sábado, 19 de diciembre de 2015

El momento por el que nacimos


Hace un poquito menos de dos años, un  sábado por la mañana creo, andaba pegado a la Tablet viendo cómo se iba desarrollando aquel acto con el que daba el pistoletazo de salida oficial ese proyecto tan ilusionante, atrevido y regenerador que decidió llamarse Podemos. Allí estaba yo, como uno más de tantos de esos indignados/hastiados de los engaños del sistema, dejándome seducir, y leyendo, y opinando y aquel runrún de la palabra empoderar me llevó a tomar la iniciativa abriendo una simple página de Facebook por si, de algún modo u otro, acababa desembocando en uno de esos famosos círculos que nos vendían desde Madrid. Así que me tocó a mí, igual que podría haber sido cualquier otro, y enseguida descubrí que la llamada iba tocando cerebros y corazones que mandaban mensajitos a ese espacio virtual del Campo de Gibraltar. Y dejando pasar un tiempo prudencial nos reunimos, y poco a poco fuimos avanzando sin saber muy bien qué hacer, pero conociéndonos, formándonos y desbordados de ilusión. Tuvimos el acierto de llevar para adelante un acto de campaña y nos trajimos a Iñigo,a Pablito y a la más grande:nuestra Tere. Y llegó aquella noche del 25 de Mayo en la que se durmió tan poco. Y pasamos de ser invisibles a ser frikies, bolivarianos, terroristas y hasta iraníes.
En lo personal me llegó una propuesta de responsabilidad desde Madrid que me obligaba a dar un pequeño salto de esos que dan algo de vértigo. Las circunstancias obligaban a decir que sí y viví una experiencia que, a pesar de todos los pesares, me brindó el lujo de conocer a titanes de todo el estado, siendo el denominador común, en todos ellos, el compromiso, la responsabilidad, la sensibilidad ante las injusticias y una urgente necesidad de cambiar las cosas. Hoy muchos son cabezas de lista en sus comunidades autónomas, diputados, o presidentes mañana. Pero no todo fue un camino de rosas porque las cosas complejas resultan complejas, es lo que tiene, y las prisas obligadas no vienen a poner las cosas más fáciles. Así que no llovió a gusto de todos en Vistalegre, y muchos sentimos que perdimos parte de nuestra esencia. Desde dentro sentir que un tren descarrilaba y desde fuera ataques que crecían, se recrudecían e inoculaban el miedo en gran parte de la población. Momento perfecto para darle alas a otro partido que se venda como nuevo pero no nos den tanto miedo. Parece que todo nuestro fuelle se paró en seco…solo que cuando estás hecho de la ilusión de la gente normal dispuesta a cambiar las cosas las posibilidades de derrota se reducen a cero.
Siguió pasando el tiempo y en un 2015 frenético y bipolar, tomé la decisión de alejarme un par de filas para elegir familia, aunque tal cosa no significó nunca no estar. Este momento histórico con el que tanto hemos soñado tiene que ser y toca estar. Pasaron las municipales y llenamos con alcaldes de la dignidad las principales plazas, pero algunos desajustes veraniegos volvieron a sembrar dudas. No parecía que tuviésemos posibilidades reales. El PP se asentaba y vendía muy bien su discurso de la recuperación(al que lo quisiera comprar). Ciudadanos sin despeinarse seguía en ascenso meteórico lastrando el nuestro…
…parecía, parecía, parecía.
Parecía, pero todo el miedo sembrado, todas las dudas, todos los todos se disipan en la campaña cuando la gente vende ilusión. Ilusión real. El entusiasmo no se crea artificialmente y la bola de nieve que puso patas arriba el tablero político en aquel mayo del 2014, comenzó a crecer de nuevo hace dos semanas. Primero, tímidamente, más tarde descontroladamente y vuelvo a recibir mensajes de amigos que parecían tener claro que su voto iba para Rivera pero que ahora dudan, que me piden que trate de convencerlos.

No sé qué pasará mañana y, en el mejor de los escenarios posibles, esto no habría hecho más que empezar. Sin embargo, llevamos dos años de experiencias, de amistades, de disgustos también, de aprendizajes, de reflexiones, pero sobre todo de ilusiones. Porque mañana es el día para el que hemos nacido. Disfrutemos, es lo que toca

domingo, 13 de diciembre de 2015

Gracias Évole. Tú si que eres el cambio



Mientras veía esta noche Salvados volvía a decirme que le debo otra entrada a este coloso de la información. No sé si exactamente coloso de la información son las dos palabras que mejor lo pueden definir. En cualquier caso, sea como fuere, cualquier adjetivo de alabanza para con este hombre se me antoja que le queda pequeño.
¿Por qué? ¿Es acaso alabar a este hombre, una vez más, cosa de rojillos?
Pues mire ud., yo no lo creo. Jordi Évole un día comenzó la andadura por su cuenta de la misma forma en la que venía haciéndolo hasta ese momento, con el disfraz de cómico payasete tocapelotas, y la verdad es que era muy bueno en ello también...y en el camino, topándose, estrellándose con la realidad una y otra vez fue mutando porque, de algún modo, debió entender que la realidad no tenía ni puta gracia. Él que es de natural gracioso y muy irónico fue abandonando paulatinamente esta vieja mochila, lo hizo con estilo, de modo natural, como todo lo que hace. Porque si hay algo que quizás ha hecho de Évole esa persona que todo el mundo querría tener como colega es,precisamente, su naturalidad. Pero evidentemente no solo por eso podemos admirar, hasta tal punto, a una persona. Y en ese caso, sin duda, lo que más ha primado ha sido su valentía y su compromiso. Su valentía por no arrugarse frente a los grandes. Supongo que ninguno nos hemos tomado las molestias por tratar de imaginar los múltiples tipos de presiones a las que se ha tenido que ver sometido(y no me vengo a referir especialmente a presiones amenazadoras-que igual también-, sino a las del tipo: déjate de rollo y arrímate por aquí que te vas a enterar de lo que es vivir bien). Ha mantenido su humildad y naturalidad por bandera, con el único objetivo de ir radiografiando poquito a poco, programa tras programa, la realidad de este país y un poco también la de este mundo. Ha sido un profesor y hemos aprendido con él sobre un sinfin de cosas y nos hemos concienciado. No solo su compromiso ha sido diferenciador, atrevido, sino que también su estilo ha sido único, original, vanguardista. Es ese punto combinado con el gran gusto artístico que regala el equipo de Salvados al formato del programa, el que ha hecho de éste un referente histórico en mayúsculas. Sí, he dicho bien: REFERENTE HISTÓRICO. Lo que pasa es que ahora es demasiado pronto para poder valorarlo en su justa medida, pero a día de hoy, no cabe duda, y más con la que estamos liando entre todos, Salvados y, muy especialmente, Jordi Évole pasarán a la historia de este país. Grabados a fuego y bañado con pétalos de rosas y hasta coronas de laureles. 
Hablamos del 15M, de la aparición de Podemos, de los alcaldes del cambio, pero…¿qué cuota de responsabilidad ha tenido este señor en todo ello?

Gracias Jordi, gracias por tu compromiso diario, por tu sencillez, por tu entrega, por tu espíritu crítico y pedagógico. Gracias de verdad

viernes, 20 de noviembre de 2015

Televisión, Manipulación


Indignado. Indignadísimo. A continuación volveré a realizar un breve análisis sobre la manipulación tan descarada a la que nos vemos sometidos por los medios de comunicación y vosotros volveréis a regañarme por ver la TV. El caso es que no la veo, y menos los telediarios de TVE, pero no creáis que es tan mala cosa. Es necesario saber por dónde apuntan, qué intenciones esconden. Eso sí, tienes que estar dispuesto a ver tu ritmo cardíaco acelerarse ante tanta descarada manipulación.
Me pongo a comer y ahí está, el telediario de Mariano, esperándome. Comienza la historia en Mali. Parece que unos Yihadistas(palabra muy molona para infundir miedo esta semana) han  asaltado un hotel en Bamako y han tomado rehenes. Sin duda, esto me parece algo de semejante alcance como para ser noticia de primer orden, sin embargo, no deja de causarme estupor que el telediario de la primera abra con una noticia de este tipo, una semana después de los atentados de Francia, cuando, normalmente, es el tipo de noticias que olvidan dar o, con suerte, la dejan relegada a un plano más que secundario, una breve ráfaga en la sección internacional. Pero no, hoy no. Hoy ocupa los  seis primeros minutos del telediario. Qué casualidad!!!!
Acto seguido comienzan a hablar del paradero aún desconocido, de posibles terroristas del viernes pasado. Dicen algo de droga, de terror, alguna foto, algún mapa de algún barrio de Bruselas y otros cinco minutos han pasado. Ya van once.
Pienso que la cosa ya habrá acabado con semejante descaro, pero me vuelvo a equivocar. Ahora sacan imágenes del concierto de la sala Bataclan en el momento de oírse los disparos. Al parecer, el pretexto de sacarlo ahora es que lo ha hecho Le Monde. Expresiones del tipo  “ráfagas de disparos” “metralletas” “ruidos de angustia” y “ansiedad” copan ahora este extracto de la noticia…
No para la cosa. Dicen ahora que Francia trata de recuperar la normalidad, especialmente en estas fechas en las que comienza el consumo. Y nos entrevistan a cuatro o cinco ciudadanos parisinos.
No acaba la cosa, toca Madrid- Barca desde la perspectiva de la seguridad que se está llevando a cabo y esas cosas…vuelven a entrevistar a varios sujetos. No cabe duda de que lo que más desea los señores de la 1 es recuperar la normalidad…ya van más de veinte minutos…
…pero la cosa continua. New York,la UE, los Reyes, Soraya…todos ellos, y alguno más, haciendo declaraciones en relación a los atentados del viernes pasado. ¿Os parece normal?

 A mí, sinceramente, me parece una desquiciante locura orwelliana. Una tomadura de pelo con demasiada mala leche. Dicen por ahí que la valoración de Rajoy se ha disparado tras los ataques de Paris. ¿Creéis que esto igual tiene algo que ver con los 35 minutos de noticia ininterrumpidas sobre cosas más o menos relacionadas con los mismos?

Ayyyyy….Y muchos aún pensarán que soy un paranoico. 

sábado, 14 de noviembre de 2015

No a las guerras, no al terror!!!


120 muertos. 120 personas asesinadas son demasiadas. Son 120 personas que no tendrían que haber perdido la vida. Dicho esto, poco más se puede decir. Es inaceptable, es doloroso, es inadmisible. Ni un paso atrás frente al terror, ni frente a quiénes de él quieren hacer bandera. La democracia, la paz, la solidaridad de los pueblos, y aún más, la alegría, las sonrisas, el amor y la vida contra la barbarie, la estupidez y el odio.

Dicho todo esto me resulta imposible no evitar sentir un importante desasosiego cuando creo evidenciar un comportamiento patológicamente hipócrita en relación a estos atentados. Qué solemnes nos ponemos todos y qué nos gusta hacer gala de dicha solemnidad vía redes sociales. Más grande nuestra pose solemne más pareciera nos importa y nos afecta el tema. Y entonces claro, no puedo evitar acordarme de todos los muertos de tantas bombas occidentales sobre suelos islámicos. No puedo evitar acordarme de niños que yacen en la playa y son fotografiados y de miles de niños, abuelos, padres y madres que se hunden en el mar y no son fotografiados. No pretendo, nada más lejos de la realidad, justificar las muertes de uno con la de los otros. El que tal cosa hiciera solo puede merecer mi más sincero desprecio. Pero me resulta imposible no taparme la nariz ante tanta hipocresía. Pero no soy tan tonto. Realmente lo llego a entender, visualizar. Queramos o no se trata de bandos. Nuestros hermanos franceses son vecinos, aunque en otras nimiedades los odiemos y les  digamos: "gabachos cabrones, no tiréis nuestras fresas", en asuntos importantes decimos: “ ¡ey hermanos, os han jodido!!! Estamos con vosotros. Lo ves? Me he puesto una bandera de tu país en mi muro de Facebook!” Evidentemente no pasa nada porque alguien se ponga una bandera. Está claro que de ese modo quiere demostrar que este asunto le duele, le ha llegado, le importa. Lo sé, lo entiendo y lo veo. Yo también me he planteado ponerme la bandera de la Torre Eiffel de la paz que me parece más artística y con más gusto, pero entonces vuelvo a acordarme de todos los demás muertos y me pregunto ¿¿por qué?? ¿¿Por qué nos tienes que doler unos e ignorar a los otros??
Podemos hablar de la historia, de la cultura, de los medios, de la política, de Europa, de la religión. Podemos hablar de lo que queramos pero lo cierto es que las personas que han muerto en París eran tan inocentes como los cientos de miles de personas que mueren en tantas partes del mundo. Especialmente en Oriente Medio.  Y en esos casos, occidente tiene mucho, mucho, mucho que ver. No queremos ver eso. Nos negamos ayer y hoy y nos negaremos mañana a aceptar que nuestro bando puede ser tan cruel. Pero el hecho es que lo es. Es más fácil empatizar con nuestros hermanos franceses, pero la pérdida de la vida por la violencia, por la sinrazón, por la estupidez, por los intereses geopolíticos, es la misma. De un lado, y del otro.


No a las Guerras!!! No al terror!!!

miércoles, 11 de noviembre de 2015

¿¿Pero qué has dicho, Marina??



De vueltas con la educación, una vez más, y sin ser inicio ni final de curso, ni haber casos sonados de maltratos de por medio, sin ni siquiera contar con una de esas declaraciones inflamables de nuestro penúltimo ministro educativo, el incendiario. Sin todo eso, decía, la comunidad educativa vuelve a echar humo. En esta ocasión por las últimas declaraciones, noticias, titulares (o un poco de cada) del aclamado y prestigioso filósofo-pedagogo, José Antonio Marina(en estas últimas semanas en horas bajas). Y es que José Antonio ha venido a meterse, no sé si queriendo o sin querer, en terrenos muy pantanosos. Y yo, lo que quiero con esta entrada, es, como no podía ser de otra manera, dar mi opinión al respecto invitando a la mesura, al espíritu crítico y a la capacidad de diálogo.
Comenzaré diciendo que sí, que el hecho de ponerse del lado del ministerio de Educación del Gobierno del PP a pocas semanas antes de las elecciones, mosquea. Sí, reconoceré que ampliar el foco en temas retributivos relacionados con la “calidad” docente, mosquea aún más. Y si queréis, hasta podré reconocer que el afamado escritor a veces ha coqueteado más de la cuenta para mi gusto con esos términos relacionados con la “excelencia” que personalmente entiendo se alejan de lo que debería ser el concepto ideal de educación. Una educación que tendría que velar más por el desarrollo pleno de las personas, de sus capacidades emocionales, del desarrollo de sus individualidades, de la cooperación, etc., que por el hecho de dirigirse a preparar a “perfectos” trabajadores del futuro…pero eso, en el día de hoy, es otra historia.
Dicho todo esto, creo que Marina ha demostrado con creces en las últimas décadas ser uno de los referentes educativos más insignes de nuestro país. Creo que esto se comprueba rápidamente echando un vistazo a algunos de los innumerables artículos que tiene por la red, o acudiendo a alguna de las plataformas que lleva fomentando desde hace años, como la Universidad de Padres, donde construye educación de forma interactiva y contando con padres, docentes y la comunidad entera, porque como bien suele repetir: “para educar a un niño hace falta la tribu entera”. Amante de figuras de primer nivel mundial en aspectos pedagógicamente revolucionarios como Ken Robinson, Marina demuestra una vez  sí, y la otra también, que sabe perfectamente de lo que habla. Por otro lado, ha apoyado firmemente asignaturas como la Educación para la Ciudadanía y ha criticado ferozmente la labor de Wert, así como su ley. Por tanto, no estamos ante un ignorante de la materia. No estamos, como en otros casos, ante un político que mira exclusivamente por el interés personal y/o del partido. Aún así, contemplemos que pudiera ser que sí, que aprovecha su conocimiento para lucrarse (cosa que dudo) pero como quiera que sea, lo que pretendo dejar claro es que es una persona con suficiente recorrido, formación y trayectoria como para hablar con autoridad sobre el tema.
 ¿Y qué es lo que pasa? Lo que pasa es que ahora que el ministro le pide que elabore un libro Blanco, los medios le ponen las alcachofas por delante y él habla. Y habla sobre muchas cosas. Muchísimas cosas. Y muchísimas de ellas (por no decir la gran mayoría) tremendamente interesantes, pero claro, habla de sueldos, de profesores, de evaluaciones y la prensa se preocupa de sacar el titular y los consumidores de noticias de devorar titulares y envenenarse. Tal vez estos, tendrían que llamarse consumidores de titulares, más que de noticias. Podría decirse que se junta el hambre con las ganas de comer. La prensa hace de forma engañosa su trabajo. De forma sensacionalista, sesgada y poco veraz, echando a conciencia carroña, sabiendo perfectamente que los devoradores agitarán las alas, graznarán y todo correrá como la pólvora por las redes que, a fin de cuentas, es lo que los enriquece. Dicho esto, no me pondré demasiado digno, pues admito que tal vez también yo he consumido muchas veces carroña y me he querido envenar. Pero ya va tocando decir basta. Ya va tocando contrastar, macerar, madurar las ideas antes de hablar por hablar. Ya va tocando hablar con conocimiento de causa, aunque solo sea un poquito.
Y dicho esto, ¿es tan malo que los profesores cobren según sus capacidades? Pues no lo sé. En ciertos aspectos veo cierta coherencia. En otros aspectos me asusta, sabiendo cómo se las gasta el personal. ¿Quién y qué se evalúa? No me entusiasma, sin duda, convertir los centros educativos en una suerte de grandes empresas donde la competitividad entre compañeros sea uno de los factores dominantes. Me repugna pensar que alguien pretende dar a entender que el problema principal de la educación  va de “malos profesores”. Pero es que no es de eso de lo que habla Marina. Y, por otro lado, admitámoslo, no todos son tan buenos. Ni dentro de los buenos, todos igual de bueno. Pero, más allá de esto, una cosa incuestionable de las que ha señalado Marina es que los profesores somos autodidactas. Aprendemos solos, sin ver a los compañeros, sin haber recibido formación en las universidades (me refiero a los de instituto en este caso),  sin recibir una formación seria tras comenzar a ejercer nuestra profesión y, a pesar de todo, no queremos ni oír hablar de que alguien se pueda meter en el aula a ver cómo lo hacemos.  Admitámoslo, a muchos les acojona que eso ocurra y, si eso es así, es porque no están absolutamente seguros de que desempeñen su labor perfectamente. ¿Pasa la solución porque unos cobren más y otros menos? Personalmente, no creo en eso. Pero de lo que se trata, y he aquí el error de todo el asunto, es de que lo que está haciendo Marina no va de eso. Marina está planteando un libro Blanco elaborado entre todos aquellos que quieran participar y ha puesto como condición que tendrá que haber un gran pacto de Estado tras las elecciones, y que habría que cambiar la ley (esta vez para siempre, o algo parecido) que se adecúe a dicho pacto. Y éste, y no ningún otro, es el camino que debe, de una vez por toda, tomar la educación de nuestro país. Entonces habrá que sentarse y hablar y ponerse de acuerdo y anotar y borrar y pelearse y volver a hacerlo todo para, finalmente, llegar a buen puerto.
Ok. Ok, ok. Soy consciente. Y lo estás pensando. Soy un ingenuo…

 …pero, ¿Soy un ingenuo? ¿El ingenuo es Marina? ¿O tal vez vamos a poner la vista, de una vez por todas, en esa dirección? Solo el tiempo lo dirá, pero mientras la política siga llevando la voz cantante en materia educativa, al resto de la sociedad y, muy especialmente a todos y todas aquellos que creemos firmemente en la educación como base indiscutible para construir un mundo mejor, no nos queda otra que seguir intentando convertir esto en una realidad y para ello poco debe importar, así sea el mismo diablo el presidente del Gobierno.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Aye-aye



Con su largo, delgado y anguloso tercer dedo, en la oscuridad de la noche, encaramado sobre las alturas de algún árbol va dando pequeños golpecitos en la madera y poniendo la oreja. Cual director de orquesta discrimina cada sonido que haya de darle la información precisa. En el eco del sonido interpreta nuestro amigo dónde se encuentra el botín…y lo apresa. 

No se trata de un pájaro carpintero, pues nuestro amigo es más primo que amigo, aunque eso sí, pequeño, de ojos saltones, pelos desordenados, orejas grandes, pelaje negro y morro blanquecino…el Aye-aye es uno de los seres más extraños que se pueden encontrar. Primate endémico de la isla de Madagascar trata de ganarle la partida a la presión evolutiva, acrecentada, como casi siempre, por la infinita expansión del ser humano.

Pareció vivir sus días más infelices por la década de los sesenta del siglo pasado y ahora, habiendo tomado algo de conciencia nuestra especie, parece que el Aye-aye se va recuperando poco a poco. Reconforta saber cuántas veces que nos lo proponemos conseguimos deshacer los entuertos que previamente cometemos…un motivo para la esperanza quizás.

Nuestro amigo, el feo primate, debe soportar por sus extrañas costumbres las supersticiones de los lugareños, los malgalache, que aseguran que si éste te señala con el dedo, la muerte viene de camino….al menos esta superstición tiende a alejarnos más de ellos, cosa siempre beneficiosa para ambos

martes, 15 de septiembre de 2015

Podría darse el caso



Podría darse el caso de que tú, tal vez tú, al igual que tantos otros millones de seres humanos vivientes prefieras mirar hacia otro lado. No ya de las injusticias que rigen el mundo. No ya del hambre. No ya de la pobreza y la miseria, sino de tu propia existencia. A decir más: de la fugacidad de tu propia existencia. Duele reconocerlo, duele intuirlo, duele olerlo. Duele pensarlo. Por eso mejor apagar las máquinas y seguir de largo. Rumbo de crucero, ojos tapados como caballos y a seguir viviendo, o malviviendo. Y no culpo a nadie por elegir esa opción. No se puede culpar a nadie por elegir huir del dolor. Del dolor caústico y sin cura que da enfrentarse con el fin de nuestra propia existencia. Y no hay cura. No hay cura porque nada se puede hacer para remediarlo. Si acaso hay drogas. Drogas que nublen la mente, que la engañen y le hagan creer otras cosas que no son ciertas o que, en cualquier caso, resultan poco verosímiles, por eso, mejor no pensar. ¿Y qué propones? Podría sugerir alguien llegados a este punto. ¿Acaso hay algo que proponer? Allá cada cual con su existencia. Yo, hace ya demasiados años que se me hizo irremediable tener que convivir con dicha evidencia y lo mejor que he podido llegar a alcanzar es tratar, de algún modo, asimilarlo. Pero no es tarea fácil. Pero sí imprescindible. Imprescindible porque colocar toda la realidad en su correcta perspectiva nos invita a no sobrepasarnos con las dosis de autoengaños. Sí, lo entiendo, lo comprendo y hasta en cierto modo lo comparto, nuestra debilidad y el arrastre tsunámico de esta sociedad ficticia nos lleva a necesitar, continuamente, estas dosis de irrealidad pero, no dejar de ver la crudeza absoluta que nos brinda la sombra de la dama de la guadaña, bien gestionado, bien llevado, nos lleva, aunque sea por un instante, a ponerlo todo en cuarentena, a dotarlo de la realidad más surrealista para que no perdamos el norte, que es el sur, en este mundo al revés y podamos seguir sorbiendo a traguitos pequeños este regalo que es la vida de la copa de la lucidez.

Podría darse el caso

lunes, 7 de septiembre de 2015

Concienciación vs Cinismo



Poco más duro se puede ver que un niño que yace sin vida sobre la arena de una playa. Parece que ha sido la lección de esta semana para este mundo occidental que tanto se esfuerza en cubrirse de cera y que todo le resbale, pero hay cosas que claman el cielo. No, por ahí no paso, tengo que mirar. Ahora sí. No por nada, sino porque sin saber muy bien por qué esta imagen se ha  apoderado de los extraños mecanismos que rigen mis sentimientos y me dirigen sin que yo pueda hacer nada por evitarlo. Es un pellizco en el corazón que me hace llorar. No hay otra forma de describirlo. Necesito mirar para otro lado, pero, quizás, todavía no puedo. Es demasiado duro como para ignorarlo. De alguna manera tengo que llorar su muerte, si no puede que directamente deje de ser un ser humano.
Algo así habrán experimentado las conciencias de muchos hombres y mujeres occidentales. Y esto, no es malo, es más bien bueno, pues demuestra que existe empatía. Una empatía que pensábamos aniquilada y que, sin embargo, pudiera ser que solo estaba absolutamente narcotizada. El problema es que nadie nos puede prometer que mañana vuelva la narcotización a nuestras conciencias. Por tanto, las cosas deben de tomar la importancia que tienen en su justa medida. Me explico. Una imagen de un niño muerto con toda la infinita crudeza que conlleva, golpea ensordecedoramente a toda una sociedad. La onda expansiva de dicho golpe acarrea una serie de buenos propósitos que comienzan a transformarse en líneas de proyectos solidarias por tal o cual ciudad. Locutores archifamosos de radio empiezan a preguntarse si la muerte de este niño no será un antes y un después, por lo cual pudiera ser que el niño sea un héroe. Ok. Parad, parad, parad. Quietos un momento. Porque en este caso la línea que separa la solidaridad, la empatía y la concienciación con el sensacionalismo, el postureo y lo cínica hipocresía es tremendamente delgada y difusa por lo cual, hay que andarse con cuidado. Queramos o no queramos es muy hipócrita que la sociedad se consterne a estos niveles cuando la realidad es que, por desgracia, imágenes como la del niño sirio acontecen fuera de nuestras retinas a cada hora, a cada minuto de cada día. De cada semana. Todos los años. Y todas las demás veces queremos creer que no existen. ¿Por qué ahora no? Pues porque el ser humano funciona de ese modo y, muy especialmente, en esta sociedad mercantilista del pellizco emocional. Cada vez que muere un niño dentro de nuestras fronteras o dentro de las fronteras de países amigos(especialmente EEUU) bajo circunstancias dramáticas todos lloramos y nos sentimos destrozados porque nos presentan las fotos de aquel pequeño con su guante de béisbol y jugando en el columpio con su hermana. Nos cuentan los cereales que comía y cuál eran sus dibujitos favoritos para que, acto seguido, relaten los agonizantes últimos días que tuvo tras el rapto de aquel desquiciado psicópata y todos lloramos. Normal. Seríamos muy asquerosamente asquerosos si no lo hiciéramos. La cosa es que pareciera que olvidamos que el hecho de que tanto nos duela esa historia se debe al hecho de que nos la han vendido, la han introducido, lo han hecho de nuestra familia. Hemos empatizado. Por lo cual es terriblemente hipócrita y desolador que todo el dolor que recorre el mundo nos tenga indiferente todo el tiempo.Ok. No nos fustiguemos por ello, o al menos, no demasiado, si empatizáramos con todo el dolor que hay en el mundo no duraríamos un día sin volarnos la tapa de los sesos. Pero yo, que últimamente soy muy del punto medio, creo que debe de existir un equilibrio. Debemos, para no enfermar, saber gestionar el dolor que existe en el mundo, pero ignorarlo... Ignorarlo no puede ser la solución. Ahora aparece esta imagen y consigue que nos sintamos como cuando aquel niño americano, y esto nos descoloca, porque no solemos sentirnos así con “esta gente”. Pero es que esto, esto es demasiado. Entonces, comienza toda la parafernalia. Medios, locutores, frases, clichés, solemnidad. Hipocresía. Delgada línea con la que andar con sumo cuidado. Celebro enormemente que la viralización de esta imagen tan desoladora sirva para remover conciencia, pero estoy obligado a poner en cuarentena cualquier esperanza. Cuestión de aprendizaje.

Este artículo quedó en stop el viernes pasado y ahora lo retomo. Curiosamente, solo con el fin de semana de por medio, hace que el asunto vaya adquiriendo otras perspectivas. De momento, parece cierto que hay un propósito por parte de las distintos países de tomarse el asunto en serio, aunque ya comenzamos a ver cómo unos escurren el bulto, hablan de la imposibilidad de acoger a tantos, etc.etc. Personalmente, se me antoja tremendamente factible poder dar cabida a tantísimos refugiados. No me asusta el efecto llamada, porque tengo bastante claro que no hay peor efecto llamada que este mundo donde la desigualdad creciente no parece tener pensado detenerse. No me asusta porque estoy convencido de que la solidaridad es la ternura de los pueblos y una oportunidad para demostrarnos que algo de esto aún queda en nosotros…Sin embargo, los creadores de opinión van ya regalando sus consignas para hacer que el ciudadano medio, tan acostumbrado a rebuznar lo que le ponen por delante, comience a inquietarse sensiblemente ante la posibilidad de tener a unos sirios de vecinos….eso sí, mañana volverá a ponerse muy digno cuando otra vez la desgracia, convertida en valla publicitaria, sea presentada en el salón de su casa. A la hora de comer

lunes, 31 de agosto de 2015

Dando ejemplo


En Alemania las madres disponen de 98 días de ayuda al 100% (42 días antes del parto) más un un año al 67%, mientras que los padres reciben también un 67% durante un año. En Reino Unido la madre tiene 273 días. En Italia 154 días y los padres 91.  En Bulgaria(sí, Bulgaria) 2 años, el primero al 100%, el segundo salario mínimo. Y bueno, a los países escandinavos mejor los dejamos si no queremos empezar a llorar. Es cierto que hay otros países que no se diferencian mucho del nuestro pero, en cualquier caso, hay muchos otros que sí. Por esto y porque es de sentido común que un bebé recién nacido pase el máximo tiempo posible con su madre, las voces que en este país demandan mayores derechos a este respecto van siendo un clamor. Por esto y porque además de contar tan solo con 112 días de baja maternal la madre y 14 días el padre, la realidad es que a menudo las trabajadoras no pueden contar siquiera con este derecho por presiones y amenazas (suavizadas, pero amenazas) de muchos jefecillos de turno. Esa es la realidad de este país en el que unos raquíticos derechos sociales se ven diariamente pisoteados.

Por todo este contexto, el hecho de que una figura política de la relevancia de Susana Díaz, presidenta de Junta de Andalucía, se coja apenas 40 días de baja maternal, es algo que no ayuda ni un ápice a todas esas mujeres(y hombres) que han luchado, y luchan, por mejorar los derechos en este ámbito. Y no es que no ayude, sino que destroza lo poco que se haya podido conseguir. Lo destroza porque si ellos que son el ejemplo son capaces, tú, miserable trabajadora precaria, no irás a decirme que no puedes, ¿no? Esa es la realidad. Y, muy posiblemente(se pone uno retorcido y piensa mal)  es, en parte, el objetivo que se persigue. O tal vez no. Tal vez simplemente sea una adicción insuperable al trabajo(poder) capaz de combatir la otra adicción real, física, de permanecer junto a tu hijo recién nacido, ya que hay quien la precede en esto de bajas maternales exprés como la Soraya o la Chacón. Es evidente, puedo entenderlo, que se trata de un tema delicado ya que, de un modo u otro, es una decisión personal por lo que es un terreno en el que poco hay que decir pero, los políticos son representantes públicos y deben dar ejemplo. Si a un político le paran y da positivo en un test de alcoholemia, chungo. Si un político insulta, chungo. Si un político roba, bueno, estamos acostumbrados. Pero lo cierto es que dan ejemplo. Es la modernidad que ellos defienden. El feminismo que pretenden defender es que la mujer imite al hombre de la misma forma, aunque para ello tenga que renunciar a una parte tan esencial de su propia existencia como es la maternidad. Cesárea programada, reserva de una planta de hospital público que engalanan para la ocasión y pocos días con el bebé no se me vaya a acostumbrar. Podrá pensar Susana que su responsabilidad para con los andaluces es enorme y que por tanto no le queda otra. Pero en tal caso, yo me pregunto si acaso no están los equipos de gobierno para tales funciones. ¿Debe  ser la figura de una persona tan imprescindible a la hora de regir una comunidad autónoma? A mí personalmente me tranquilizaría mucho más saber que dicha responsabilidad recae sobre un equipo de personas preparadas y no sobre una sola persona que además, dicho sea de paso, está delegando en otras funciones que debieran ser, al menos para ella, mucho más importantes. Delegando cuando no está obligada a hacerlo y es esta la clave del debate.

¿Tiene derecho a hacerlo? A día de hoy sí(no olvidemos que durante la cuarentena la baja maternal es “obligada”, porque  no iba a incrementarse este tiempo en un futuro)
¿Está obligada a hacerlo? Evidentemente no, por más que aluda a sus responsabilidades insalvables para ella también está el permiso de baja por maternidad.
¿Ayuda a la sociedad (objetivo principal que se le pide a un político) actuando de este modo?
A ésta os dejo que respondais vosotrxs

sábado, 15 de agosto de 2015

Ni tan grana, ni tan oro



“Mientras haya un toro bravo y un hombre capaz de ponerse delante de él y crear tal grandeza,nadie podrà acabar con esta fiesta" , no lo he dicho yo, dios me libre, lo ha dicho Enrique Ponce que es en lo que a matar toros se refiere, toda una institución. En esto de las corridas(las de toros) parece que soltar frases lapidarias para sentar cátedra comienza a estar de moda. Se espina el asunto. Se espina porque poco a poco la tortilla se da la vuelta. Ayyyy la masa crítica. Los que eran unos frikis, se van convirtiendo en esos mierdas de frikis como los coja ya verás. Y con esas frases lapidarias, como la del diestro Ponce, que no sé yo si será zurdo, me resulta inevitable no imaginarme a un defensor de las batallas de gladiadores diciendo algo similar, algo así como: “ mientras haya esclavos y gente dispuesta a ver sangre no se podrá acabar con esta tradición” Tal vez el auge de los toros vino en parte por la abolición de estas prácticas. Quién sabe. Lo que sí se sabe es que el ser humano en su evolución va a trompicones, como a marchas forzadas, como sin querer ir. Marchas que fuerzan algunos que sí quieren, aunque sean tachados de frikis, pero que al final, de tan pesados, acaban contagiando su mensaje.

La tauromaquia tiene los días contados. Probablemente sean más de diez mil días y mucha sangre de esos seres derramada. Mucha ignorancia puesta al servicio de una oligarquía que en nombre de España y la tradición pretenden justificar lo injustificable. Hay quien aún sigue insistiendo con sus argumentos: que si es bueno pa la economía, que si el toro se extingue si no, que es un arte, que el animal no sufre o  vaya ud. a saber qué gilipollez. Por suerte, son más cabecitas las que cada día comienzan a darse cuenta de que la vida animal, también es vida. Y en esta conciencia colectiva, que se crea construyéndose, algo que antes parecía ajeno a este Homo Insapiens se torna realidad: empatizar con ellos. Esos vídeos del face en el que se ve un elefante tan feliz dándose bañicos en la playa, o aquel orangután jugueteando con el cachorro del tigre, o la foca que liberada expresa, como nadie, la libertad. Múltiples ejemplos se presentan, por fortuna, cada día frente a nuestras pantallas, por lo que resulta imposible no empatizar, y tras la empatía no ejecutar una mínima reflexión, por mermada que esté esta capacidad en muchos de nosotros.  Al mismo tiempo se nos presentan informaciones relacionadas con las clásicas crueldades de esta, nuestra especie, como posar frente a majestuosos ejemplares que yacen sin vida sobre el suelo ocre de una sabana envenenada con mentiras, desigualdad y dinero. Esas fotos llevan existiendo tal vez siglos, pero ahora la vemos. Es lo único que cambia. Lo que siempre estuvo oculto hoy nos indigna. Igual que lo que siempre pasó desapercibido hoy nos enamora. Así pues, aún con muy poco espíritu de lucha, vamos tejiendo la conciencia colectiva. Claro está que los límites resultan complicados ya que nuestra vida interfiere tremendamente con la vida animal y hasta qué punto estamos dispuestos a cambiar las cosas. Sin embargo hay casos que claman el cielo y se crean grandes consensos.

En éstas, del mismo modo, aparecen los que siempre estaban, pero hoy se hacen su hueco, otra vez con las redes, y su mensaje parece que contagia. Parece que de repente prende como la pólvora y se convierten en los héroes del día. Y lo que era una tarea de valientes locos, pasa a ser tarea de locos valientes. Y después comparten su experiencia y hablan de algo tan real, de algo tan vital como dar un aliento en el último aliento a ese ser que no es solo asesinado, sino abandonado a su suerte entre gritos y aplausos de la multitud eufórica y desquiciada. Resulta hoy difícil imaginarse que eso mismo ocurriera hace no tantos siglos con cuerpos humanos mientras algún emperador mandaba su pulgar hacia abajo. La evolución va a trompicones, mucho más lenta de lo que algunos quisiéramos, pero va. Esa es la esperanza, por llamarlo de algún modo, a la que podemos agarrarnos. Por desgracia el poder de destrucción de nuestra especie acelera las manecillas del reloj que indican la cuenta atrás… ¿nos dará tiempo?

Estamos pa intentarlo

 Entre tanto, solo cabe seguir agradeciendo  a esos locos valientes y, ya puestos, pedirle a muchos un poco de estrategia, sentido común y empatía. No se puede predicar amor a los animales enarbolando la bandera del amor al tiempo que se agita la bandera del odio contra los seres humanos. Sí, pudiera parecer lógico. Es la guerra, se podría argumentar. Pero cuando se enarbola la bandera del amor, es el amor el que tiene que estar presente y ahí  no cabe desearle la muerte a nadie. Y si en el fondo, a pesar de todo, lo deseas, tira de estrategia para saber que ese camino no ayuda a alcanzar el objetivo que persigues y,  de paso, háztelo mirar

martes, 2 de junio de 2015

Dime qué opinas de los pitos y te diré quién eres


Al final uno se va a tener que alegrar de la pitada del otro día, ya que nos sirve en bandeja una auténtica radiografía de la opinión sobre distintas perspectivas filosóficas de nuestros compatriotas puesto que, el que más el que menos, tiende en este caso a dar rienda suelta a sus instintos más primarios(o sus irracionalidades más impuestas)para pronunciarse y dar su visión detallada sobre lo que el caso le merece. Así que le basta a uno con leer de aquí y de allá, de este hilo de face, de estos comentarios de la noticia, para tratar de construir con el mosaico la mejor de las encuestas de opinión político/social de cuántas se hayan hecho, lo cual no quiere decir que nos guste el resultado, así pues: dime qué opinas sobre las pitada al himno y te diré quién eres.
Lo que más me llama la atención, lo confieso, es el odio que despierta en la parte de la sociedad que podríamos considerar más conservadora, sean jóvenes o viejos, apolíticos o no, futboleros y/o feriantes, tienden a unirles un amor exacerbado y, hasta ahora aparentemente oculto, por nuestra madre patria y todo lo que a ella la define: himno, bandera, pulserita y rey(el nuevo claro). Así pues, en nombre del respeto a estos símbolos, suelen argumentar muy dignos, para acabar, en una mayoría de los casos, vertiendo lindeces varias fruto del odio más visceral que emana de sus entrañas entrando, inevitablemente, en aparente contradicción. Viene a ser así “porque cuando se meten con mi bandera me están faltando el respeto. Lo primero es el respeto, porque yo no voy a reírme a casa de estos hijos de puta y blablablablartgrrhrhr(espumas varias por la boca)”.
Es obvio que el tema deambula en sí mismo por la línea de la contradicción. Supongo que la contradicción es una característica común al Homo Sapiens de poca sapiencia cuando tiende a racionalizar, con la falta de práctica que le caracteriza, impulsos irracionales. Así pues, está el segundo caso, los que pitaron y los que disfrutaron enormemente con los mismos(llámese, digamos, Arthur Mas). Debatía ayer con un amigo muy politizado (en el buen sentido) e independentista que venía a definirlo, más o menos,  como un acto de “identidad y voluntad de los pueblos contra la España borbónica”. Ese extremo, que pudiese contener una fracción de realidad, me parece a grandes rasgos una falacia. No destruye el pueblo la hegemonía del régimen al que supuestamente critica sumergiéndose enteramente en el mismo. Por más que lo intento no puedo dejar de ver un acto bastante contradictorio y en cierta medida hipócrita reivindicar con pitos una supuesta voluntad que deja de tener sentido, bajo mi punto de vista, cuando, con pitos o sin ellos, celebras, te emocionas, lloras, viajas, y te gastas una pasta para vivir, sumergido enteramente, la final de una competición que teóricamente representa algo que rechazas enérgicamente…lo siento, pero no lo entiendo. Podría, quizás, llegar a entenderlo en tanto en cuanto partiéramos de la base de asumir que este acto tiene bastante más de fachada, en esta sociedad del postureo, que de reivindicación cierta y comprometida. Sea como fuere, para mí, prima muy por delante, en este caso, la libertad de expresión al respeto. De hecho en esa cascada de locuras que ya he comentado que viene a leer uno respecto a este tema se indignaba un padre diciendo que en un partido de fútbol de barrio, insultaban “aficionados” del otro equipo a su hijo menor de edad…¿qué pasa con la libertad de expresión?? –se pregunta-  Tratar de pensar que son casos similares se me antoja motivo suficiente como para dejar de debatir sobre el asunto…La gente, en este aspecto, tiende a desempolvar las armas de la demagogia y la calumnia con una facilidad nunca vista anteriormente.
Luego están esos adorables seres, esos cínicos en potencia, que aun siendo minoría, parecen que van en tímido aumento. Este grupo social que se ríe y se caga en lo políticamente correcto y que parece hacer una oda a lo irreverente, justifican esto y mucho más. Más como amor por lo políticamente incorrecto que por el derecho a la  libertad de expresión. Realmente no puedo evitar sentirme en cierta sintonía con ellos, pero, desgraciadamente por mi parte, aún conservo cierto atisbo de políticamente correcto y considero que ciertos decoros ayudan a la convivencia. Personalmente opino que, manga ancha, libertad de expresión, pero respeto y educación se antojan necesarias. El problema es que el respeto no se puede exigir. El problema es que no se puede culpar a la parte que pita exclusivamente al tiempo que se obvia el odio que durante años los medios más afines a la derecha llevan alimentando desde sus distintos palcos. Odio puro vienen sembrando contra todo lo que no es ellos. Personas de la calaña de Federico Jimenez de los Santos, o los distintos tertulianos que toman la palabra en programas característicos de la TDTparty. Demasiado obsceno, demasiado ruindad, demasiada mezquindad que crea opinión, a partir de la desinformación, que crea opinión alimentando, con mentiras, el odio.¿Y entonces qué pasa? Ahí no hablamos de poner límites a la libertad de expresión, verdad?
Millones de españoles indignadísimos poniendo sus neuronas a trabajar para llenar los hilos y los post a este respecto, cargados de una indignación que ni se intuyó cuando veían a sus amigos, familiares o a ellos mismos víctimas del paro, la precariedad y/o el exilio. ¿Hipocresía pura o ceguera fruto de una ignorancia terminal?
Se exige respeto al tiempo que señores con programas líderes de audiencia en mi comarca se permiten el lujo de decir por las redes sociales que los que pitan son unos hijos de puta y que se caga en sus banderas…
España del ojo por ojo
Se vuelve  a aprovechar el tema para llenarlo todo y así no hablar, por ejemplo, de los acuerdos que firman PPSOE para meternos, ahora sí y hasta dentro, el TTIP
España de Pandereta, postureo, y ahora pitos y silbatos, creo que ya dejaste de sorprenderme

martes, 26 de mayo de 2015

España y su Juego de Tronos

Si un año menos un día antes del pasado domingo el país entero se echaba las manos a la cabeza ante la irrupción de un partido que nadie conocía, en esta ocasión tal vez la sorpresa ha sido menor pero, sin duda, el impacto real tremendamente superior.
Han pasado tantas cosas a lo largo de este año  en la arena política que  los días parecían semana y los meses años. Lo que subía meteóricamente luego pareció descender con igual velocidad mientras que a la estela de su descenso otros parecían encontrar su propia corriente ascendente. Y entre idas y venidas, subidas y bajadas, calumnias, prensa sucia, miedo, aciertos, errores y el continuo e incesante paso de viejos y actuales políticos por los juzgados de nuestro país fue pasando un año político que pasará la historia casi por cualquier cosa menos por dejarnos indiferentes. Y hoy, después del domingo, toca hacer lecturas y éstas tienen miles de posibles prismas que enfocar…veamos algunos.
La ola de indignación que se inició fundamentalmente con el 15M y que ha pasado por multitud de vaivenes y muchas horas robadas al sueño, se encuentra, por fin, con sus jóvenes raíces adheridas al subsuelo de las instituciones. Esto, por sí mismo, no debería significar nada, si no fuese porque a buen seguro, en la mayoría de los casos, los motivos que han movido a estos “neopolíticos” es la búsqueda de un mundo más justo, otra forma de hacer política donde enriquecerse a costa de seguir mamando de la teta del estado no sea la principal motivación. Llegados a este punto, así sin más, nos encontramos con un escollo difícilmente franqueable ya que aún una mayoría de la sociedad muestra dudas con respecto a eso o, directamente, está convencido de que esto no es así. Por otro lado, afirmarlo de un modo tan categórico al que lo he hecho se presta fácilmente al error puesto que se parte de una premisa en la que se considera a los “tuyos” superiores moralmente a los “otros” y esto, hay que reconocerlo, pudiera resultar peligroso. A más inri cuando sería justo admitir o contemplar la posibilidad al menos, de que entre los “nuestros” haya también quien esté motivado por las viejas razones de siempre…sea como fuere, podríamos seguir elucubrando sobre esta o la otra posibilidad, cuando el hecho es y será la forma de proceder. Ahora, por fin, podrá comenzarse a demostrar y esto, así de entrada, abre nuevas y muy atractivas ventanas ya que, frente a la campaña de miedo los “neopolíticos” podrán demostrar que no son ogros armados hijos de Chávez Stalin y que más bien han venido para llenar de decencia y transparencia las instituciones. Cuando esto comience a llevarse a cabo será el mejor antídoto contra el miedo sembrado. Será la pedagogía por acción. La educación del ejemplo. Pero claro, son tan grandes las lupas que observan(cosa que toca decir es maravillosa puesto que  pudiera significar una transformación más de fondo a la hora de entender a grandes términos la política)que cualquier pequeño error corre el riesgo de magnificarse y parecer a vistas del pueblo de la talla de otros más tipo Rato. Por todo ello, toca pedirles a nuestros admirados y queridos representantes, responsabilidad, altura de mira, conciencia del peso histórico que les toca vivir.
Por otro lado está la batalla política en forma de pactos que se abre ante nosotros y que los líderes políticos tienen que sopesar al milímetro conscientes de las repercusiones que estas pudieran tener para sus diferentes partidos en un futuro cercano, donde tanto se juega en un tablero tan cambiante. Y esta batalla parece que empieza a dar ya claras pistas…

PSOE: Si bien la irrupción de Podemos supuso una rivalidad directa por un electorado supuestamente afín, llevando  a los “socialistas” a adoptar la estrategia de la política del miedo haciendo que  incluso muchos de sus históricos dirigentes dejaran entrever que la posibilidad de un pacto con su archienemigo fuese un mal menor para combatir los fantasmas del chavismo, a día de hoy la cosa ha cambiado. Ya que esta sociedad puede ser más de derecha, de centro, de izquierda o apolítica, pero se da la aparente paradoja de que el partido más votado(PP) es a su vez el partido más odiado( en la opinión de muchos por méritos propios). Este hecho hace que en la política de pactos significarte con ellos sea sinónimo de cavar tu propia tumba. Esto es, sin duda, así para el PSOE, aunque tal vez más complejo para Ciudadanos. De este modo, a estas alturas de la película, el PSOE en una pseudoregeneración renqueante parece que ha decidido al fin zafarse de sus históricos ultraneoconservadores de yates y puros y optar por entenderse, muy a su pesar, con las nuevas fuerzas de la izquierda, ya que entienden que detrás de ella hay una fuerza creciente social que clama por el cambio. Si no me equivoco parece que han aprendido en el PSOE que es este camino o el fin…y  parece que han acertado.

Ciudadanos puede que lo tenga más difícil ya que su electorado procede de lugares más dispares. En general piden cambio y regeneración, sin embargo, algunos tienen un ADN claramente más de derecha haciendo que se sintieran más cómodos en pactos con el PP mientras que otros no perdonarían estos pactos de ningún modo. De la misma forma se encontraría con el mismo escollo en pactos con el PSOE, mientras que con Podemos no parece que dicha posibilidad pueda surgir. El empujón meteórico de Ciudadanos es bastante más reciente aún que el de Podemos y surge precisamente de éste, es tan joven este ascenso que aún no han conocido ninguna adversidad mediática ni política de envergadura. Es posible que pactos como el que pudiera darse en la Comunidad de Madrid para dar continuismo al gobierno de la derecha sea una de estas adversidades…veamos qué pasa. ..pero se me antoja que lo van a tener muy complicado. Todo dependerá también por otro lado de la exigencia de su electorado.

El PP es a todas luces, bajo mi punto de vista, el que peor parado sale de esta nueva situación. Parece que habiendo encontrado parte de su electorado alternativa en Ciudadanos, así como que otro grueso fluctuante del mismo parece haber decidido no perdonarle, por un largo tiempo, sus continuos casos de corrupción. Esto hace que, a pesar de ser aún la primera fuerza política, su tendencia sea la más nefasta de todas. Es cierto también, que mucha gente es capaz de perdonarlo todo a cambio de unos pocos puntos de descenso en los índices de paro, sin importar la precariedad, ni los números reales. Pero también es cierto que tantos terremotos parecieran haber hecho mella irreparable en la línea de flotación y a día de hoy comienzan a intuirse, cuando no a evidenciarse directamente, grandes conflictos internos actualmente de muy difícil resolución que vendrían a poner más complicado el liderazgo del partido. Valga como ejemplo las continuas pullas que desde el domingo Cifuentes suelta contra Esperanza Aguirrre. Más allá de ser rencillas personales, se me antoja una estrategia política por parte de Cifuentes a sabiendas de que toda vinculación con la exlideresa juega directamente contra ella.
Podemos, las distintas agrupaciones y los partidos más o menos nuevos de izquierda tipo Compromis. Para mí, personalmente son las grandes ganadores(sin menospreciar el resultado de Ciudadanos) puesto que sus voces que nacieron en la calle, que crecieron en la calle, han sido llevadas desde la calle a las instituciones y esto, debe de ser muy tenido en cuenta para ser conscientes de a qué se deben para así, a pesar de tener muy en cuenta la estrategia, saber que el miedo no puede ir con ellos, sino que han de ser quienes marquen los ritmos. Evidentemente cada caso es un mundo y en muchos municipios y comunidades su presencia es poco más que testimonial, pero, hay muchos marcos, muchas plazas(grandes plazas) en las que ya hoy, todas las miradas están  puestas y, en función de cómo se jueguen las distintas partidas(apuesto que con valentía, prudencia, pero llevando la iniciativa) los resultados de las generales podrían incluso dar in extremis, el tan deseado vuelco del cambio. Toca ser audaces, valga de ejemplo como Kichi en Cádiz ha propuesto a IU y PSOE a conversar públicamente sobre política para tener en cuenta cómo afrontar una situación que ha de conducir al fin de 20 años de gobierno de Teófila… Ni un pasodoble cantado a la esperanza podía sonar mejor…en Cái tenía que sé
Evidentemente todo se complejizará enormemente considerando que, en este juego de tronos, se pedirán favores aquí, con favores allí. Esto será un escollo muy a tener en cuenta, pero en la valentía y la iniciativa, el chantaje ha de ser contemplado en su justa medida…

Atentos. Muy atentos. Ojipláticos. Quién dijo que la política fuera aburrida??

miércoles, 13 de mayo de 2015

Algeciras Sí Puede


Hablando un poco sobre política el otro día con un compañero del instituto, me preguntó que qué sabía sobre la gente de Algeciras Sí se Puede. “Sé honesto  por favor"me dijo. No sé si se convenció de mi honestidad porque difícilmente puede parecer sincero derrochar tantos elogios hacia un grupo político y es que, para mí, es un grupo de personas, un grupo de ciudadanos que con el denominador común de querer cambiar las cosas decidieron remangarse y llenarse de barro hasta arriba. Entiendo, comprendo,que  la sociedad está hastiada de la clase política y difícilmente sepa separar el grano de la paja. Hablo con la gente en la calle y a buen seguro muchos creen que “todos están cortados con el mismo patrón” y que “van a lo que van”. Por suerte, yo comencé en esta andadura también cuando daba sus primeras brazadas, cuando se decía aquello de “si tú no haces política, otros lo harán por ti y eso es muy peligroso” y poco a poco fui conociendo a mis compañeros. Unos llegaron antes, otros más tarde. Unos más “verdes”, otros más experimentados. Otros abandonaron. Otros pasaron a segunda línea, como en mi caso. Es difícil compaginar familia, trabajo y política sin perder el norte por lo que tuve que sopesarlo todo, pero eso no viene al caso. Lo importante, lo realmente importante y de lo que me siento tremendamente afortunado es por poder haber compartido tantas horas de experiencia con estos compañeros que hoy encaran las instituciones para comenzar a llenarlas de decencia. Es un honor haber podido ver de primera mano su evolución, muchos llegaron carentes de todo tipo de experiencia política y con su ilusión y su entrega en menos de un año se han convertido en personas que han demostrado con creces su valía a la hora de representarnos en las instituciones.
Es fácil criticar a la clase política, meterlos a todos en el mismo saco y olvidar que lo que movió(y mueve) a este grupo de personas es el deseo,  la ilusión y el convencimiento de que otra forma de hacer política es posible. A base de compartir luchas, discusiones, sufrimiento, robarles horas al sueño, también cervezas, y un largo etc. Este grupo ha ido cohesionándose firmemente en el camino del aprendizaje. Palabras que pudieran parecer demasiado empalagosas para ser sinceras. Nada más lejos de la realidad. Admito que tal vez el amor que les proceso no me hace ser del todo objetivo, pero siempre me obligo a no perder del todo la objetividad. Por todo ello, porque ya está bien de que se tomen el ayuntamiento como si fuera un pastel a repartir. Porque ya es hora de que gobiernen ciudadanos que se preocupen de los ciudadanos, mi voto en estas municipales sí que va a ser el voto de la ilusión y el convencimiento.
Gracias a todos y a todas por sacrificar tanto para dignificar vuestra ciudad y esta palabra tan bonita y tan caída en desgracia como es POLÍTICA(así en mayúsculas)

¿Se puede? Claro que se puede. Claro que sumando desde abajo y sembrando ilusión Podemos

jueves, 23 de abril de 2015

Fronteras de la vergüenza


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A día de hoy todos nos echamos las manos a la cabeza, incrédulos y solemnes, al hablar sobre la barbarie que los nazis cometieron contra el pueblo judío. El dogmatismo puede conseguir hacer sembrar ideas que anulen de toda empatía al ser humano. Esta ausencia de empatía puede acabar haciéndonos ver a un ser humano como algo más parecido a algo carente de vida y, en ese contexto, cualquier barbarie, cualquier dolor, podría llegar a pasar desapercibido. Así el pueblo alemán acabó viendo como “normal” marcar mediante un brazalete la pertenencia al colectivo judío de un individuo, la confinación de estos en ghettos, el hacinamiento de los mismos o su reclusión en campos de concentración sometido a trabajos forzados. Se normalizó. La barbarie se normalizó. Puesto este ejemplo podrían ponerse, por desgracia, centenares similares.

Algo parecido comienza a ocurrir dentro de nuestras fronteras en su percepción hacia lo que pasa desde fuera hacia dentro. En su límite. Ignorando la complejidad del problema insistimos afrontar éste, en su continua complejidad creciente, matando moscas a cañonazos. Eliminando las aristas humanitarias que tanto costó hacer presentes para anteponer, muy por encima, nuestro miedo irracional a la presencia “invasora” que justifique, ya sí, todo tipo de acciones para alcanzar el objetivo: dogmatismo maquiavélico.
No importa entender cuáles son las causas de este creciente flujo migratorio. No importa entender que el sistema del siglo XXI de generación creciente de desigualdades y consecuente deterioro ambiental (o viceversa) nos llevará, ineludiblemente, a un mayor flujo migratorio. Tal vez si entendiéramos eso, se nos haría inevitable, afrontar la problemática desde otras perspectivas, como por ejemplo, apostando fuerte por un mundo más justo. Vuelve la utopía a las líneas de este blog y ya podré ser apedreado por demagogo populista. Es mucho más sensato, claro está, admitir esta espiral continua de destrucción y asumir que mejor sálvese quien pueda y tonto el último. Por si acaso, los medios ya han puesto su dedo inquisidor sobre el único culpable: las mafias. No diré yo que las mafias no tienen nada que ver. No diré por tanto que parte de la problemática no haya que atacarla atacando ahí. Sin embargo, se demuestra un gran cinismo si se pretende creer que este es el único o el mayor de los problemas. Los migrantes, seguirán siéndolo, con mafias o sin ellas, con bombardeos de buques o sin ellos, con devoluciones en caliente o sin ellas, mientras la situación en sus países de orígenes sea irrespirable. Si seguimos insistiendo en ignorar este tema las únicas soluciones pasarán por extremar la violencia contra los inmigrantes haciendo que, más pronto que tarde, lo vivido en otros grandes genocidios de la historia vuelva a estar presente en este mundo, el nuestro, el de la vieja Europa, orgullosa de sacar pecho como cuna de la Democracia y los Derechos Humanos.
Entretanto, seguiremos olvidando que son seres humanos, porque no los veremos como tales. Los partidos de la ultraderecha siguen creciendo al candor del incremento del flujo inmigratorio y la crisis económica. Encefalogramas planos de ciudadanos que prefieren odiar a pensar. Entretanto seguiremos dando por buenas las soluciones que pasen por blindar nuestras fronteras sobre otras que hablen de integración y romper las barreras de la desigualdad. Entretanto seguirán los medios amplificando las noticias de nuestros problemas e ignorando las tragedias en el mar. Entretanto seguiremos construyendo muros, cada vez más altos, cada vez más cortantes. Entretanto seguiremos enviando cada vez a más fuerzas del orden para poner desorden. Entretanto seguiremos cada vez viendo un poco menos y tal vez, algún día, sea ya tarde y no veamos nada.

domingo, 19 de abril de 2015

Tomates, agua, suelo. Gente


Apenas concluyó la etapa de las elecciones europeas y, ante la llegada masiva de interesados a esa nueva oleada de cambio que Podemos suponía y las ganas de hacer cosas que fuesen configurando otra realidad, ya se me antojaba tremendamente atractiva la idea de potenciar huertos urbanos usando solares abandonados como recursos, así como el potencial de la ciudadanía interesada con ganas de hacer cambios. Sí, tal vez algo muy utópico y vacío de contenido para un cambio real, pero a este utópico soñador, le parecía que el potencial que derivaba de una acción de este tipo debía ser muy tenido en cuenta. Al comentar esta idea con una gran amiga que vive en Inglaterra, hizo que ésta no tardara mucho tiempo en pasarme un link en el que se explicaba cómo funcionaban los huertos ecológicos de Todmorden, una pequeña ciudad situada al oeste de Yorkshire.
Pasó el tiempo, y los derroteros de la realidad pronto me alejaron de este tipo de iniciativas, Podemos tenía que constituirse como partido político de la “Real Politik” y todos los esfuerzos debían remar en esa dirección. Las ideas que no son llevadas a cabo, tal como vienen, se van. Pero no mueren.
Pasaron los meses y ya destinado y adaptado a mi nuevo insti, me entero de que algunos valientes han decidido intentar tirar palante y darle vida al huerto del centro. Las buenas ideas hay que seguirlas. Así que con mi Proyecto Integrado de bachillerato y mi Alternativa de 3º ESO decido que nada me puede resultar más apetecible para llenar de contenido asignaturas “sin contenido”. Rastrillo, pala, tierra, compost, humus de lombriz, tomatera, berenjenas, huerto vertical, manguera, agüita, plantones, mallas, sol y un largo etc. comienzan a copar una parte de mi rutina laboral. Bendita rutina. Ya que estamos, y que en este casa nueva hay un arriate, sigamos plantando: más tomates, berenjenas y pimientos. El trabajo del campo lleva al hombre de la ciudad de piedra a recuperar parte de su esencia e inhalar algo parecido a un leve aroma a libertad. 
Sigue mi mente girando por estos derroteros y aquella idea, ahora en vísperas de elecciones municipales, vuelve a aflorar con fuerza. Se comenta a algún compañero. Se busca información y se confirma lo que el sentido común y la observación nos ha hecho creer siempre: ausencia de zonas verdes. Parece que hay una normativa europea que habla de la necesidad de que las ciudades cuenten con 5 metros cuadrados de zonas verdes por habitante. Todos sabemos que bien se mueven con sus parques por Centroeuropa y cuánta envidia dan, aunque ellos nos tienen tan buen tiempo, claro está. Pues resulta que la legislación de nuestra amada patria habla de 10 metros cuadrados por habitante. Somos únicos en el reino de la chulería, la fanforrenería y la hipocresía. Parece que prácticamente ninguna ciudad alcanza dichas cifras. Con honrosas excepciones como Córdoba(tuve la suerte de currar por allí un par de meses y doy fe). Tampoco andan mal del todo Sevilla y Huelva. ¿Y lo peor? Lo peor es Cádiz. ¿Y dentro de Cádiz? Sí, Algeciras. Adivinasteis. Tal vez los sucesivos mandatarios que se han sentado en este pequeño trono de hierro de mi ciudad natal han considerado que, ya que tenemos mucho verde rodeando la zona, no necesitaríamos verde dentro. Puede, tal vez. Solo, tal vez. Sea como fuere, para los algecireños que siempre tuvimos un pequeño grado de observadores, fue territorio común criticar la falta de zonas verdes. Si no me crees, pregúntale a cualquier algecireño dónde puede ir y tirarse en un césped a pasar la tarde…ayyyyy
Ahora, que conozco un poco más de cerca la “Real Politik” tengo la fortuna de conocer a ciudadanos que comenzarán a pisar las instituciones. Qué maravilloso que estas personas encomiables empiecen a velar por el interés de la ciudadanía y no por el de las redes clientelares. Es obvio que la lista de tareas de cosas por hacer es cercana a infinito, pero hay apuestas de coste cero y gran innovación que a buen seguro pueden brindar grandes resultados.
Hoy, sin ir más lejos, pasaba por los Barrios en mi etapa en  bici y, para mi sorpresa, doy de bruces con un gran “Huerto de Ocio”. Resulta que allí sí que existe. Y ves a la gente, a los vecinos, sacando de su tierra productos que llevarse a la boca. Ignoro si dichos productos van a parar directamente a sus cocinas o algún tipo de cooperativa. Poco me importa. Los detalles de ejecución podrán negociarse más adelante. Me importa que con muy poca voluntad política y menos recursos pueden recuperarse zonas abandonadas, darle valor económico, llenar de verde a la ciudad, hacer activas a personas inactivas, fomentar un cuidado y una conciencia directa con el medio ambiente, actividades con los más pequeños y un gran poder de sociabilizar. Por no hablar de las infinitas posibilidades de interacción con escuelas, comida ecológica, etc. etc. Puede que pudiera parecer una idea de algún hippie utópico que desconoce los problemas reales de la ciudadanía, pero fomentar la cooperación, el sentirse útil y autosuficiente,  resultan ingredientes vitales para una buena circulación sanguínea de una sociedad.

Amados compas, ahora que vienen las campañas. Estimados amigos, ahora que comenzaremos a tener cierto poder real, tengamos en cuenta todas las voces

miércoles, 18 de marzo de 2015

Venezuela, ay!! Venezuela!!


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Venezuela, ay!! Venezuela!! Ese país caribeño que suena tan cerca, aunque esté tan lejos. Limítrofe con Colombia, Brasil y la Guayana, ostenta petróleo y es dirigido por el régimen chavista de Maduro que siguió a Chávez tras su muerte. Mulatos, blancos, mestizos, negros. Violencia en sus calles y seguro, qué duda cabe, muchas cámaras de televisión. O tal vez, no son tantas pero las imágenes tomadas, en cualquier caso ,tienen una gran difusión. Especialmente aquí, en España. A decir verdad, confieso que apenas recuerdo oír hablar de Venezuela en los informativos en mi infancia. Entonces es verdad que se hablaba mucho de la URRS(mi más tierna infancia) y el tío de la mancha. Después se hablaba mucho de Cuba y el tío del puro. Siempre se habló mucho de los buenos: EEUU, Francia, Alemania, Inglaterra o Italia. Al menos, algo así recuerdo. Incluso de Jamaica, Japón, Brasil, Irak o Sudafrica se hablaba más. Ahora no. Ahora se habla de Venezuela. Venezuela mola!!! O tal vez no, pero está de moda. A veces, uno tiene la sensación que incluso se hablara más de lo mal que están allí las cosas de lo que lo están aquí, pero es que claro, aquí las cosas no están tan mal. ¿Dónde va a parar?¿ Y por qué están tan mal allí las cosas? Esto es un misterio, o tal vez no, tal vez la culpa es del comunismo dictatorial de los que la dirigen a sangre y fuego, ahora uno, antes otro, pero pal caso, lo mismo da que da lo mismo. Pero qué malos que son(que es y que era). Llegados a este punto a algunos les da por pensar que en el mundo hay muchos países y que por desgracia hay muchos que también están muy mal(hay quien se atreve a pensar que incluso peor) por lo que sorprende que a muchos ni se les nombre. Tal vez haya una explicación. Hay quien piensa, aunque tal vez sean malpensados, que se habla tanto porque hay un partido político aquí en España, que antes no existía y ahora amenaza con ganar, en el que algunos de sus líderes en tiempos pasados mostraron ciertas simpatías hacia algunas de las cosas que se hacían allá. Entonces, razonan estos, al decir lo mal, mal y muy mal que están las cosas allí, aquellos que tienen pensado votarles igual por miedo y esas cosas dicen aquello de: “virgencita, virgencita que me quede como estoy” y no les votan. Hay también quien piensa que pensar así es un poco rebuscado.
Pues eso, pasan los días y los telediarios monopolizan sus informativos con Venezuela a la cual, dicho sea de paso, se la tacha, sin pestañear de régimen dictatorial, aunque ningún organismo oficial internacional lo haga de ese modo. Lo cierto es que ellos pretenden crear una asociación directa entre Podemos y la Venezuela chavista y en gran medida, qué duda cabe, lo han conseguido. Es absurdo tener que señalar defectos de tu partido rival viajando a miles de kilómetros de distancia, en lugar de centrarse en las propuestas que estos proponen, por lo que resulta obvio que a los dirigentes de Podemos no les acomoda nada tener que debatir en estos términos. Como dijera Laclau: “no pienses en un elefante” y va y piensas…y algo parecido quieren evitar ellos: “ no pienses en Venezuela…” y todos nos asocian. Afortunadamente, yo no tengo tanta responsabilidad y eso me permite hablar con más libertad. Resulta evidente que el trato que se está haciendo en los medios, como dijera un amigo el otro día: “(…)está a caballo entre lo cómico, lo repulsivo y lo absurdo”, por lo que ceder a su lógica y contrarrestar para tumbar sus argumentos por los cuales venden a Venezuela como un infierno en la tierra es, de entrada, entrar en su juego y perder. Pero hoy, voy a perder.
Tal vez Venezuela no sea el mejor país del mundo, pero a buen seguro no es ni de lejos el peor. Tratar de comparar y equiparar la situación socioeconómico, histórico y cultural de ellos con la nuestra raya el esperpento y es una atentado contra nuestra inteligencia. A menudo, utilizan como argumento los índices de violencia tan altos del país, y por desgracia, esto es cierto. Igual que ocurre en la práctica totalidad de los países centroamericanos y al igual que ocurría muchos años antes de la llegada del régimen de Chávez. Argumentan, del mismo modo, los índices de pobreza que sufre el país y esto, también del mismo modo, a pesar de tener gran parte de cierto, sigue siendo una falacia que se atribuya a dicho régimen ya que estos índices más bien han venido bajando desde la llegada del mismo y están muy por debajo de muchos otros de sus países vecinos. Algo parecido ocurre con las tasas de analfabetismo, etc. No se trata de esgrimir un: “o estás conmigo o contra mí” puedes perfectamente estar en contra de muchas de las cosas que se hacen en Venezuela pero no por ello consentir ser inoculado por el virus del odio ciego hacia la que pretenden considerar como la región más hostil del planeta. Comprender la realidad de Venezuela pasa, como con todo, por una infinidad de aristas de profunda y compleja comprensión, pero a buen seguro, tirando un poco de sentido común, es imposible aceptar que las molestias que se toman los grandes medios en denostar la imagen del país sudamericano responda a un espíritu democrático insaciable de estos. Es imposible aceptarlo porque de tal modo no tendríamos a reyes, ex-reyes, presidentes, expresidentes, ministros y exministros coqueteando con jeques árabes y otros tantos dictadores denunciados por activa y por pasiva por múltiples organismos por pisotear sistemáticamente los derechos humanos. Entonces, la ética y la democracia ya no es tan importante. Quizás haya quien piense que la explicación tiene más que ver con el hecho de que Venezuela no quiera repartir el pastel con las empresas dueñas del mundo.
“Empresas dueñas del mundo” usar este concepto lleva a menudo a muchos a tildar de conspiranoico a quien lo utiliza. Pero, aunque la conspiranoya a veces pueda alcanzar niveles estratosféricos y perder la verdad que pudiera tener, es obvio que hay grandes intereses que planifican y rigen los contenidos de los medios, las estrategias, los intentos de golpes de estado, colocar a gobiernos afines tras derribar a otros, las puertas giratorias, las guerras(las de la sangre en el terreno y las frías mediáticas que inventan toda suerte de enemigos y demonios). Estos son hechos históricos contrastables que entre otras cosas, fueron el himno diario de los países sudamericanos exprimidos bajo el expolio de la Banana Fruit Company durante el pasado siglo. Así, en gran parte, se hizo hegemónica EEUU y su cultura y aquellos que osaran a plantar cara y hacer de su país un pueblo soberano que velase por sus intereses en lugar de los extranjeros serían perseguidos internacionalmente, pacientemente, en una tarea continua e incesante, mediante miles de prácticas diversas para conseguir hacerles cambiar de rumbo. Esa es la historia. La historia está escrita, aunque se empeñe en escribirla en gran parte los que ganan, siempre hay testigos que lo vieron y lo recuerdan y se empeñan en hacer que no se olvide. Que no se olvide la historia, porque como muchos dicen, si tal cosa ocurre, estamos condenado a repetirla. También hay quien dice que la historia es nuestra y la hacen los pueblos
Venezuela, ay!!! Venezuela

viernes, 9 de enero de 2015

Libertad de Expresión


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Charlie Hebdo resuena con fuerza en nuestras cabezas, quizás también en nuestras almas, haciendo que ese vínculo invisible que nos ata con la idea de libertad se haya sentido golpeado con violencia, amenazado, vulnerable; pero nunca en peligro de ruptura. Si la sinrazón ataca a donde más duele, atacaremos nosotros precisamente con el arma(alma) que ha sido atacada: libertad de expresión. Quieren todo tipo de mentes fanáticas tapar las bocas de los que tienen ese maravilloso defecto de no saberla tener cerrada. Quieren las mentes fanáticas de todo tipo doblegar la voluntad de aquellos que, a pesar de la educación del aborregamiento, la sumisión y la docilidad, se empeñan en mantenerse siempre a flote. Siempre firmes. Nadie que hable en representación de profetas que no conocemos terminará callándonos por más que la sangre riegue las calles. Nadie por más que en nombre de la defensa de la libertad pida precisamente ajusticiar usando las mismas armas de la sinrazón conseguirán acallarnos anteponiendo el miedo a la razón. Que no nos engañen: la receta contra esta lacra no es blindarse contra ella. No es meter en un mismo saco a toda una creencia. No es sembrar con odio frente al que procede de otra etnia, cultura o religión.

Por supuesto, no seamos ingenuos, el problema de la amenaza terrorista es una realidad que lejos de haber llegado a su fin con los atentados de Londres sigue vigente, cobrándose una nueva forma, tal vez más peligrosa, experta y corrosiva. Por tanto, en ese sentido, hay que utilizar nuestras herramientas como sociedad organizada para defendernos frente a esta amenaza. Sin embargo, todos los problemas, y más los de esta índole, tienen múltiples aristas, responden a múltiples causas, haciendo que su complejidad sea altísima y la manera de afrontarlos, del mismo modo, compleja. Un planeta donde la población crece sistemáticamente a la par que las desigualdades y el deterioro ambiental será, como ya vinieran anunciando desde hace décadas feos agoreros de gran reputación, un caldo de cultivo donde inevitablemente la crudeza y la violencia proliferarán. Por otro lado, seguimos mostrando cierta hipocresía cuando no queremos ver relación alguna entre las formas de actuar de nuestras fuerzas militares en Oriente Medio y el recrudecimiento de las prácticas terroristas yihadistas. Evidentemente esto no se soluciona de un día para otro ofreciendo una flor(no seamos ingenuos). Pero hay que ofrecer flores, defenderse y crear estrategias para no ser golpeados por el fanatismo religioso, pero crear políticas de mano tendida cooperación y búsqueda de resolución de conflictos. Hay que seguir apostando por un planeta donde las desigualdades lejos de incrementarse comiencen a desaparecer o todo tipo de paz social será vulnerada con los años. Plantear recetas que responden con las mismos pretextos pero en la dirección antagónica no ha sido ni será nunca la solución.

Por último invitar a una reflexión a modo de conclusión: se nos llena la boca hablando del derecho a la libertad de expresión cuando como parte de una sociedad libre nos sentimos atacados en nuestros cimientos más fundamentales. Sin embargo, pareciera que no nos escandalizamos cuando dicho derecho es vulnerado por grandes estamentos de nuestra sociedad que velan precisamente por nuestras libertades y, por ejemplo, imputan y condenan en nombre de “apología al terrorismo” a todo aquel artista o comediante que pretende hacer sátira. Que pretende poner una nota disonante que venga a recordarnos que dichos derechos se ganan precisamente ejerciéndolos. A muchos, que tal vez somos así de mal pensados, nos da por pensar que detrás de dichos movimientos se esconden precisamente oscuras formas de acallar voces y esto, aún de una forma mucho más sutil y menos cruenta, sigue siendo una forma de coartar y querer cercenar este derecho tan básico con el que tanto nos gusta presumir y sacar pecho para sentirnos libres: bendita LIBERTAD DE EXPRESIÓN