la cabeza y soltando por su boca que qué forma de desautorizar a los profesores, que si a nadie les pasa nada por trabajar un poco, etc. Y bien, no entiendo por qué razón no podemos tratar de abrir un poco la mente e intercambiar ideas sosegadamente...supongo que lo de vivir en España tendrá algo que ver. El caso, es que en estos días he tenido alguna que otra “discusión” sobre el tema y he tenido que leer algo para poder hablar con más propiedad(algo muy recomendable en general, dicho sea de paso). La huelga ha sido convocada por la Asociación de Padres Madres y Alumnos, CEAPA, la cual propone no entregar los deberes durante los fines de semana de noviembre. 

Lo cierto, es que, no hay que ir muy lejos para entender que la necesidad de realizar actividades para casa variará considerablemente en función de la edad, la materia, las necesidades del alumno, etc. En general, vivimos en una sociedad en la que los niños no parecen pasar demasiado tiempo siendo niños. Ni juegan en la calle, ni tienen muchos primos, y en muchos casos apenas ven a sus padres más que a sus monitores de extraescolares. Y responder a este hecho también es complejo porque en muchos casos se debe a nuestra actual confección de la sociedad y sus enormes problemas a la hora de poder conciliar la vida familiar. En otros también se debe a la comodidad de algunos padres que suelen preferir dedicarse a otros asuntos que a los propios de educar a sus hijos. Por otro lado, la marginalidad sigue siendo creciente en este país, hecho lógico y normal si nos atenemos a la desigualdad, del mismo modo creciente. Además, las formas de vida derivadas del uso de las nuevas tecnologías incrementan el aislamiento que en ocasiones experimenta el niño( y sus padres). Por todo ello, el hecho de que algunos padres pongan el acento en la necesidad de cuestionar la obligatoriedad de realizar actividades para casa pues repercute en la cantidad y la calidad del tiempo disponible para con sus hijos, puede no parecer tan descabellada. La comunidad pedagógica está también dividida: hay quien cree que las actividades para casa les enseña a los alumnos el camino de la responsabilidad y la autonomía, y por otro lado, los que creen en la necesidad de que el individuo experimente y aprenda mediante otros medios como el juego, así como que mucha sobrecarga de trabajo puede incluso generar un efecto de rechazo en relación con el aprendizaje. Hay padres y docentes que argumentan que no es para tanto, pero también he oído a otros narrar cómo su hijo de seis años es castigado sin recreo por no realizar las actividades, supuestamente voluntarias, para el fin de semana.

A muchos detractores de esta huelga parece enervarles el hecho de que se esté faltando a la autoridad del profesorado. Y yo me pregunto, ¿por qué ha de verse como una ofensa al profesorado como tal? ¿por qué no se entiende como una medida más amplia contra el sistema educativo? ¿Acaso los docentes tenemos que erguirnos como los mayores celadores del sistema educativo? ¿Nuestra condición de burócratas nos impide ser crítico con él? Y es más, si realmente se cuestionara nuestra autoridad, ¿qué es lo que buscamos en nuestros hijos? ¿que no cuestionen nada? Pues da la casualidad de que además de docente soy padre y cuestionar las cosas es uno de los hechos que más necesarios me parecen a la hora de abordar la educación, ya sea del alumnado, ya sea de mis hijos.

A muchos detractores de esta huelga parece preocuparles en gran medida la posibilidad de que dejando de lado las actividades para casa siga incrementándose el fracaso escolar de los alumnos. Convendría decir llegados a este punto que España es el quinto país que más deberes manda para casa y uno de los primeros también en abandono escolar temprano. Por otro lado, Finlandia y Corea del Sur, los dos países de mayor éxito educativo(supuestamente) son también los que menos actividades mandan. A pesar de eso, no voy a simplificar la cuestión haciendo una correlación con ello, pero sí que podemos observar al menos, que la correlación de mandar mayores actividades y mayor éxito educativo tampoco parece garantizada.

Muchos detractores de esta huelga entienden que los niños holgazanearían o bien están siendo sobreprotegidos por sus padres y demás. Conozco a muchísimos padres que vienen mostrando su malestar ante la sobrecarga de deberes para casa que, precisamente, no convierten a sus hijos en holgazanes, sino todo lo contrario, coincide que son los padres más preocupados e implicados en la educación de sus hijos que conozco. Les ayudan a explorar nuevos entornos, les dejan hacer, respetan sus emociones, conversan, tratan de explicar y gastan minutos, horas, días, semanas y vidas compartiendo experiencias con ellos. Experiencias que en casi todas las ocasiones revierten en un mayor aprendizaje del niño: ya sea de ciencias, ya sea de letra, ya sea de historia, matemáticas, educación física o plástica. Compartiendo tiempo, vida y experiencias.


La educación es una palabra muy bonita, muy hermosa y que tiene cincuenta mil patas. Es compleja y todos decimos que queremos mimarla, aunque cada cual la entienda a su manera. Aunque cada cual entienda la suya, así como la suya ha tenido. Titánicos esfuerzos debemos todos realizar para cooperar conjuntamente y acudir en su ayuda porque lo que sí parece obvio es que no pasa por sus mejores momentos. Como he dicho, las causas de este mal que sufre es tremendamente compleja y trasciende a la política, la sociedad o las nuevas tendencias. Es un conjunto de sumas, restas y sinergias de las anteriores. La educación debe ser la herramienta que nos ayuda a realizarnos plenamente como individuos y este hecho apenas logra ser alcanzado por nuestro alumnado, el cual tiene bastante asumido que es para encontrar un buen puesto de trabajo...con estos mimbres, y tantos otros, las cosas que pasan son fáciles de explicar. Pero si tan amantes de esta palabra nos mostramos. Si tanto brillo le queremos sacar, lo mínimo que podemos hacer es realizar entre todos ese gran esfuerzo por comunicarnos, entendernos, unirnos, reivindicar y luchar por la mejor educación para nuestros hijos. Toda medida que vaya en esa dirección bienvenida sea.

jueves, 8 de septiembre de 2016

En el Laboratorio de Naturales


Primeros días de septiembre, los repartos de los cursos hechos, disfruto del nuevo destino que tantas buenas sensaciones me reporta. Entre muchas, el espacio del laboratorio, con solera, gran biblioteca especializada con buenos ejemplares de clásicos universitarios, me froto las manos: me pondré las botas...Chismes por doquier. Viejos trastos que en la educación de este siglo XXI parecieran ajenos a un profesor de Biología: hornos, placas de Petri, microscopios, minerales, rocas, matraces, reactivos de  todos los tipos y colores y casi todos caducados(como suele pasar). Está claro que este año  con mi flamante Bio de 2º Bachillerato me voy a "jartá" de prácticas guapas... A ver qué dice el tiempo...y en estas ya rutinarias ensoñaciones se acuerda uno de esos viejos profes de Natu, hoy extintos. Esos que hacían de esta especialidad y esta disciplina lo que hizo que nos enamoráramos de ella. Por sus venas le corría su pasión y tanto fuera como dentro de las aulas así lo demostraban. Creo que casi todos los que tenemos cierta edad aún recordamos alguna eminencia de éstas en nuestros institutos. Pero he de confesar que apenas he conocido a ninguno de ellos como compañeros... Cosas de la vida

Pocos minutos después vamos a una reunión de profes para que nos expliquen cómo tendremos que ir "adaptando" los requerimientos que la inspección hace en base a lo que vio y acorde con la nueva ley. Un Powerpoint(algo tan inútil como como síntoma irrefutable de nuestra posmodernitis) nos va marcando el camino, y a cada diapositiva más parece cobrar todo un inmenso sinsentido. Algo nos olíamos la mayoría a las que ya nos habían informado otros compañeros de otros institutos que ya están "adaptados" a estos nuevos requerimientos... Pero cuesta dar crédito. De entrada cuesta entender en una sola charla semejante galimatías, pero si a esto, sumas lo absurdo e inútil que uno juzga que resulta, la frustración comienza a efervescer a gran velocidad. Criterios de evaluación a los que hay que asignar un indicador que hay que ponderar para finalmente obtener diferentes calificaciones en base a cada criterio... ABSURDO. 


De todo ello se derivará un trabajo ingente que podemos plantearnos infinitamente en qué grado repercute positivamente en el aprendizaje del alumnado. Personalmente me resulta imposible ver un solo aspecto positivo, pero estaría encantado de que alguien tratase de ayudarme. Lo que sí veo es estadística, tal y como mostraba la serie The Wire, a la administración solo parece preocuparle la estadística. Le importa un carajo si los niños aprenden más. Si son más felices, si se desarrollan más como seres humanos en los centros. Les importa un puto carajo comprender cuál es la situación de deterioro familiar de los alumnos más conflictivos. Tremendamente se la repanpinfla el hecho de cuestionarse que el crecimiento de las ratios en las aulas y la disminución de profesores pueda tener que ver con los rendimientos académicos. Le importa cuarenta milcarajos plantearse la conveniencia de estudiar nuevas alternativas en el modelo educativo siguiendo modelos más exitosos y respetuosos con el alumnado y que ya se llevan a cabo en muchas partes del mundo. NO!!!! Todo esa  no va con ella. La administración es superior, y sabe perfectamente que lo que el sistema educativo necesita es ponderar los resultados en base a los criterios de evaluación de los indicadores de la rúbrica de su..


Y entonces, como de repente, como con un fogonazo, viene a mí la imagen de aquel viejo profesor de naturales, con su barba blanca, sus libros, sus rocas, su bata, su hablar pausado y entusiasta y uno se pregunta: qué coño pensaría este hombre de esta barbarie.

A pesar de todo, aún somos dueño de lo que pasa en el interior de las aulas. Hagamos que aquel anciano se sienta orgulloso

miércoles, 18 de marzo de 2015

Venezuela, ay!! Venezuela!!


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Venezuela, ay!! Venezuela!! Ese país caribeño que suena tan cerca, aunque esté tan lejos. Limítrofe con Colombia, Brasil y la Guayana, ostenta petróleo y es dirigido por el régimen chavista de Maduro que siguió a Chávez tras su muerte. Mulatos, blancos, mestizos, negros. Violencia en sus calles y seguro, qué duda cabe, muchas cámaras de televisión. O tal vez, no son tantas pero las imágenes tomadas, en cualquier caso ,tienen una gran difusión. Especialmente aquí, en España. A decir verdad, confieso que apenas recuerdo oír hablar de Venezuela en los informativos en mi infancia. Entonces es verdad que se hablaba mucho de la URRS(mi más tierna infancia) y el tío de la mancha. Después se hablaba mucho de Cuba y el tío del puro. Siempre se habló mucho de los buenos: EEUU, Francia, Alemania, Inglaterra o Italia. Al menos, algo así recuerdo. Incluso de Jamaica, Japón, Brasil, Irak o Sudafrica se hablaba más. Ahora no. Ahora se habla de Venezuela. Venezuela mola!!! O tal vez no, pero está de moda. A veces, uno tiene la sensación que incluso se hablara más de lo mal que están allí las cosas de lo que lo están aquí, pero es que claro, aquí las cosas no están tan mal. ¿Dónde va a parar?¿ Y por qué están tan mal allí las cosas? Esto es un misterio, o tal vez no, tal vez la culpa es del comunismo dictatorial de los que la dirigen a sangre y fuego, ahora uno, antes otro, pero pal caso, lo mismo da que da lo mismo. Pero qué malos que son(que es y que era). Llegados a este punto a algunos les da por pensar que en el mundo hay muchos países y que por desgracia hay muchos que también están muy mal(hay quien se atreve a pensar que incluso peor) por lo que sorprende que a muchos ni se les nombre. Tal vez haya una explicación. Hay quien piensa, aunque tal vez sean malpensados, que se habla tanto porque hay un partido político aquí en España, que antes no existía y ahora amenaza con ganar, en el que algunos de sus líderes en tiempos pasados mostraron ciertas simpatías hacia algunas de las cosas que se hacían allá. Entonces, razonan estos, al decir lo mal, mal y muy mal que están las cosas allí, aquellos que tienen pensado votarles igual por miedo y esas cosas dicen aquello de: “virgencita, virgencita que me quede como estoy” y no les votan. Hay también quien piensa que pensar así es un poco rebuscado.
Pues eso, pasan los días y los telediarios monopolizan sus informativos con Venezuela a la cual, dicho sea de paso, se la tacha, sin pestañear de régimen dictatorial, aunque ningún organismo oficial internacional lo haga de ese modo. Lo cierto es que ellos pretenden crear una asociación directa entre Podemos y la Venezuela chavista y en gran medida, qué duda cabe, lo han conseguido. Es absurdo tener que señalar defectos de tu partido rival viajando a miles de kilómetros de distancia, en lugar de centrarse en las propuestas que estos proponen, por lo que resulta obvio que a los dirigentes de Podemos no les acomoda nada tener que debatir en estos términos. Como dijera Laclau: “no pienses en un elefante” y va y piensas…y algo parecido quieren evitar ellos: “ no pienses en Venezuela…” y todos nos asocian. Afortunadamente, yo no tengo tanta responsabilidad y eso me permite hablar con más libertad. Resulta evidente que el trato que se está haciendo en los medios, como dijera un amigo el otro día: “(…)está a caballo entre lo cómico, lo repulsivo y lo absurdo”, por lo que ceder a su lógica y contrarrestar para tumbar sus argumentos por los cuales venden a Venezuela como un infierno en la tierra es, de entrada, entrar en su juego y perder. Pero hoy, voy a perder.
Tal vez Venezuela no sea el mejor país del mundo, pero a buen seguro no es ni de lejos el peor. Tratar de comparar y equiparar la situación socioeconómico, histórico y cultural de ellos con la nuestra raya el esperpento y es una atentado contra nuestra inteligencia. A menudo, utilizan como argumento los índices de violencia tan altos del país, y por desgracia, esto es cierto. Igual que ocurre en la práctica totalidad de los países centroamericanos y al igual que ocurría muchos años antes de la llegada del régimen de Chávez. Argumentan, del mismo modo, los índices de pobreza que sufre el país y esto, también del mismo modo, a pesar de tener gran parte de cierto, sigue siendo una falacia que se atribuya a dicho régimen ya que estos índices más bien han venido bajando desde la llegada del mismo y están muy por debajo de muchos otros de sus países vecinos. Algo parecido ocurre con las tasas de analfabetismo, etc. No se trata de esgrimir un: “o estás conmigo o contra mí” puedes perfectamente estar en contra de muchas de las cosas que se hacen en Venezuela pero no por ello consentir ser inoculado por el virus del odio ciego hacia la que pretenden considerar como la región más hostil del planeta. Comprender la realidad de Venezuela pasa, como con todo, por una infinidad de aristas de profunda y compleja comprensión, pero a buen seguro, tirando un poco de sentido común, es imposible aceptar que las molestias que se toman los grandes medios en denostar la imagen del país sudamericano responda a un espíritu democrático insaciable de estos. Es imposible aceptarlo porque de tal modo no tendríamos a reyes, ex-reyes, presidentes, expresidentes, ministros y exministros coqueteando con jeques árabes y otros tantos dictadores denunciados por activa y por pasiva por múltiples organismos por pisotear sistemáticamente los derechos humanos. Entonces, la ética y la democracia ya no es tan importante. Quizás haya quien piense que la explicación tiene más que ver con el hecho de que Venezuela no quiera repartir el pastel con las empresas dueñas del mundo.
“Empresas dueñas del mundo” usar este concepto lleva a menudo a muchos a tildar de conspiranoico a quien lo utiliza. Pero, aunque la conspiranoya a veces pueda alcanzar niveles estratosféricos y perder la verdad que pudiera tener, es obvio que hay grandes intereses que planifican y rigen los contenidos de los medios, las estrategias, los intentos de golpes de estado, colocar a gobiernos afines tras derribar a otros, las puertas giratorias, las guerras(las de la sangre en el terreno y las frías mediáticas que inventan toda suerte de enemigos y demonios). Estos son hechos históricos contrastables que entre otras cosas, fueron el himno diario de los países sudamericanos exprimidos bajo el expolio de la Banana Fruit Company durante el pasado siglo. Así, en gran parte, se hizo hegemónica EEUU y su cultura y aquellos que osaran a plantar cara y hacer de su país un pueblo soberano que velase por sus intereses en lugar de los extranjeros serían perseguidos internacionalmente, pacientemente, en una tarea continua e incesante, mediante miles de prácticas diversas para conseguir hacerles cambiar de rumbo. Esa es la historia. La historia está escrita, aunque se empeñe en escribirla en gran parte los que ganan, siempre hay testigos que lo vieron y lo recuerdan y se empeñan en hacer que no se olvide. Que no se olvide la historia, porque como muchos dicen, si tal cosa ocurre, estamos condenado a repetirla. También hay quien dice que la historia es nuestra y la hacen los pueblos
Venezuela, ay!!! Venezuela

viernes, 9 de enero de 2015

Libertad de Expresión


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Charlie Hebdo resuena con fuerza en nuestras cabezas, quizás también en nuestras almas, haciendo que ese vínculo invisible que nos ata con la idea de libertad se haya sentido golpeado con violencia, amenazado, vulnerable; pero nunca en peligro de ruptura. Si la sinrazón ataca a donde más duele, atacaremos nosotros precisamente con el arma(alma) que ha sido atacada: libertad de expresión. Quieren todo tipo de mentes fanáticas tapar las bocas de los que tienen ese maravilloso defecto de no saberla tener cerrada. Quieren las mentes fanáticas de todo tipo doblegar la voluntad de aquellos que, a pesar de la educación del aborregamiento, la sumisión y la docilidad, se empeñan en mantenerse siempre a flote. Siempre firmes. Nadie que hable en representación de profetas que no conocemos terminará callándonos por más que la sangre riegue las calles. Nadie por más que en nombre de la defensa de la libertad pida precisamente ajusticiar usando las mismas armas de la sinrazón conseguirán acallarnos anteponiendo el miedo a la razón. Que no nos engañen: la receta contra esta lacra no es blindarse contra ella. No es meter en un mismo saco a toda una creencia. No es sembrar con odio frente al que procede de otra etnia, cultura o religión.

Por supuesto, no seamos ingenuos, el problema de la amenaza terrorista es una realidad que lejos de haber llegado a su fin con los atentados de Londres sigue vigente, cobrándose una nueva forma, tal vez más peligrosa, experta y corrosiva. Por tanto, en ese sentido, hay que utilizar nuestras herramientas como sociedad organizada para defendernos frente a esta amenaza. Sin embargo, todos los problemas, y más los de esta índole, tienen múltiples aristas, responden a múltiples causas, haciendo que su complejidad sea altísima y la manera de afrontarlos, del mismo modo, compleja. Un planeta donde la población crece sistemáticamente a la par que las desigualdades y el deterioro ambiental será, como ya vinieran anunciando desde hace décadas feos agoreros de gran reputación, un caldo de cultivo donde inevitablemente la crudeza y la violencia proliferarán. Por otro lado, seguimos mostrando cierta hipocresía cuando no queremos ver relación alguna entre las formas de actuar de nuestras fuerzas militares en Oriente Medio y el recrudecimiento de las prácticas terroristas yihadistas. Evidentemente esto no se soluciona de un día para otro ofreciendo una flor(no seamos ingenuos). Pero hay que ofrecer flores, defenderse y crear estrategias para no ser golpeados por el fanatismo religioso, pero crear políticas de mano tendida cooperación y búsqueda de resolución de conflictos. Hay que seguir apostando por un planeta donde las desigualdades lejos de incrementarse comiencen a desaparecer o todo tipo de paz social será vulnerada con los años. Plantear recetas que responden con las mismos pretextos pero en la dirección antagónica no ha sido ni será nunca la solución.

Por último invitar a una reflexión a modo de conclusión: se nos llena la boca hablando del derecho a la libertad de expresión cuando como parte de una sociedad libre nos sentimos atacados en nuestros cimientos más fundamentales. Sin embargo, pareciera que no nos escandalizamos cuando dicho derecho es vulnerado por grandes estamentos de nuestra sociedad que velan precisamente por nuestras libertades y, por ejemplo, imputan y condenan en nombre de “apología al terrorismo” a todo aquel artista o comediante que pretende hacer sátira. Que pretende poner una nota disonante que venga a recordarnos que dichos derechos se ganan precisamente ejerciéndolos. A muchos, que tal vez somos así de mal pensados, nos da por pensar que detrás de dichos movimientos se esconden precisamente oscuras formas de acallar voces y esto, aún de una forma mucho más sutil y menos cruenta, sigue siendo una forma de coartar y querer cercenar este derecho tan básico con el que tanto nos gusta presumir y sacar pecho para sentirnos libres: bendita LIBERTAD DE EXPRESIÓN

sábado, 25 de octubre de 2014

Hoy, más que nunca, Podemos


Cuánto debate entorno a la Asamblea Ciudadana de Podemos. Cuánta tensión, por qué no decirlo, y, por desgracia, cierto miedo también puede verse. Entiendo, comprendo, sopeso, aprendo. Todas las posturas parten de un razonamiento previo, de unos conceptos previos. Como “profesional” de la pedagogía he de decir que de algo de eso hablaba el constructivismo de Piaget: crear aprendizaje significativo partiendo de los conocimientos previos. Obviamente cada cual tiene sus razones y cada cual sus argumentaciones. El error residirá en posicionarse herméticamente y colocar etiquetas infantilizando la postura de tal o de cual según lo enmarquemos en ideas preconcebidas. Error. Hablamos de crear poder popular. Hablamos de que no se nos trate como a menores edad y, en este proceso, tal vez más que en ningún otro anterior, estamos dando pasos agigantados a la hora de formarnos y politizarnos.

Unos dicen que lo más importante es Ganar y todo tiene que supeditarse a ello. Otros argumentan que ganar a cualquier coste puede traer costes irreparables. Algunos creemos que lo uno y lo otro son verdades supeditadas y a medias. Es evidente que el contexto es único: la ventana de oportunidad. Creo que a poco que nos paremos a pensar estamos todos básicamente de acuerdo en la importancia de no perder este tren. La promotora tiene una legitimidad de facto ganada por el éxito de su campaña y de contagiar la ilusión de norte a sur y este a oeste de nuestro territorio. Cierto. Pablo Iglesias tiene la legitimidad y el consenso casi generalizado de ser el mejor portavoz con el que podríamos soñar. Cierto. Sin embargo, decir esto no deslegitima a aquellos compañeros y compañeras que decidieron arremangarse y cubrirse de fango hasta las rodillas, igual que los primeros, para hacer llegar la voz a aquellos que no la tienen. Para hacer llegar la ilusión a aquellos que no la tienen porque, si algo es evidente, por más que unas declaraciones en la Sexta te hagan palpitar el corazón, por más que un estado del facebook se comparta miles de veces, nada es comparable a la cercanía de luchar codo con codo y, por tanto, no se debe de tratar de elegir una medida o la otra, sino de entender de que ambas son compatibles y deben de ser sinérgicas entre sí.

No seré yo quién ose a poner en duda los proyectos políticos que profesionales y altamente capacitados de la materia llevan tejiendo en sus libretas desde hace años. Mi más sincera admiración y respeto ante sus ideas. Es más, confieso que me siento pequeñito ante ellos. Sin embargo, me preocupa(nos preocupa) que reconducirlo todo hacia ese fin implicando destruir la ilusión de las bases, de la gente que se empieza a empoderar es innecesario a la par que preocupante. A muchos de los que comenzamos esta aventura nos sorprende ver que pudieran existir ciertas contradicciones entre las frases que significaban a Podemos entonces respecto a la que pretenden hacer que lo signifiquen ahora. “El cielo no se toma por consenso sino por asalto” no parece ser demasiado compatible con “aunque ganemos las elecciones si la campaña no sirve para que se organicen formas de contrapoder en la calle(...) esto no servirá de nada”. A algunos, evidentemente, este tipo de contrastes nos pone, aunque sea mínimamente, en alerta. Y si digo tal cosa no se me debe de tachar de: trotskista, divisionista, iluso, egoísta o cualquier epíteto que prefiráis. No soy ingenuo y entiendo la dificultad e importancia de captar a la mayor parte del electorado si queremos ganar. Pero entiendo, aunque quizás me equivoque, que sin esas personas comprometidas que nos sentimos de izquierda (por más que entendamos la importancia de entender el discurso de “ni de izquierdas-ni de derechas”) este proyecto peligra igualmente por más que sepa venderse al gran grueso electoral. Y creo esto no por una razón pasional que me ciega el entendimiento, sino por la práctica cotidiana que he podido evidenciar en el pulso de los círculos. Sí, los círculos. Esas extrañas estructuras que, se quiera o no se quiera, dotan de singularidad, grandeza y emotividad a este proyecto. Cada círculo es de su padre y de su madre, igual que las personas que lo forman. Cada cual tiene sus luchas y sus diferentes grados de madurez política pero, salvando contadas excepciones, la gran mayoría de ellos(al menos lo que mi experiencia ha sabido transmitirme) son espacios de empoderamiento ciudadano donde las personas se hermanan entre sí y construyen juntas. No seré yo el que diga que la propuesta de Iglesias venga a debilitar el espacio que los círculos ocupan, pero sí me gustaría ver más guiños hacia estos. Dotarlos de más herramientas a la vez que reconocer con mayor valentía el poder, el potencial y la inteligencia que de estos, así como de mucho de sus miembros, emerge día a día. No seré yo el que dude de la importancia de desvincularnos de viejos tics asociados a la izquierda(por más que me duela) pero, en ningún caso, esto debe de servir para dejar de ver el horizonte que perseguimos: una sociedad concienciada dispuesta a luchar por el cambio porque, como bien se rezaba al principio de esta andadura: “ votar no es depositar una papeleta cada cuatro años”.
La semana pasada en VistaAlegre pudimos evidenciar muchas cosas, algunas tal vez nos gustaron más(según a quién) y otras menos(según a quién), no obstante, sobre lo que no tendría que haber dudas, es del potencial que hay en los cerebros de las personas que conforman Podemos. Miles de inteligencias colectivas que de saberse exprimir y cohesionar eficientemente, difícilmente nadie podría llegar a pararnos. Porque desde la ingenuidad que me da ser un ciudadano haciendo política más que un político yendo de ciudadano, creo firmemente en esto. Lucharé desde dentro por crear cohesión y hermandad con la honestidad como denominador común. Entiendo y entenderé que todos y todas los que nos sentimos Podemos tenemos cabida por más que a veces las diferencias pudieran parecer irreparables. Es por esto que me gustaría hacer especial hincapié en la importancia de no deslegitimar a ningún compañero o compañera por creérsele que pertenece a tal o cual agrupación, doctrina o lo que sea. Todos estamos juntos en este barco. Todos nos hemos montado en él porque creemos que otro mundo es posible y, olvidar esto se me antoja tan peligroso como empezar a ver entradas de agua en este barco. Porque estoy convencido de que tal cosa no tiene que pasar, hoy, más que nunca, Podemos!!!


viernes, 5 de septiembre de 2014

Un largo viaje


Y en una mañana de Septiembre, para crear excepciones, se entretiene uno haciendo zapping por los canales que más hedor destilan y que, a estas horas matutinas y con el pistoletazo del inicio de curso político dado, se encargan de, bisturí en mano, extirpar la realidad cotidiana, que no analizar. Cada día, al menos eso pienso yo con algo parecido al convencimiento, engañan a menos gente. Qué prestigio político puede tener la señora Ana Rosa Quintana, o el ilustre Miguel Ángel Rodríguez!!!??? Sarpullidos y escozores solo con nombrarlos. Y allá van, con uno de los dos temas de moda, a estas horas, caso Puyol. Pero qué malo que es Puyol!!! A nadie le cabe duda que a ningún otro dirigente de esta piel de toro se le hubiera ocurrido llevárselo así, calentito, a tierras paradisiacas en ámbitos fiscales. Solo él es el corrupto. Él y “Luis el Cabrón”. Solo ellos dos. Hasta que salga un tercero y será igualmente otra excepción. Un pacto de silencio. Un pacto de no agresión. Un pacto de estado por el cual ese término de moda, que por más que otros lo acusen de manido y excesivo, cobra una inigualable comprensión: La Casta. La política como profesionalización.
“- Roba, roba, ignora que yo lo hago que yo haré lo propio compañero.-¿compañero? Pero si somos del partido opositor. – Compañero!! Que esto de robar es un arte que nos une. “
Y así pasan los años, robando. ¿Entonces por qué a estas alturas se lo hacen pagar? ¿Por qué a estas horas lo dejan con el culo al aire, cuando el pobre hombre estaba tratando de vivir plácidamente su ya bien entrada senectud? ¿Ha sido sencillamente un pequeño error de su sistema? La respuesta es más sencilla. No ha cumplido el pacto de estado. No ha sabido hacer que su partido se baje del carro de la independencia y por tal acto ha sido desterrado.
Elocuentemente mi madre lo ejemplificaba ayer con la escena del Lazarillo, cuando éste, le daba uvas de comer “al Ciego”, habiendo acordado que se las iban a comer de una en una, cuando de repente el Ciego le pega una buena hostia. Sorprendido el Lazarillo le pregunta ¿Pero por qué me has pegado? Y el Ciego le responde-Porque te estás comiendo las uvas de tres en tres.  El Lazarillo sorprendido dice - ¿Y cómo lo has sabido?   - Pues porque yo me he estado comiendo las uvas de dos en dos y no has dicho nada.

Esa es la historia de la política de nuestro país y si algunos ciudadanos un poco locos, un poco aburridos, un poco frikis, un poco utópicos, deciden  quedar y organizarse serán tachados de todas estas cosas y de regalo de estas otras también: ignorantes, manipulados, etarras, venezolanos, comunistas y ya, de paso, nazis.  Afortunadamente esos ciudadanos, independientemente de los adjetivos que se les quieran dar o de los que ellos quieran asumir, cada día son más conscientes de que esto no va con ellos y se siguen organizando. Para ser tan ignorantes están aprendiendo a organizarse velozmente. Tal vez sea la utopía y el frikismo. Sin dejar de observar milimétricamente la realidad que les rodea están más centrados en llenar la mochila con todos los enseres necesarios. No puede faltar ninguno. El viaje es largo, algo tenebroso y hay que estar muy bien preparados. Dejemos a estos locos seguir preparando su mochila al tiempo que los voceros de antaño, hoy caducos y en peligro de extinción, dan los últimos coletazos de este stablishment herido de muerte.

viernes, 29 de agosto de 2014

Gini


A menudo olvidamos en qué punto estamos. De alguna manera los que se libran prefieren mirar hacia otro lado: “ Virgencita, virgencita que me quede como estoy”, al tiempo que ignoran su propia realidad -moral del esclavo-. Considéranse, muchos de ellos, garantes del esfuerzo y dedicación de alta calidad, con la que adquirieron sus dotes competitivas y de alta productividad que garantizan, cómo no, el éxito empresarial. A veces no aciertan a entender por qué tan pocos beneficios alcanzan que se traduzcan en una mayor calidad de vida. A veces no aciertan a entender por qué siguen saltando de trabajo precario en trabajo precario, a pesar de que sus jefes, comprensivos y campechanos ellos, muestran su cariño con suaves golpecitos en la espalda. Ya casi cumplen estos adalides de la formación y la competitividad 30 años y apenas les alcanza para ser independientes. En el fondo, aunque les cuesta admitirlo, creen que son un poco culpables de su situación. Tal vez su formación y competitividad aún tiene mucho que aprender. Porque, si algo está claro, es que ese mantra NUNCA puede fallar: formación más competitividad es igual a éxito asegurado… Si no tienes suerte, tú te lo has buscado.
Pobres españoles. Desgraciados incompetentes donde los haya. Solo nuestros jóvenes suman el 25% del paro de la zona euro. Por fortuna, siempre conseguimos arreglárnosla para estar a la cabeza de algo. Tenemos lo que nos merecemos, supongo. O suponen estas personas, en las que el mantra es el dogma que mueve los hilos del mercado. Ese dogma de fe tan parecido, por otro lado, a las otras fórmulas repetidas y es que, si algo aprendieron hace ya tiempo estos señores encargados de crear la cultura dominante, repetir mentiras hasta la saciedad las acaban convirtiendo en verdad. Otras fórmulas repetidas, decía, como las de la austeridad, o el dedo acusador que nos auto infligimos al señalarnos como únicos responsables de nuestra suerte por, ya nos valió, haber vivido por encima de nuestras posibilidades. Pero qué desgraciados y miserables que somos.
Así que, siendo responsables de su suerte, solo nos cabe mirar hacia otro lado, no vaya a ser que por mirar de reojo me contagien su mala suerte y vaya de cabeza, yo también, al paro. Desde luego, no cabe duda, la culpa de todo la tiene Podemos. ¿Renta básica? Si las personas no quieren trabajar con ayudas de 400 euros. ¿¿Si le damos una renta básica?? Qué desastre!!! ¿¿Auditoría de la deuda?? Pero qué se habrán creído: “Un Lannister siempre paga sus deudas”; y es que, por lo que se ve, debemos de tener mucho de Lannister. Es esa moral del esclavo la que hace que nuestro reflejo en el espejo se torne aristocrático en lugar de atender la podredumbre que emana de nuestra ética. A veces, estos Lannisters, por ejemplo olvidan que un Lannister de verdad pone en depósito de, digamos, un millón de euros con beneficios al 4% y adquiere 40000 euros de ganancia al cabo de un año; al tiempo que él, que no tiene el millón de euros, pide un préstamo, tal vez hipotecario, para lo que tendrá que pagar unos intereses que, de algún modo, son los que sirven para pagar al rico su ganancia…Moral del esclavo, vuelve otra vez. Pasan los días y el individualismo lejos de extinguirse, en una parte de la población sigue creciendo. Sigue creciendo el individualismo en tanto en cuanto en este país crece la desigualdad. La desigualdad es la fuente, el origen  de todos los males que pueda acusar una sociedad. Existen estudios que demuestran de qué manera en los países donde la desigualdad es mayor los índices de asesinatos, abuso de drogas, enfermedades mentales, encarcelamiento, diabetes, etc., son mayores, mientras que, al contrario; en los países donde existe una mayor igualdad, estos son menores. España, por desgracia, desde que entró en esto que llaman crisis, ve cómo se aceleran las desigualdades haciendo que la brecha entre los distintos estratos sociales se incremente. Esto, lejos de hacernos llamar la atención y sumar esfuerzos para evitarlo, hace que se retroalimente más, entrando en un círculo vicioso del que sabemos cuándo entramos pero, difícilmente sabremos cómo salir.

¿Nota de esperanza? Sin duda, la pedagogía que cientos de miles de personas en este país ejercen al indignarse y servir de amplificador a todo tipo de problemas de diversa índole frente a las injusticias derivadas de nuestro “modelo de desarrollo”.  Del resultado de la lucha entre ambas fuerzas dependerá el porvenir de las futuras generaciones.

¿Qué camino tomas?

jueves, 25 de abril de 2013

Espíritu del Ché



Sigue pasando la primavera, felices los pólenes se adhieren al epitelio de las mucosas respiratorias para que un disléxico sistema defensivo los confunda con guerreros del mal, y contra ellos ataca, causando sin querer, daño a quien pretendía, a priori, defender. Y servidor escribe estas líneas con sus ojos inyectados en sangre, la nariz goteando y un pequeño tesoro dormido sobre mi regazo padeciendo de una extraña enfermedad denominada la 6º enfermedad, que sin ser grave, también nos confundió a nosotros y mantuvo preocupados durante esta semana. El dolor de las dichosas ramas es un dolor que se refleja y reverbera con más fuerza en los troncos a los que sale...Y en esas, uno ve al escribir estas líneas símiles por todos lados.

El símil de, por ejemplo, atacar a quién no se debe, confundirlo con malvado guerrero causando daño a nosotros mismos. Este sistema inmune alérgico tiene su alterego en la sociedad, encarnado por todas aquellas personas que por un estado de confusión o ignorancia, creen la voz que vocifera “que viene el lobo” y temen que la estabilidad de nuestra querida España venga a quedar dinamitada por esos "bárbaros" que han hablado de asediar el Congreso...¿qué más da que haya realmente menos de mil personas en dicho “asedio” al tiempo que anuncian el mismo día que ya somos más de 6 millones de parados? Pensarán ellos, a los que tanta merma le hicieron a su capacidad de pensar, que la culpa de los parados es quizás de gente como ésa que malvadamente quieren acabar con la democracia y en el fondo son ellos los responsables. Porque vete tú a saber si por esa imagen que damos los grandes inversores  se van de aquí...Eso, eso, la marca espagña.

Por otro lado, el símil de ver padecer en tu hijo una enfermedad que le hace sufrir, que le duele...y sentir impotencia...¿Qué futuro le queda a este pueblo? ¿qué futuro a nuestros hijos? ¿Qué le queda a un pueblo que manda a sus personas cualificadas al extranjero después de haberse gastado un dineral en formarlos? ¿Qué le queda a una generación de jóvenes que se acerca al 60% de desempleo donde por otro lado la precariedad laboral y el coste de la vida no hacen más que aumentar? Aún serán mis palabras tachadas de demagógicas, de catastrofistas...¿A qué tendremos que esperar?

6 millones de parados fruto de políticas de austeridad ordenadas desde fuera y servicialmente cumplidas desde dentro. El poder político subyugado al capital. La policía subyugada al poder político también harán lo que estos les ordenen. Al igual que nuestros políticos cumplirán servilmente con la cadena de mando, al mismo tiempo que, desde la otra rama, el brazo propagandístico marcará la senda del pensamiento único: austeridad, vivir por encima de nuestras posibilidades, miedo al terrorismo y así escraches=terroristas...Miedo a los comunistas y así cualquier medida que les duela= comunista. Ya lo vio Orwell antes que ellos. Nunca pudimos pensar que la realidad llegara a superar la ficción, pero desde el ministerio de la Verdad nos dicen que la Guerra es la Paz la Libertad es la Esclavitud y la Ignorancia es la Fuerza. Demasiado triste para ser verdad, y uno, siempre quiere agarrarse a algo.

y finalmente, el símil de la primavera. Ese es el punto de apoyo al que queremos agarrarnos: el florecer, el resurgir, el despertar de la mano de un pueblo que poco a poco, quizás desesperadamente poco a poco, comienza a tomar conciencia y a saber señalar con el dedo dónde están los culpables. Y decide hacer escraches para que el político se sienta perseguido, o al menos presionado, o al menos responsable. Porque no podemos sentarnos y esperar a que su mala conciencia les diga que, tras estar sin dormir varios días, tienen que hacer las cosas mejor. Ellos, ya se ha dicho, son perros al servicio del capital y en este caso muerto el perro, tampoco se acaba la rabia. Porque al atacar al político no se ataca la raíz del problema, igual que el paracetamol por más que baje la fiebre no cura la infección. Pero en cualquier caso, lo tomamos. Siendo así, es un paso inevitable. Un primer paso. Nadie quiere la violencia pero todo el mundo la espera, y quizás, inconfesablemente, la deseen. Yo no sé lo que quiero. He tratado de meditar larga y tendidamente sobre este tema y no me atrevo a concluir. Si resultase práctica y estuviese bien dirigida, bienvenida sea. Pero mucho me temo que podría tornarse en nuestra contra por ser este juego el juego que ellos mejor dominan. Nos sacan años de distancia y casi todos los libros sobre este tema los escribieron ellos...

Aunque no todos

En estos tiempos de pan y circo y de goleadas alemanas en todos los sentidos, al madridismo se le antoja ocurrente hablar del espíritu de Juanito, clamando así por esas famosas remontadas que hicieran célebre a aquel Madrid...Pues si de solo fútbol se habla, permítaseme tomar esta analogía como referencia y hablar así del espíritu de uno grande de verdad. Clamar así por el espíritu del Ché

jueves, 11 de abril de 2013

Faro guía


Con música de Jazz me dispongo a realizar el repaso semanal del noticiario. No es que sea amante de este tipo de entradas pero por una razón u otra, como varias veces ya se ha dicho en este blog, dada la realidad que empaña esta piel de toro llamada España, difícil es permanecer al margen, no escupir cuatro verdades, aunque solo sea con la intención de desahogarse; más que con la intención de tratar de abrir los ojos a nadie a estas alturas. Para eso ya estaba Sampedro y a los genios y a los sabios uno no osa compararse, tampoco lo pretende; más bien estos se convierten en fuente de inspiración, en acicate, en detonador para de alguna manera recoger el legado que dejaron y hacer su voluntad aquí en la tierra que no en el cielo; y ésta, su voluntad, la de Sampedro, que se nos fue, y otros gigantes que ya lo hicieron como el querido Saramago; no es otra que la de pensar. Poner en práctica, mejorar y fomentar el espíritu crítico. Si tanto presumimos de nuestra sapiencia que nos la colocamos en el nombre, qué menos que hacer gala de ella y no de lo que supone ser diametralmente opuesta: la memez, la estulticia, la ignorancia o la estupidez.

A música de Jazz Thelenious se la juega con Davis y el contrabajo se hace peleón a estas alturas, benditos técnicos de sonido y bendita tecnología que hoy nos regalan lo que fue un momento efímero en alguna noche de los 60 allá por calles neoyorquinas. Cuando algún alumno me pregunta si creo en dios antes rehusaba contestar, trataba de morderme la lengua, aunque nunca lo hice demasiado, cada día lo hago menos, el doctor me aconsejó que no es bueno tragarse la propia sangre, así que mi lengua sin yagas escupe que NO. Alguno, dándole vueltas a la imaginación se atreve a preguntar que en qué creo si no creo. Entonces contesto que en la tecnología y la ciencia. La tecnología y la ciencia por otro lado salen del ser humano. Ese sapiens y su sapiencia, por tanto, no está tan mal. Experto en lo mejor y lo peor nuestra especie se empeñó en pasar por aquí dejando huella. La tecnología nos dio la escritura, la rueda, la agricultura y algunos años después microscopios para que la ciencia descubriera el mundo oculto de lo microorganismos. También regaló ladrillos y la ciencia desarrolló y mejoró distintas estructuras para que los seres humanos tuviéramos techo donde dormir, porque la ciencia cuanto más descubría sobre salud más claro le quedaba que un techo donde guarecerse era sinónimo de salud. Ya que un organismo como la OMS, aunque algunas veces haya que cuestionarlo, define la salud como el estado de bienestar pleno y no solo la ausencia de enfermedad; resultaba evidente que que los seres humanos tuviéramos techos sería todo un avance. Así lo hicimos durante años. Hoy, también resulta que la ciencia y la tecnología mejoran cada día. Es la grandeza de la cultura. Sin embargo, lo de dormir bajo techo no parece correr la misma suerte y cada día más personas se ven expulsadas de sus hogares, aunque en lugar de eso lo llamen desahucios. Pero creo que esto se debe a cosas que tienen más que ver con la economía que con la ciencia y la tecnología, tal vez hay humanos sapiens y humanos no sapiens, aunque la ciencia aún no lo haya descubierto.

Para que la gente no sea expulsada de sus techos mucha gente ha empezado a darle vueltas al coco, en homenaje a nuestro nombre, y algunos han tenido la idea de que presionar a los causantes de las expulsiones pudiera ayudar. Otros, han decidido ponerle un nombre (los sapiens siempre ponemos nombre a todas las cosas): escraches. Otros (no sapiens) han dicho que eso está muy mal porque tiene que ver con lo que otros no sapiens hicieron en el pasado: Nazis con las estrellas y los stalinistas en Siberia y el Ku Klux Klan con sus hogueras, en fin que Ada Colau, la sapiens representante de los escraches, debe medir tres metros y lanzar fuego por la boca. Pero algunos, que igual pues tampoco somos sapiens, pensamos que si se quejan mucho de los escraches es porque estos les hacen daño...Les mina. Viene a dar donde duele, y esto, piensa un servidor, es justo lo que este pueblo, en camino más o menos inconsciente de alcanzar el poder, necesita. Así que vengan escraches, por favor. Que si un señor dice que arrancará cabezas a perro flautas escracheadores mande dos escraches allá por favor. Entre tanto, con lo parsimonioso que resultan para otras cosas, ya han dado 300 metros de distancia a los escracheadores. Estos recovecos de la (in)justicia que se nos escapa al ciudadano de a pie nos deja cara de no sapiens.

Por otro lado, a estas alturas es difícil confiar en un partido de los grandes, más si lleva las siglas del PSOE, así que considerando la capa de escepticismo que han sembrado en nuestro ingenuidad cualquier medida que suene a “buena para el pueblo”, tendrá que ser automáticamente puesta en cuarentena, pero, por más cuarentena que tenga que pasar habrá que informarse. A eso, sin duda, nos ayudan nuestros medios de comunicación, en especial los que pertenecen a la derecha mediática. Ayudan de tal forma que viendo la cólera que ha desatado dicha medida en tales medios nos permite sondear al alza lo buena que ésta pudiera ser. Dime de qué te enfadas y diré cómo joderte...parece un lema ideal para estos señores poderosos que de alguna manera quien sabe si hoy no, quizás, empiezan a escachearse...que diga, escacharrarse. Se recoge el chiringuito señores, y a lo lejos, tres siglos a lo lejos, se ve brillar con fuerza el resplandeciente filo de las guillotinas de la revolución francesa...

Querido José Luis, allá donde tu cuerpo calcinado haya ascendido, una mirada de complicidad se alza contigo. Querido José Luis, bien sabía ud. que “hemos recibido una vida, así que vamos a vivirla”. Esta noche el faro guía de la lucidez brilla más fuerte. Echándote unos vinos con Saramago o con Carrillo, tal vez veríais que no pintaba tan mal la cosa. El camino es largo y tortuoso, como dijera Mccartney, pero hay que recorrerlo. Gracias por tu Lucidez.

lunes, 8 de abril de 2013

Adiós Lady Margaret



Hoy, Damas y caballeros, ha muerto la mamá del neoliberalismo...
Aferrada a las doctrinas de Milton Friedman, Lady Tatcher gobernó, como dicen, con puño de hierro...pero, ¿qué quiere decir eso de gobernar con puño de hierro? Bien, lo cierto es que no soy inglés, ni tampoco había nacido cuando entró la señorita al 10 de Downing Street, pero está la historia, y la contrahistoria, las cosas que se escriben y los documentales que se ven. Parece que una de las grandes inventoras, y si no inventoras, simpatizantes con la causa; o impulsora, de estas medidas “estructurales” ,tan de moda en nuestros días, fue esta señora que hoy se despide. Como hablar mal de los muertos queda feo, y más cuando están humeantes, preferirá la prensa hablar bien de ellos, que da mucho más juego, es más políticamente correcto y en fin quién le va a reprochar a ella lo que hizo...Bahh...pero, ¿qué hizo?
La señorita Tatcher, acodándose a la perfección con Reagan al otro lado del Atlántico, fue pionera, junto con el actor, en llevar a cabo las medidas que allá por los 70 el economista Friedman trató de llevar a la práctica en EEUU pero que otros presidentes, un pelín más sesudos, tuvieron la sensatez (o el miedo) de no llevarlas a cabo. Pero esta chica no. Arrasó con las medidas Neocon. Privatizó todo lo privatizable y le quitó al Estado toda capacidad de decisión. El mundo al servicio de las grandes multinacionales...y desde entonces hasta ahora aquellos primeros ladrillos se transformaron bajo su mandato en sólidos cimientos que tras la caída del telón de acero y los años venideros terminarían por forjar este hermoso y tambaleante edificio burbujeante que tantas veces parece estar rozando el descalabro.

La Thatcher entró a principios de los 80, y sus medidas pasaban por recortar el gasto público, bajar impuestos, reducir empresas estatales y desregular la industria. El paro creció tanto durante el primer año de su mandato que su popularidad cayó bajo mínimos. Todo parecía indicar que su carrera sería corta, pero como por arte de magia(llamémoslo así) ocurrió justo lo que su entredicha popularidad necesitaba: La inigualable vieja fórmula del éxito para con tus conciudadanos. una Guerra. Así, con su discurso solemne, se dirigió a su pueblo para hacerles saber que los argentinos habían invadido unas islas que practicamente ningún inglés conocía, algo así como lo de Perejil pero solo un pelín menos ridículo. Claro, ella, a diferencia de nuestro Trillo y nuestro Ansar, mandó buques y esas cosas a cruzar el Atlántico. Tres meses después la guerra concluyó y los victoriosos militares fueron recibidos cual selección triunfante con su copa del mundo. La multitud estalló en júbilo bajo las consignas patrióticas regalándole a la Dama todo un camino libre para darles por culo.
Las medidas de Libre Mercado de Friedman, que hasta entonces solo se habían llevado a cabo en Chile y Argentina con los regímenes dictatoriales de Pinochet y Videla, a esas alturas de la historia con el comunismo vivito y coleando de la mano de una moribunda URRS, eran demasiado caústicas como para ser aceptadas por la población. Por eso ni siquiera Nixon se había atrevido a hacerlo. Pero ahora el panorama había cambiado, con Reagan y Thatcher jugando a lo mismo, con el lavado de cerebro del patriotismo bélico y con la crisis económica, todas las excusas eran buenas. Reyes de la publicidad y el marketing, eran conocedores de que cualquier objeto puntiagudo, duro, grande y punzante entraría bajo cualquier orificio si se conseguía vender de la forma adecuada. Y así lo hicieron. Bajo el nombre del progreso para el Reino Unido, Margaret Thatcher vendió las compañías nacionales del Acero, del Agua , de la Electricidad, del Gas, del Teléfono, las Aerolíneas, y el Petróleo. Para solo algún año después privatizar también las Viviendas públicas, los Servicios Municipales, los financieros y finalmente la Banca. Crecieron las protestas, estalló la violencia. Los mineros protagonizaron una huelga que tendría paralizado el centro de Londres por un buen espacio de tiempo. La huelga duró un año, pero la Dama ya se había metido tanto en el papel de mujer fatal que no iba a retroceder. Y no lo hizo.

Antes de la llegada de Thatcher un gerente de una empresa ganaba 10 veces más que un empleado medio. En 2007 ganaba 100 veces más.

Las consecuencias de aquellas políticas son reflejadas hoy día en la manera en que nos conducen a esas llamadas “medidas estructurales” consistentes en BAJAR EL GASTO PÚBLICO, PRIVATIZAR, AJUSTARSE AL DÉFICIT y ese largo etc. que tan maniatados, hartos y desesperados nos tienen...

A veces para entender las causas de las cosas hay que ir hasta más atrás de ZP, de Aznar e incluso más allá de nuestras fronteras...

Señorita Thatcher, la verdad es que no sé si será enterrada o incinerada, poco me importa, no caeré en la ordinariez, estupidez o bajeza de desearle ningún mal, al fin y al cabo ya no tiene sentido. Puestos a desear hubiera deseado que no hubiese gobernado, pero tampoco nada se puede hacer ya con respecto a eso. Lo único que tiene sentido desear es que la historia la ponga en su sitio, para de este modo, tratar de no repetirla.