viernes, 29 de marzo de 2013

Una vez más, amenaza nuclear




Escuchar a Corea del Norte amenazar con sus misiles nucleares a EEUU o Corea del Sur no es que suponga en sí mismo una novedad. ¿Cómo creer a quienes tienen tanto de increíble? Ni un ápice de credulidad o ingenuidad parece mantenerse en aquellos que ven en Corea del Norte una mala puesta en práctica del 1984 de Orwell. Muere el padre, llega el hijo, nada cambia. Desfiles militares mastodónticos por enormes carreteras donde ni un solo coche pasa. Conglomeraciones, himnos, estado patriótico efervescente al enésimo nivel. Un enemigo común , Goldstein. Y pobreza, pobreza, miseria y mucha ausencia de todo y en especial, de libertad. Frotándose las manos los enemigos del comunismo que ven en la Corea septentrional el último ejemplo de lo impracticablemente posible que es la idea de Marx, lo tirarán a la cara, obviando que poco tiene eso que ver con nada, más que con una novela distópica que aterra demasiado para pensar que pudiera ser real.

Nada parece cambiar en el país de Kim Jong Un tras la muerte de Kim Jong Il, pero lo cierto es que una amenaza más de entre todas por más que se antoje irrisoria ante la engreída mente occidental, no deja de estremecer pensar que pudiera parecerse demasiado al cuento de Pedro y el Lobo...solo que en esta ocasión no son ni Lobos, ni ovejas, ni Pedros...son misiles nucleares por pocas neuronas puestos en juego... El único halo de esperanza tranquilizadora reside en la distancia que nos separa...Habiendo un océano Pacífico de por medio no buscarán encontrarse justo por el otro lado, no?

Una vez más, amenaza nuclear, y en este mundo de mierda los locos siguen goleando

jueves, 14 de marzo de 2013

La colina



Un día, hace ya muchos años, su abuelo, recién llegado a la ciudad, cogió a su padre y lo subió hasta lo más alto de la colina  y le explicó:

- ¿Ves todo eso hijo? Pronto aquella fábrica terminará de construirse y una nueva carretera nos comunicará con el pueblo de al lado. Gracias a eso más y más gente vendrá y el progreso será una realidad. No faltará el trabajo. Es el desarrollo hijo.

Muchos años después fue su propio padre el que lo subió hasta la colina.

-     Mira hijo, todo eso antes era campo. Antiguamente esto era un pequeño pueblo y apenas había nada que hacer. Ahora nos hemos convertido en una importante ciudad. Hay más trabajo, más cosas que hacer. - Su hijo lo miró atentamente, mostrando ciertas dudas regurgitando en su interior, y espetó:
-    Pero aquellas fábricas, ¿no vierten demasiado humo? ¿No hay demasiados coches en esa carretera? - El padre quedó estupefacto y tras una breve pausa añadió – Bueno, quizás hemos crecido un poco más de lo que realmente necesitábamos. Quizás hemos construido por encima de nuestras posibilidades.

El tiempo que pasa impertérrito e inexorable para todos, pasó, y un día el hijo fue padre y paseó con su hijo hasta la colina. Tímidamente acertó a musitar un par de palabras sobre cómo debió ser el paisaje hacía mucho tiempo atrás, ante lo cual su hijo preguntó:

-  ¿Y por qué tantas casas si no vive nadie en ellas?¿Y por qué tantas fábricas si en ella no hay trabajadores? - Su padre, que también fue hijo, lo miró, pensó, intentó hablar pero prefirió callar y no dijo nada quedando los dos un largo rato contemplando en silencio los bosquejos de lo que antes de ser cementerio debió ser ciudad, y antes de aquello campo.

Quizás mañana, cuando los años vuelvan a pasar, su hijo, llevando a su nieto a la misma colina, le explique cómo una vez la ciudad decidió deshacer el camino mal andado y tratar de cubrir la huella que una vez, años atrás, el ser humano en una falsa idea de progreso cometió. Quizás el nieto se sorprenda y quizás no se vuelva a repetir la historia.  

sábado, 9 de marzo de 2013

Gran Reserva



Debía correr el año 95´, traducido son casi veinte años, por entonces, cursaba 7º de EGB, eso que ahora llaman 1º de la ESO, pero de instituto ni hablar. Los grandes del cole, igual de trastos que los ahora pequeños del insti, las mismas hormonas, y energía inagotable, y la misma sed inconsciente de beber de todo cuanto a uno le rodea, y en una de esas, con la fortuna de haber sido hermano menor porque así disfruté de un hermano mayor,llegué a casa y mi hermano me mostró una última adquisición musical. Por entonces, si es joven lector el que lee, las nuevas adquisiciones musicales no se mostraban por links al youtube, o un rápido teclear en el buscador del spotify. Ni siquiera lo habitual era aparecer con un CD. La tónica habitual era un cassete, probablemente con una cinta adhesiva horizontal en la parte superior , gracias a la cual la cinta virgen recibía un nombre y apellido, y de este modo dejar de serlo, virgen claro. En este caso el nombre era Extremoduro y si no me falla la memoria y la deducción debía ser el ¿Dónde están mis amigos? porque lo que mejor recuerdo de aquellos días era las risas que nos echábamos con las letras de aquellos personajes. Un niño de 12 años escuchando a un tipo con una voz más parecida a gritos que a melodías cantar: “Me cago hasta en las cabras, me cago en los sembrados...” es algo fácil de imaginar que cause risa. Y de esa forma aquel grupo entró en mi vida.
No tuvo que pasar mucho tiempo, tal vez menos de semanas, para descubrir que si uno hurgaba más en aquellas letras y en aquella música ocurría una extraña sensación que producía un estímulo para el alma...¿¿Qué sabíamos nosotros con 12 años de estímulos para el alma?? Pero la sangre de Extremo fue fluyendo entre el grupo de amigos. Como buen camello, mi hermano iba trayendo del instituto nuevas dosis, nuevas adquisiciones. Pronto apareció el Agila, recién estrenado, y el Pedrá, Deltoya, Rock Transgresivo y Somos unos Animales...Entre canción y canción forjando parte de nuestra personalidad preadolescente, mamando de la vena rockera de la hermosura de una música vibrante. Y a cada paso nuevos personajes aparecían en el camino para demostrarnos que ser de Extremoduro era un nexo de unión que de por sí solo garantizaba una posible buena amistad. Así crecimos, enviando cartas kilométricas donde el cierre tenía que venir marcado por algunas de las estrofas de aquel que sería nuestro último ídolo.
Luego llegó el verano del 97 y allí estaba en San Fernando, una vez más gracias a ser hermano menor y tener uno mayor con carnet de conducir, gustos muy parecidos y la bondad infinita de querer llevar a su hermano pequeño al primer concierto de Extremoduro...Allí ciertos aromas fueron olidos por primera vez, y no, no era el césped del campo de fútbol pisado por la multitud, tal y como entonces pensaba. Excitación máxima, el Robe, en directo. Era la gira del Iros Todos a tomar por culo, y de allí salió una camiseta que me acompañaría los años siguientes hasta acabar agujereada por algún ácido tras unas prácticas de laboratorio en la universidad y quedar, tras muchas resistencia, destinada a ser trapo de cocina.
Por su parte, Extremoduro saltó a la fama, llenaba pabellones, Las Ventas, incluso se anunciaban en la tele. Aquel grupo de minorías, era ahora de una minoría mayoritaria. Pero aquello no pesaba, no se ponía uno en plan digno: “ Ahora que sois populares ya no os quiero”. Más bien al contrario, de algún modo, existía una especie de orgullo por ser uno un viejo seguidor y ver como su reconocimiento iba en aumento, uno más bien decía: “ Lo veis, siempre os lo dije”. Tendríamos que esperar hasta octubre del 98´ para su siguiente disco. La espera fue de las cosas con más ansiedad e impaciencia que recuerdo. Casi todas las semanas( o días) nos llegábamos a Discos Grammy a preguntar cuándo saldría el dichoso disco(claro entonces no había internet que notificase al instante). Finalmente tras algún mes de retraso allí estaba... “Canciones prohibidas” Quizás un poco decepcionante, quizás el punto de inflexión en la fiebre fanática por Extremoduro. Nuevos grupos llegaban a nuestros oídos, y la edad enseñaba que quedarse en uno solo era un tanto estúpido. Así que tras verlos por segunda vez, sus discos quedaron guardados siendo desempolvados cada vez cada más tiempo, para descubrir que envejecían como el buen vino.
En el 2001 se juntaron con los Platero y sacaron un disco homenaje a Manolo Chinato, y para el año siguiente volvieron a sacar disco. Entonces ya estaba sumergido en la inmensidad de los estilos musicales que regalaba el Emule. Pero claro, quien tuvo retuvo, y aún sin llegar a comprar el disco, el “Yo, minoría absoluta” fue durante meses el disco más escuchado. Un tercer concierto, y cierre definitivo de aquella página.

Pasaron muchos años hasta hacer reversible aquel cierre. De vez en cuando aparecía por ahí alguna canción que con los años más iba sabiendo a banda sonora de mi vida. El vino se convertía en un Gran Reserva...pero no quería saber de segundas, o terceras partes, ya que uno tenía entendido que nunca fueron buenas. Así en el 2008 con su Ley Innata varias voces preguntaban : “Has oído el último de Extremoduro” pero entonces ya ni me interesaba. Alguna oída de pasada sin prestar siquiera mucha atención, y poco más...
Pero el tiempo y la insistencia de algún amigo con criterio, me llevaron recientemente a poner bien la oreja con aquel disco, y me quito el sombrero y digo; “Gracias Gabardino”. Y después, digo, pues si el del 2008 está tan de puta madre, quizás el del 2011 también, y efectivamente. Otra nueva maravilla. Y en los 90 cuando un adolescente leía al Robe hablar sobre drogas o lo veía dando tumbos en el escenario abandonando conciertos antes de la cuenta y perdiendo peso y masa muscular año tras año, la apuesta segura era decir que no viviría cinco años más, y aquí anda, en el 2013, convertido en una Leyenda viva de la música de este país. Qué buen descubrimiento fue aquél. Brindaremos por los años y la buena música...Brindaremos por la vida

Decidí aprender a hacerme yo la maleta para poder vivir.
Hoy lloré se me abra metido un poco de arena, eso no es para mí.
Me inventé mil maneras de perder la cabeza, es más sencillo así
Comprendí y ahora vivo en un castillo de arena, mi reino es para ti”

Se rompió la cadena que ataba el reloj a las horas.
Se paró el aguacero ahora somos flotando dos gotas
Agarrado un momento a la cola del viento me siento mejor
Me olvidé de poner en el suelo los pies y me siento mejor...
Volad, volad!!”

Y si fuera mi vida una escalera me la he pasado entera buscando el siguiente escalón,convencido que estás en el tejado esperando a ver si llego yo".

"Y su calor es como el sol en una cama fría ,en una noche de un invierno"

Por volver como eres,
por volver como somos,
por la inmensa sonrisa de tus cansados ojos,
por volver donde alguien te quiere sin que vuelvas,
por poner a los mios con un poco más de luz”

No solo vivo del aire necesito tu sudor
No solo vivo del aire necesito tu alegría
No solo vivo del aire de ponerme noche y día
No se lo cuentes a nadie...... los camellos no me fian”

Romperás con tu voz mil silencios que habitan en cada rincón... 
Y olvidar de un tirón todo el tiempo que paso esperando tu amor 
Cambiare de color, voy a pintar de verde la luna y el sol 
y al final, pienso yo, aver si me lo aprendo y me sale mejor” 

Me voy a recortar en punta las orejas 
y me voy a echar al monte a aullar entre la maleza, 
volver no dudaría, ahora soy yonqui a mi manera, 
ya no quiero tu amnistía, puedo morir donde quiera

ya me deben de kedar dos neuronas nada mas las desato y son como el perro y el gato”

Paso las horas sin hablar 
menos a veces que me vuelvo loco 
¿y mi cabeza donde está? 
la estoy perdiendo de poquito en poco”

martes, 5 de marzo de 2013

Deja que llegue la primavera...




                             “Deja que llegue la primavera y así me paso la vida entera” Roberto Iniesta

El invierno se eterniza, malas pulgas fraternizan, el raciocinio agoniza y tiritando de frío no sé ya con que manta taparme. Dejándome llevar por la desidia todo me cansa y hastía, son demasiados días de frío y lluvia para este espíritu del sur. A pesar de todo, nunca quejarse demasiado, aunque el no salir a la calle convierta mi piel en blanca piel y la vitamina D clame un espacio. Aunque un adictivo juego de internet, a estas alturas, acapare mi tiempo más de lo pretendido. Aunque por alguna extraña razón el ordenador vaya lento y no valgan los reinicios ni otros vanos intentos... Aunque olvidé, aun momentáneamente, el gusto de las cosas, siempre nos quedará entre otras ...Our man in Paris...Así que hágase mi voluntad, buscar entre la tan extensa memoria de esa carpeta que sabe a gloria y un poquito de Jazz para así aderezar esta incipiente derrota, que no es tal cosa, sino la desesperada impaciencia de ver al sol brillar con fuerzas...Así en poco más o menos que una semana, a pesar de los consabidos pólenes, estornudos y escozores, a pesar del cansancio que caracteriza a la popular astenia y a pesar del desajuste en las horas de sueño que el cambio de biorritmo causa en mi mecanismo, este servidor brindará por lo tantas veces conocido: por las flores y los escotes, por los niños jugando en la calle, por el retraso del atardecer, por la cerveza en la terraza, por los viejos en la plaza...Por una nueva primavera que recordará a aquélla luchando de nuevo por ser, de entre todas, la más bella....