sábado, 9 de marzo de 2013

Gran Reserva



Debía correr el año 95´, traducido son casi veinte años, por entonces, cursaba 7º de EGB, eso que ahora llaman 1º de la ESO, pero de instituto ni hablar. Los grandes del cole, igual de trastos que los ahora pequeños del insti, las mismas hormonas, y energía inagotable, y la misma sed inconsciente de beber de todo cuanto a uno le rodea, y en una de esas, con la fortuna de haber sido hermano menor porque así disfruté de un hermano mayor,llegué a casa y mi hermano me mostró una última adquisición musical. Por entonces, si es joven lector el que lee, las nuevas adquisiciones musicales no se mostraban por links al youtube, o un rápido teclear en el buscador del spotify. Ni siquiera lo habitual era aparecer con un CD. La tónica habitual era un cassete, probablemente con una cinta adhesiva horizontal en la parte superior , gracias a la cual la cinta virgen recibía un nombre y apellido, y de este modo dejar de serlo, virgen claro. En este caso el nombre era Extremoduro y si no me falla la memoria y la deducción debía ser el ¿Dónde están mis amigos? porque lo que mejor recuerdo de aquellos días era las risas que nos echábamos con las letras de aquellos personajes. Un niño de 12 años escuchando a un tipo con una voz más parecida a gritos que a melodías cantar: “Me cago hasta en las cabras, me cago en los sembrados...” es algo fácil de imaginar que cause risa. Y de esa forma aquel grupo entró en mi vida.
No tuvo que pasar mucho tiempo, tal vez menos de semanas, para descubrir que si uno hurgaba más en aquellas letras y en aquella música ocurría una extraña sensación que producía un estímulo para el alma...¿¿Qué sabíamos nosotros con 12 años de estímulos para el alma?? Pero la sangre de Extremo fue fluyendo entre el grupo de amigos. Como buen camello, mi hermano iba trayendo del instituto nuevas dosis, nuevas adquisiciones. Pronto apareció el Agila, recién estrenado, y el Pedrá, Deltoya, Rock Transgresivo y Somos unos Animales...Entre canción y canción forjando parte de nuestra personalidad preadolescente, mamando de la vena rockera de la hermosura de una música vibrante. Y a cada paso nuevos personajes aparecían en el camino para demostrarnos que ser de Extremoduro era un nexo de unión que de por sí solo garantizaba una posible buena amistad. Así crecimos, enviando cartas kilométricas donde el cierre tenía que venir marcado por algunas de las estrofas de aquel que sería nuestro último ídolo.
Luego llegó el verano del 97 y allí estaba en San Fernando, una vez más gracias a ser hermano menor y tener uno mayor con carnet de conducir, gustos muy parecidos y la bondad infinita de querer llevar a su hermano pequeño al primer concierto de Extremoduro...Allí ciertos aromas fueron olidos por primera vez, y no, no era el césped del campo de fútbol pisado por la multitud, tal y como entonces pensaba. Excitación máxima, el Robe, en directo. Era la gira del Iros Todos a tomar por culo, y de allí salió una camiseta que me acompañaría los años siguientes hasta acabar agujereada por algún ácido tras unas prácticas de laboratorio en la universidad y quedar, tras muchas resistencia, destinada a ser trapo de cocina.
Por su parte, Extremoduro saltó a la fama, llenaba pabellones, Las Ventas, incluso se anunciaban en la tele. Aquel grupo de minorías, era ahora de una minoría mayoritaria. Pero aquello no pesaba, no se ponía uno en plan digno: “ Ahora que sois populares ya no os quiero”. Más bien al contrario, de algún modo, existía una especie de orgullo por ser uno un viejo seguidor y ver como su reconocimiento iba en aumento, uno más bien decía: “ Lo veis, siempre os lo dije”. Tendríamos que esperar hasta octubre del 98´ para su siguiente disco. La espera fue de las cosas con más ansiedad e impaciencia que recuerdo. Casi todas las semanas( o días) nos llegábamos a Discos Grammy a preguntar cuándo saldría el dichoso disco(claro entonces no había internet que notificase al instante). Finalmente tras algún mes de retraso allí estaba... “Canciones prohibidas” Quizás un poco decepcionante, quizás el punto de inflexión en la fiebre fanática por Extremoduro. Nuevos grupos llegaban a nuestros oídos, y la edad enseñaba que quedarse en uno solo era un tanto estúpido. Así que tras verlos por segunda vez, sus discos quedaron guardados siendo desempolvados cada vez cada más tiempo, para descubrir que envejecían como el buen vino.
En el 2001 se juntaron con los Platero y sacaron un disco homenaje a Manolo Chinato, y para el año siguiente volvieron a sacar disco. Entonces ya estaba sumergido en la inmensidad de los estilos musicales que regalaba el Emule. Pero claro, quien tuvo retuvo, y aún sin llegar a comprar el disco, el “Yo, minoría absoluta” fue durante meses el disco más escuchado. Un tercer concierto, y cierre definitivo de aquella página.

Pasaron muchos años hasta hacer reversible aquel cierre. De vez en cuando aparecía por ahí alguna canción que con los años más iba sabiendo a banda sonora de mi vida. El vino se convertía en un Gran Reserva...pero no quería saber de segundas, o terceras partes, ya que uno tenía entendido que nunca fueron buenas. Así en el 2008 con su Ley Innata varias voces preguntaban : “Has oído el último de Extremoduro” pero entonces ya ni me interesaba. Alguna oída de pasada sin prestar siquiera mucha atención, y poco más...
Pero el tiempo y la insistencia de algún amigo con criterio, me llevaron recientemente a poner bien la oreja con aquel disco, y me quito el sombrero y digo; “Gracias Gabardino”. Y después, digo, pues si el del 2008 está tan de puta madre, quizás el del 2011 también, y efectivamente. Otra nueva maravilla. Y en los 90 cuando un adolescente leía al Robe hablar sobre drogas o lo veía dando tumbos en el escenario abandonando conciertos antes de la cuenta y perdiendo peso y masa muscular año tras año, la apuesta segura era decir que no viviría cinco años más, y aquí anda, en el 2013, convertido en una Leyenda viva de la música de este país. Qué buen descubrimiento fue aquél. Brindaremos por los años y la buena música...Brindaremos por la vida

Decidí aprender a hacerme yo la maleta para poder vivir.
Hoy lloré se me abra metido un poco de arena, eso no es para mí.
Me inventé mil maneras de perder la cabeza, es más sencillo así
Comprendí y ahora vivo en un castillo de arena, mi reino es para ti”

Se rompió la cadena que ataba el reloj a las horas.
Se paró el aguacero ahora somos flotando dos gotas
Agarrado un momento a la cola del viento me siento mejor
Me olvidé de poner en el suelo los pies y me siento mejor...
Volad, volad!!”

Y si fuera mi vida una escalera me la he pasado entera buscando el siguiente escalón,convencido que estás en el tejado esperando a ver si llego yo".

"Y su calor es como el sol en una cama fría ,en una noche de un invierno"

Por volver como eres,
por volver como somos,
por la inmensa sonrisa de tus cansados ojos,
por volver donde alguien te quiere sin que vuelvas,
por poner a los mios con un poco más de luz”

No solo vivo del aire necesito tu sudor
No solo vivo del aire necesito tu alegría
No solo vivo del aire de ponerme noche y día
No se lo cuentes a nadie...... los camellos no me fian”

Romperás con tu voz mil silencios que habitan en cada rincón... 
Y olvidar de un tirón todo el tiempo que paso esperando tu amor 
Cambiare de color, voy a pintar de verde la luna y el sol 
y al final, pienso yo, aver si me lo aprendo y me sale mejor” 

Me voy a recortar en punta las orejas 
y me voy a echar al monte a aullar entre la maleza, 
volver no dudaría, ahora soy yonqui a mi manera, 
ya no quiero tu amnistía, puedo morir donde quiera

ya me deben de kedar dos neuronas nada mas las desato y son como el perro y el gato”

Paso las horas sin hablar 
menos a veces que me vuelvo loco 
¿y mi cabeza donde está? 
la estoy perdiendo de poquito en poco”

4 comentarios:

  1. grandeee!!! es curioso ver como marca la musica... y nos acompaña en experiencias, gracias a estas grandes canciones que nos sirve para viajar en el tiempo y revivir experiencias y resucitar sensaciones....
    gran homenaje Grima!!

    ResponderEliminar
  2. Yo escuchába a Emilio Aragon...

    ResponderEliminar
  3. Maravilloso, no habia terminao de leerlo. Ahora puedes poner enbyoutube, extremoduro - contra todos para keveas lo ke viene un abrazo fuertebdel gabardino

    ResponderEliminar
  4. Me ha emocionado la entrada, recordar ese flujo de información musical con la perspectiva del tiempo y del receptor, sin más importancia entonces que la de echar unas risas con una de esas letras gore por fuera y tan bellas por dentro. Reviviendo aquel aporte y viendo cómo pronto se tornaron los roles y te convirtiste en mi mejor proveedor de música.
    La verdad que lo pasamos bien de puta madre en esa época de conciertos.
    Un beso.

    ResponderEliminar