miércoles, 13 de mayo de 2015

Algeciras Sí Puede


Hablando un poco sobre política el otro día con un compañero del instituto, me preguntó que qué sabía sobre la gente de Algeciras Sí se Puede. “Sé honesto  por favor"me dijo. No sé si se convenció de mi honestidad porque difícilmente puede parecer sincero derrochar tantos elogios hacia un grupo político y es que, para mí, es un grupo de personas, un grupo de ciudadanos que con el denominador común de querer cambiar las cosas decidieron remangarse y llenarse de barro hasta arriba. Entiendo, comprendo,que  la sociedad está hastiada de la clase política y difícilmente sepa separar el grano de la paja. Hablo con la gente en la calle y a buen seguro muchos creen que “todos están cortados con el mismo patrón” y que “van a lo que van”. Por suerte, yo comencé en esta andadura también cuando daba sus primeras brazadas, cuando se decía aquello de “si tú no haces política, otros lo harán por ti y eso es muy peligroso” y poco a poco fui conociendo a mis compañeros. Unos llegaron antes, otros más tarde. Unos más “verdes”, otros más experimentados. Otros abandonaron. Otros pasaron a segunda línea, como en mi caso. Es difícil compaginar familia, trabajo y política sin perder el norte por lo que tuve que sopesarlo todo, pero eso no viene al caso. Lo importante, lo realmente importante y de lo que me siento tremendamente afortunado es por poder haber compartido tantas horas de experiencia con estos compañeros que hoy encaran las instituciones para comenzar a llenarlas de decencia. Es un honor haber podido ver de primera mano su evolución, muchos llegaron carentes de todo tipo de experiencia política y con su ilusión y su entrega en menos de un año se han convertido en personas que han demostrado con creces su valía a la hora de representarnos en las instituciones.
Es fácil criticar a la clase política, meterlos a todos en el mismo saco y olvidar que lo que movió(y mueve) a este grupo de personas es el deseo,  la ilusión y el convencimiento de que otra forma de hacer política es posible. A base de compartir luchas, discusiones, sufrimiento, robarles horas al sueño, también cervezas, y un largo etc. Este grupo ha ido cohesionándose firmemente en el camino del aprendizaje. Palabras que pudieran parecer demasiado empalagosas para ser sinceras. Nada más lejos de la realidad. Admito que tal vez el amor que les proceso no me hace ser del todo objetivo, pero siempre me obligo a no perder del todo la objetividad. Por todo ello, porque ya está bien de que se tomen el ayuntamiento como si fuera un pastel a repartir. Porque ya es hora de que gobiernen ciudadanos que se preocupen de los ciudadanos, mi voto en estas municipales sí que va a ser el voto de la ilusión y el convencimiento.
Gracias a todos y a todas por sacrificar tanto para dignificar vuestra ciudad y esta palabra tan bonita y tan caída en desgracia como es POLÍTICA(así en mayúsculas)

¿Se puede? Claro que se puede. Claro que sumando desde abajo y sembrando ilusión Podemos

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