martes, 28 de febrero de 2017

Menos rollos de verdes males


Velázquez se fue a la Corte a pintar a reyes poderosos para, con cierta sorna, inmortalizar sus cuadros. Machado se perdió en Campos de Castilla y Lorca le escribió a Nueva York. Banderas actuó en Los Ángeles y Picasso se drogó en París. Paco de Lucía paseó por el mundo su guitarra para pescar en las playas de Yucatán. Sabina se bajó en Atocha, Ramos le dio la Champion al Real Madrid y Falla murió exiliado en Argentina...
Desde Cabo de Gata al Parque de Doñana resuenan los ecos de voces muertas de otras culturas desde interiores majestuosos de la Mezquita o la inconmensurable Alhambra. Voces de viajeros que zarparon de puertos que los verían, desde esta orilla, "descubrir" nuevos mundos, puertos que serían testigos de la mezcla de culturas que sabrían  a carnaval. Historia de conquistas y reconquistados, de campo, de mar, de olivos, de pesca. De horas muertas en las sobremesas de las moscas en agosto y la sombra de un limonero en el patio de aquella casa blanca. Aridez y el techo de España. Historia de grandes escritores y un pueblo ignorante. Andalucía la verde y la blanca. El Sol sale baratito para turistas del norte que pueden gastar, disfrutar y vivir la tierra de la que, mientras sacamos pecho de ella, se nos impide disfrutar. Andalucía servicial que aún recuerda y rememora la figura del señorito en estos días disfrazados de socialistas en el parlamento de Sevilla. Andalucía del exilio forzoso de los jóvenes que aquí no pueden prosperar, para perpetuar la historia. Para enorgullecernos con nuestros talentos que no supimos rescatar.  Andalucía del arte infinito que siempre vuelve a emanar, a ebullir para en su expansión ocuparlo todo, sin que parezca que sirva de nada, más allá de dar sentido a los que le encuentran sentido.
Andalucía olvidada, ninguneada, violada, ignorada, y no defendida. No defendida por quiénes tendríamos que ser sus mayores defensores. Esos mismos a los que se nos iluminan los ojos o se nos eriza la piel cuando cantamos el himno en tiempos de carnaval...fieles al tipo de nuestro disfraz, nos damos golpes en el pecho como si hiciésemos algo por pedir tierra y libertad

domingo, 12 de febrero de 2017

La lucha de la clase trabajadora es colectiva


Una vez más el lavado de cerebro contra la clase obrera que se viene ejecutando con verdadero esmero y acierto desde ya demasiados años hace que la moral del esclavo reluzca radiante con sus zapatos nuevos y nos evidenciamos echando mierda contra un colectivo al que  le quieren apretar las tuercas. Al tiempo que, claro está, seguimos aún sin noticias de quejas sobre los señores de la lista Forbes, expresidentes en consejos de administración, futbolistas de primera línea y todo aquel largo etc. de injusticias que podríamos incluir. No, ahora parece ser que lo que toca es arremeter contra los trabajadores de la estiba. Porque claro, ganan mucho. Y ese nunca podrá ser el punto por el cual admitamos los recortes en derechos fundamentales contra un colectivo de trabajadores, por más que nos parezcan "privilegiados". Se difama con cierta frecuencia sobre el asunto, se dicen verdades a medias, existe desinformación y cierta manipulación mediática que busca alcanzar sus objetivos. En fin, lo de siempre.
Admitamos, para empezar, que no es un colectivo que levante grandes simpatías en buena parte de la ciudadanía por diferentes razones: 1/ sus salarios suelen estar bastante por encima de la media. 2/ la formación no ha parecido ser un requisito muy exigido durante años. 3/ ser portuario queda prácticamente al acceso tan solo de los familiares. Bien por consanguinidad directa o vía conyugal.  Cogiendo el toro por los cuernos y no eludiendo, por tanto, los problemas que subyacen cuando buena parte de la sociedad salte gritando: "se lo merecen", analicemos estos puntos y en qué grado se relacionan con las peticiones del Real Decreto del ministro.
 En primer lugar, el salario. Ganan mucho. Y tú no. Y eso te molesta. Pero claro, el hecho de que ellos ahora fuesen a cobrar menos no hace que tú vayas a cobrar más. Es decir, ¿de dónde viene el decreto? ¿cuál es su objetivo? ¿qué persigue? ¿a quién beneficia? Y la respuesta es sencilla: precarizar. Seguir en la senda de la precarización laboral a la que tan acostumbrados nos tienen desde hace ya alguna década. Y si la mayoría de la sociedad venimos sufriendo este proceso, desear lo mismo para los pocos que han conseguido mostrarse a salvo, no es precisamente el camino para recuperar derechos, sino más bien todo lo contrario. El éxito de esta sociedad capitalista en su lucha de clases es hacer que nos veamos los iguales como el enemigo. Es un logro que no se consigue de un día a otro, llevan décadas trabajando duramente en ello y son muy buenos haciéndolo. Nuestra sociedad estupidizada ve en el "diferente" al causante de sus injusticias o, al menos, un objetivo lo suficientemente válido como para descargar contra él su frustración al tiempo que, los verdaderos causantes de la precariedad son ignorados, adorados, comprendidos o votados. Este es nuestro sistema y, muy especialmente nuestro país.
En lo referente a los otros dos puntos, atendiendo en primer lugar al relacionado con la formación me consta que vienen trabajando en esto en los últimos años.  Reconozco que me parece un aspecto de suficiente relevancia como para tenerlo en cuenta. Ahora bien, ¿el objetivo del decreto es acaso mejorar la formación, profesionalidad, competitividad y demás? Voy a dudarlo.
Y finalmente llegamos al tercer punto, el más cuestionado, el más difícil a mi juicio de defender. El que debería conllevar por parte del colectivo una mayor reflexión. Si nos levantamos contra las injusticias y defendemos los derechos de los trabajadores entiendo que la entrada a un puesto de trabajo venga garantizado, en la medida de lo posible, por igual de oportunidades para todos. Y esto, evidentemente en este colectivo está muy lejos de ser así. Ahora bien, ni es el único(taxistas, Acerinox, Refinería, talleres, y el infinito etc. que queramos incluir), en cierto modo tiene su historia y sus motivos y, sobre todo, no es el punto a debatir. Porque el Real Decreto no va a venir a repartir más el trabajo. No viene a dar más empleo para más gente. Si esto fuese así igual habría que darle otro enfoque a todo, pero es que no es así. De igual modo que cuando nos pedían esfuerzos y recortes hubiese sido distinto si estos se hubiesen traducido en una mejora de la sociedad del bienestar y no el pago de una deuda generada por el rescate de bancos corruptos. Pero no, el motivo prinicipal es el de siempre, abaratar costes para concentrarlo en menos manos. Globalización, neoliberalismo. La historia de siempre.
Nosotros, como clase trabajadora que somos, deberíamos apoyar,o empatizar al menos con la ardua lucha que este colectivo tiene por delante y de la que, por otro lado, no nos vendría nada mal tomar nota. Como funcionario he visto cómo se recortaban muchos derechos laborales al tiempo que buena parte de la sociedad los aplaudía por lo "cómoda" que es nuestra vida, etc. Como docente he visto cómo muchos derechos me iban siendo quitados al tiempo que muchos sectores de la sociedad lo aplaudían porque claro, tenemos muchas vacaciones. Probablemente muchos portuarios fuesen los primeros en aplaudir. Probablemente muchos otros no. Al igual que hay muchos compañeros míos que están aplaudiendo lo que se les viene encima. Me da igual. Paso. Si no nos solidarizamos entre todos, todos perderemos. Y como esto está muy claro desde hace mucho tiempo he aquí mi posicionamiento al respecto. Siempre con crítica y capacidad de argumentación, debate, y posibilidad de entender otros puntos de vista para fortalecer el mío. Así debería de ser.
Solo espero, que este colectivo, en su lucha y en los apoyos y muestra de solidaridad que recoja por el camino, aprenda, para no olvidar, que son clase obrera. Que no son los únicos y que la solidaridad y el apoyo entre pueblos y colectivos siempre nos hará más fuertes frente a los que siempre miraron, miran y mirarán por los intereses de la oligarquía a la que pertenecen.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Carta abierta pa tu carta


Llevo algunos días prometiéndome no olvidar las ganas que  tengo de dedicarle unas palabras a este profe de Jaén que se ha hecho viral. Más que me pese, como es probable que no todos sepáis quién es, tendré que adjuntar el vídeo que lo ha hecho "famoso". No tengo nada en contra de este hombre, aunque lo cierto es que mentiría si no confieso que se me atraganta bastante, puedo entender sus buenos propósitos, pero realmente lo que me  deja patidifuso es ver las reacciones del personal que con sus comentarios poco le faltan para encumbrarlo a los olimpos. Pero mentiría de nuevo si realmente admito que me sorprenda. Poco de lo que a la masa le suele parecer de lo más cool o fascinante coincide con lo que así yo valoro, y esto viene a ser tan antiguo que sigue sorprendiéndome que finja que me sorprenda, pero bueno trataré de ir al grano, que no es otra cosa que argumentar por qué me chirría tanto este vídeo.

El profesor comienza diciendo: "¿qué, habéis suspendido, no? espero que al menos os sintáis mal por haber suspendido" Que viene a decir algo así como: Qué os han dado por culo, no? Espero que al menos os sintáis culpables, sucios y rastreros por ello. Lo cierto es que todo el discurso gira entorno a la idea de que el alumno es absolutamente culpable(y único) de su situación, que no es otra que la de ser un vago desagradecido que todo lo tiene puesto por delante y que no tiene ni puta idea de la vida. "Es que no sabéis nada de la vida. (suspiro) La vida es una putada" Ole tus huevos chaval...eso sí que es una gran labor docente. Húndelos en la miseria, haz que se sientan la escoria más grande que jamás haya existido y ya, de paso, que entiendan que la mierda de mundo en el que viven, solo puede ir a peor. Me parece alucinante. Lo siento, no lo puedo evitar. "Cuando salgáis de aquí la vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas y eso es precisamente lo que os quiero ahorrar". Sigue machacándolos al tiempo que se erige como salvador absoluto...no sé por qué pero ese tipo de conductas me recuerdan a ciertos perfiles muy mal vistos en la sociedad, no? 
Más allá de sus frases resulta digno de análisis también el rictus, la expresión forzada y aparentemente ensayada o como los imita en algún momento dado ridiculizándolos al imitar su forma de hablar.
"Maestro, pero yo pá quiero saber el romanticismo a mí eso me da igual?? No tenéis referentes culturales, no entendéis lo que leéis" Sí, ciertamente los alumnos de hoy día (posiblemente también los adultos de hoy día y los alumnos y adultos de ayer) en gran medida adolecen de referentes culturales, posiblemente eso explica en parte que tu discurso sea tan aplaudido, pero desde luego me vuelve a chocar que desde tu punto de vista de docente (pedagogía y didáctica deberían ser las banderas) encuentres como la forma más propicia de que los adquieran venir a decirles que son unos ignorantes de mierda, en lugar de sembrarles el gusano, la pasión  por aprender, por que se enamoren de esos referentes culturales que no tienen. Por que se enamoren de esas clases que das, y es que eso, querido colega, es lo que más me chirría en tu discurso. Admito que acierto a compartir ciertos análisis que planteas(son demasiado evidentes como para no hacerlo) lo que no coincido en absoluto es con el diagnóstico y las recetas. ¿Dónde está la empatía por tu parte, como profesional, por tratar de entender por qué son tan vagos y andan tan desmotivados? ¿En qué grado conoces su vida en el ámbito familiar, o cuánta responsibilidad en la conducta de tus alumnos recae directamente sobre sus progenitores al tiempo que sobre una sociedad que sigue haciendo girar la rueda propiciando lo que vemos? ¿En qué parte atribuyes al sistema educativo anacrónico, desfasado y olvidado por la clase política parte de estos fracasos?¿Dónde tu autocrítica como parte responsable de su fracaso o falta de motivación? Con todo ello no pretendo desnudar de toda culpa al alumnado propiamente dicho. Por supuesto que son responsables por acción u omisión de su actitud vital, pero honestamente, no creo que nuestra máxima aspiración  como docentes  a la hora de aportar algo a sus vidas sea restregarle por la cara lo malos que son.

pd: al final no he subido su vídeo, paso de spamear mi propio blog, el que quiera verlo que lo busque, que la información está en la red, accesible para todos, para los alumnos de este hombre incluido.

viernes, 25 de noviembre de 2016

BASTA YA



Confieso que me produce un hartazgo casi nauseabundo ese proliferar de entradas virales sobre lo pobrecito y héroes que somos los profes. Estoy harto porque da la impresión de que necesitamos de esas palabras para granjearnos el apoyo de la sociedad cuando, a la postre, todo resulta tan típicamente tópico al tiempo que vacío de sentido y contenido. Si queremos analizar, analicemos, pero saquemos bisturí y hagamos buenas radiografías, no nos quedemos en clichés y frases establecidas. No necesito demostrarle a nadie cuánto trabajo, ni lo importante que es mi curro para que no se ofenda por la cantidad de vacaciones que tengo. Lo que necesito es que la sociedad en su conjunto comprenda la importancia de la EDUCACIÓN(más que de los pobres profesores), y esto también nos incluye a nosotros. Debemos luchar por la mejora de la educación y como profesores debemos remar a la cabeza. Pero no podemos argumentar lo sumamente cargados que estamos de curro a nivel burocrático sin haber realizado una reflexión profunda previa sobre si dicha sobrecarga burocrática no es una soberana gilipollez que responde en última instancia a intereses políticos para esquilmar a la postre nuestra labor docente. NO. Apenas se vislumbra dicha reflexión porque, de hacerse, en lugar de crear y compartir entradas poniéndonos de mártires del sometimiento burocrático sencillamente nos plantaríamos y diríamos: BASTA YA!!!!

Basta ya de competencias, mapas curriculares, estándares de evaluación, informes estériles y sinsentido. Basta de aceptar las ratios desmesuradas, de aceptar la disminución de profesores interinos que no cubren las bajas. Basta de aceptar recortes de derechos, basta de aceptar reuniones absurdas que no conducen a ningún lado. Basta de temer la sombra alargada y difusa de la llegada de la inspección. Basta de no amar la cultura, de mostrarnos mediocres y burgueses. Basta de mirar hacia otro lado y decir las protestas no van conmigo. Basta de decir todos los políticos son iguales. Basta de tratar al alumnado como un enemigo, o como ganado. Basta de no sentir pasión por levantar pasión en el aula. Basta de no querer reinventarnos. Basta de aceptar que todo debe seguir siendo jodidamente igual. Basta Ya de autocompadecernos, ni justificarnos. Basta ya de no sacar los dientes y exigir de una puñetera vez una EDUCACIÓN PÚBLICA Y DE CALIDAD...Con todo lo que ello implica. Movámonos, reflexionemos, debatamos, compartamos. Somos nosotros, los docentes, los que debemos tomar este testigo y dejar de lanzar tantos balones fuera. BASTA YA!!!!

lunes, 7 de noviembre de 2016

Huelgas y peleas educativas varias



Los padres se han puesto en huelga de deberes. Bueno, una parte de ellos. Seguramente los más vagos, holgazanes, caraduras y demás epítetos descalificativos que podamos encontrar para referirnos a ellos. O al menos, eso podríamos inferir si nos atenemos a los comentarios que vengo leyendo o escuchando en estos días a propósito del asunto. Hay padres que han decidido tomar estas medidas, la cual no es en absoluto pionera en nuestro país, sino que ya se ha venido dando en otros, como ocurriera en Francia en el año 2012. Los padres argumentan que sus hijos son sometidos con frecuencia a sobrecargas de actividades para casa, sin importar la edad. Consideran que con las jornadas de 5 horas en primaria(seis y media en secundaria) los más pequeños ya deberían tener suficiente pues esto, en gran medida, repercute directamente sobre el tiempo disponible que pueden tener para otras actividades tales como: jugar, estar con sus padres, jugar, estar con sus amigos, jugar, estar con sus abuelos, jugar o estar en la calle, practicar algún deporte, tocar instrumentos, realizar manualidades, pelearse, o no hacer nada. En fin, obviamente, ninguna de estas actividades que puedan aportar nada positivo para el niño o la niña... (tendré que decir lo de nótese la ironía, por si acaso).

Los detractores de tales medidas no parecen estar muy dispuestos a abrirse al debate y se muestran radicalmente contrariados, echándose las manos a la cabeza y soltando por su boca que qué forma de desautorizar a los profesores, que si a nadie les pasa nada por trabajar un poco, etc. Y bien, no entiendo por qué razón no podemos tratar de abrir un poco la mente e intercambiar ideas sosegadamente...supongo que lo de vivir en España tendrá algo que ver. El caso, es que en estos días he tenido alguna que otra “discusión” sobre el tema y he tenido que leer algo para poder hablar con más propiedad(algo muy recomendable en general, dicho sea de paso). La huelga ha sido convocada por la Asociación de Padres Madres y Alumnos, CEAPA, la cual propone no entregar los deberes durante los fines de semana de noviembre. 

Lo cierto, es que, no hay que ir muy lejos para entender que la necesidad de realizar actividades para casa variará considerablemente en función de la edad, la materia, las necesidades del alumno, etc. En general, vivimos en una sociedad en la que los niños no parecen pasar demasiado tiempo siendo niños. Ni juegan en la calle, ni tienen muchos primos, y en muchos casos apenas ven a sus padres más que a sus monitores de extraescolares. Y responder a este hecho también es complejo porque en muchos casos se debe a nuestra actual confección de la sociedad y sus enormes problemas a la hora de poder conciliar la vida familiar. En otros también se debe a la comodidad de algunos padres que suelen preferir dedicarse a otros asuntos que a los propios de educar a sus hijos. Por otro lado, la marginalidad sigue siendo creciente en este país, hecho lógico y normal si nos atenemos a la desigualdad, del mismo modo creciente. Además, las formas de vida derivadas del uso de las nuevas tecnologías incrementan el aislamiento que en ocasiones experimenta el niño( y sus padres). Por todo ello, el hecho de que algunos padres pongan el acento en la necesidad de cuestionar la obligatoriedad de realizar actividades para casa pues repercute en la cantidad y la calidad del tiempo disponible para con sus hijos, puede no parecer tan descabellada. La comunidad pedagógica está también dividida: hay quien cree que las actividades para casa les enseña a los alumnos el camino de la responsabilidad y la autonomía, y por otro lado, los que creen en la necesidad de que el individuo experimente y aprenda mediante otros medios como el juego, así como que mucha sobrecarga de trabajo puede incluso generar un efecto de rechazo en relación con el aprendizaje. Hay padres y docentes que argumentan que no es para tanto, pero también he oído a otros narrar cómo su hijo de seis años es castigado sin recreo por no realizar las actividades, supuestamente voluntarias, para el fin de semana.

A muchos detractores de esta huelga parece enervarles el hecho de que se esté faltando a la autoridad del profesorado. Y yo me pregunto, ¿por qué ha de verse como una ofensa al profesorado como tal? ¿por qué no se entiende como una medida más amplia contra el sistema educativo? ¿Acaso los docentes tenemos que erguirnos como los mayores celadores del sistema educativo? ¿Nuestra condición de burócratas nos impide ser crítico con él? Y es más, si realmente se cuestionara nuestra autoridad, ¿qué es lo que buscamos en nuestros hijos? ¿que no cuestionen nada? Pues da la casualidad de que además de docente soy padre y cuestionar las cosas es uno de los hechos que más necesarios me parecen a la hora de abordar la educación, ya sea del alumnado, ya sea de mis hijos.

A muchos detractores de esta huelga parece preocuparles en gran medida la posibilidad de que dejando de lado las actividades para casa siga incrementándose el fracaso escolar de los alumnos. Convendría decir llegados a este punto que España es el quinto país que más deberes manda para casa y uno de los primeros también en abandono escolar temprano. Por otro lado, Finlandia y Corea del Sur, los dos países de mayor éxito educativo(supuestamente) son también los que menos actividades mandan. A pesar de eso, no voy a simplificar la cuestión haciendo una correlación con ello, pero sí que podemos observar al menos, que la correlación de mandar mayores actividades y mayor éxito educativo tampoco parece garantizada.

Muchos detractores de esta huelga entienden que los niños holgazanearían o bien están siendo sobreprotegidos por sus padres y demás. Conozco a muchísimos padres que vienen mostrando su malestar ante la sobrecarga de deberes para casa que, precisamente, no convierten a sus hijos en holgazanes, sino todo lo contrario, coincide que son los padres más preocupados e implicados en la educación de sus hijos que conozco. Les ayudan a explorar nuevos entornos, les dejan hacer, respetan sus emociones, conversan, tratan de explicar y gastan minutos, horas, días, semanas y vidas compartiendo experiencias con ellos. Experiencias que en casi todas las ocasiones revierten en un mayor aprendizaje del niño: ya sea de ciencias, ya sea de letra, ya sea de historia, matemáticas, educación física o plástica. Compartiendo tiempo, vida y experiencias.


La educación es una palabra muy bonita, muy hermosa y que tiene cincuenta mil patas. Es compleja y todos decimos que queremos mimarla, aunque cada cual la entienda a su manera. Aunque cada cual entienda la suya, así como la suya ha tenido. Titánicos esfuerzos debemos todos realizar para cooperar conjuntamente y acudir en su ayuda porque lo que sí parece obvio es que no pasa por sus mejores momentos. Como he dicho, las causas de este mal que sufre es tremendamente compleja y trasciende a la política, la sociedad o las nuevas tendencias. Es un conjunto de sumas, restas y sinergias de las anteriores. La educación debe ser la herramienta que nos ayuda a realizarnos plenamente como individuos y este hecho apenas logra ser alcanzado por nuestro alumnado, el cual tiene bastante asumido que es para encontrar un buen puesto de trabajo...con estos mimbres, y tantos otros, las cosas que pasan son fáciles de explicar. Pero si tan amantes de esta palabra nos mostramos. Si tanto brillo le queremos sacar, lo mínimo que podemos hacer es realizar entre todos ese gran esfuerzo por comunicarnos, entendernos, unirnos, reivindicar y luchar por la mejor educación para nuestros hijos. Toda medida que vaya en esa dirección bienvenida sea.

domingo, 30 de octubre de 2016

Desde el pupitre


Toca el timbre y de forma inmediata los decibelios suben ocupando todo el ruido de fondo: rechinar de pupitres y sillas arrastrándose por el suelo, gritos, fuertes pisadas, puertas que se abren y otras que se cierran. En ese breve lapso de tiempo que apenas lleva un minuto el profesor toma aire. Suspira. Un breve extraño relax en el creciente alboroto y ruido...segundos después, abandonamos el aula  en busca de la siguiente...y vuelta a empezar. Cada grupo un mundo, a veces un universo. A
veces resulta imposible creer que entre un grupo y otro pueda existir tantísima diferencia. Historias desde la mesa del profesor, y más allá. Historias de un sistema educativo que hace aguas por todos lados y que solo se salva con la profesionalidad de los que creen en él e inventan e imaginan a diario. Sistema educativo que hace aguas, al igual que la sociedad hace aguas. La sociedad que somos se refleja clarividente, taxativa, sin medias tintas, pura y real tal como es. Tal como somos. Y ahí vamos, desde el pupitre, y más allá, capeando el temporal con más buena voluntad que acierto.

¿Quiénes son los buenos? Los educados. Los responsables. Los que estudian de memoria y se ennervian antes del examen repitiéndose la lección porque no parece que hayan hecho mucho caso a la hora de seguir los consejos dados y no estudiarlo todo "de memoria". Esos son los buenos, los que estudian de memoria y responden a la perfección a todas las preguntas dadas. Los obedientes. Sin duda, los obedientes son los buenos. Y uno, en el examen me pregunta que si me puede hacer una pregunta. Le digo que no (siendo plenamente consciente de que me conocen lo suficiente como para saber que estoy bromeando) y el alumno obediente se queda callado y me mira desconcertado como sabiendo que es una broma pero sin atreverse a cuestionarse mi autoridad. Yo le miro como con sorna desafiante, como diciéndole: "venga vamos atrévete"...pero no se atreve. No se suelen atrever los mejores alumnos. Los obedientes. Entonces les digo que no se puede ser tan obedientes. Que ser demasiado obediente se parece un poco a ser esclavos. Creo que entonces piensan que debo estar loco...Y la clase sigue. Nos llevamos bien en esa clase de alumnos buenos impera el buen rollo y todos contentos. Casi al final de la clase una alumna me pregunta si puede beber agua. Es una pregunta habitual. En este instituto al parecer está prohibido beber agua en clase. No pueden sacar su botella de agua y beberla si tienen sed y al parecer es una cosa la mar de bien asumida por todos ellos, así como por todo el claustro. Entonces me enfado y les "grito" que nunca más me pidan permiso para beber agua. Que nadie les puede prohibir nunca beber agua. Alguien se atreve a decirme que está prohibido y que con los demás profesores tal...ni puedo, ni quiero echar tierra encima sobre el resto de los compañeros, así que en un fuerte intento por ser comedido les digo que yo soy yo y que en mi clase nunca más vuelvan a pedir permiso para beber agua. Vuelven a pensar que estoy loco(supongo), pero un brillo de complicidad surge en sus ojos, un brillo que viene a decir algo así como: por fin alguien ha dicho algo lógico.
Los niños buenos terminan su examen y aún  les queda tiempo  para  charlar un poco, comentar lo que harán  estos días  de puente o cómo  les ha salido el examen, qué  sé  yo de qué  hablan. Tan  solo me conformo con verles hablar en ese ambiente  distendido que ellos mismos se han creado,  en el cual, de un  modo muy parecido  a lo ideal, pueden mostrarse tal como son. Y esto  contrasta. Contrasta  con lo visto  justo una hora antes, en el grupo colindante, con alumnos del mismo "nivel". Apenas recordaban  que tocaba  examen, apenas  parecía  importarles ,  apenas parecían  rellenos sus folios, a pesar  de las claras  ventajas regaladas de antemano. Los chicos  de al lado, los no tan  buenos, no conversan amigables en una atmósfera relajada siendo ellos mismos .  Los chicos de al lado blanden machetes para combatir  la tensión  que  se respira en el aire, para sobrevivir. Pura  adaptación. No queda otra.
Y uno se pregunta  por qué  a unos les toca estar en una clase  y a otras en otras...y todo lo que un hecho tan simple  puede  suponer en el desarrollo de una persona...siempre hubo clases, supongo.

jueves, 8 de septiembre de 2016

En el Laboratorio de Naturales


Primeros días de septiembre, los repartos de los cursos hechos, disfruto del nuevo destino que tantas buenas sensaciones me reporta. Entre muchas, el espacio del laboratorio, con solera, gran biblioteca especializada con buenos ejemplares de clásicos universitarios, me froto las manos: me pondré las botas...Chismes por doquier. Viejos trastos que en la educación de este siglo XXI parecieran ajenos a un profesor de Biología: hornos, placas de Petri, microscopios, minerales, rocas, matraces, reactivos de  todos los tipos y colores y casi todos caducados(como suele pasar). Está claro que este año  con mi flamante Bio de 2º Bachillerato me voy a "jartá" de prácticas guapas... A ver qué dice el tiempo...y en estas ya rutinarias ensoñaciones se acuerda uno de esos viejos profes de Natu, hoy extintos. Esos que hacían de esta especialidad y esta disciplina lo que hizo que nos enamoráramos de ella. Por sus venas le corría su pasión y tanto fuera como dentro de las aulas así lo demostraban. Creo que casi todos los que tenemos cierta edad aún recordamos alguna eminencia de éstas en nuestros institutos. Pero he de confesar que apenas he conocido a ninguno de ellos como compañeros... Cosas de la vida

Pocos minutos después vamos a una reunión de profes para que nos expliquen cómo tendremos que ir "adaptando" los requerimientos que la inspección hace en base a lo que vio y acorde con la nueva ley. Un Powerpoint(algo tan inútil como como síntoma irrefutable de nuestra posmodernitis) nos va marcando el camino, y a cada diapositiva más parece cobrar todo un inmenso sinsentido. Algo nos olíamos la mayoría a las que ya nos habían informado otros compañeros de otros institutos que ya están "adaptados" a estos nuevos requerimientos... Pero cuesta dar crédito. De entrada cuesta entender en una sola charla semejante galimatías, pero si a esto, sumas lo absurdo e inútil que uno juzga que resulta, la frustración comienza a efervescer a gran velocidad. Criterios de evaluación a los que hay que asignar un indicador que hay que ponderar para finalmente obtener diferentes calificaciones en base a cada criterio... ABSURDO. 


De todo ello se derivará un trabajo ingente que podemos plantearnos infinitamente en qué grado repercute positivamente en el aprendizaje del alumnado. Personalmente me resulta imposible ver un solo aspecto positivo, pero estaría encantado de que alguien tratase de ayudarme. Lo que sí veo es estadística, tal y como mostraba la serie The Wire, a la administración solo parece preocuparle la estadística. Le importa un carajo si los niños aprenden más. Si son más felices, si se desarrollan más como seres humanos en los centros. Les importa un puto carajo comprender cuál es la situación de deterioro familiar de los alumnos más conflictivos. Tremendamente se la repanpinfla el hecho de cuestionarse que el crecimiento de las ratios en las aulas y la disminución de profesores pueda tener que ver con los rendimientos académicos. Le importa cuarenta milcarajos plantearse la conveniencia de estudiar nuevas alternativas en el modelo educativo siguiendo modelos más exitosos y respetuosos con el alumnado y que ya se llevan a cabo en muchas partes del mundo. NO!!!! Todo esa  no va con ella. La administración es superior, y sabe perfectamente que lo que el sistema educativo necesita es ponderar los resultados en base a los criterios de evaluación de los indicadores de la rúbrica de su..


Y entonces, como de repente, como con un fogonazo, viene a mí la imagen de aquel viejo profesor de naturales, con su barba blanca, sus libros, sus rocas, su bata, su hablar pausado y entusiasta y uno se pregunta: qué coño pensaría este hombre de esta barbarie.

A pesar de todo, aún somos dueño de lo que pasa en el interior de las aulas. Hagamos que aquel anciano se sienta orgulloso