sábado, 5 de diciembre de 2009

Sobre el Cambio Climático- Parte I

Tan pronto como fue cogiendo fuerza la idea de la existencia de un cambio climático producido como consecuencia de un incremento de los gases de efecto invernadero, resultado de las actividades humanas, se fue sembrando y arraigando con mayor o menor éxito en determinados sectores, la idea acerca de lo ficticio de este anuncio científico-apocalíptico.

Durante años, estos sectores han podido alzar su bandera “no me creo lo del cambio climático” con tanta fuerza, que todas las voces que se alzaban con los avances en el estudio científico sobre causas y consecuencias del nuevo cambio climático planetario iban siendo acalladas tajantemente. Hasta el punto que las primeras voces que se alzaron allá como por finales de los 80 y sobre todo a principio de los 90, no fueron reconocidas por la propia comunidad científica globalmente, hasta el pasado 2007, cuando el IPCC (Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de la ONU) reconoce en su informe del mismo año, que estamos ante un cambio climático provocado como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero producido por las actividades humanas. Tuvimos que esperar largo y tendido. Tanto como casi 20 años para que se reconocieran oficialmente, en tanto en cuanto más y más gases, con un ininterrumpible incremento anual, iban siendo emitidos a nuestra cada vez más cargada atmósfera. 20 años donde todas las medidas eran inexistentes o en el mejor de los casos extremadamente descafeinadas. Hoy siendo reconocido, son igualmente ineficaces las medidas adoptadas.

No son casuales estos 20 años de escepticismo, proveniente hasta de gran parte de la propia comunidad científica. Es cierto que la Ciencia opera de tal modo que requiere unos requisitos para sentar firmemente las primeras conjeturas, las primeras hipótesis. Es cierto que han de demostrarse feacientemente muchos y diversos aspectos, lo cual se complica extraordinariamente si hablamos de algo tan sumamente complejo como es el clima. Es cierto, sí, lo es. Pero también es cierto que la propia evidencia de los distintos aspectos implicados en el proceso es tan pesada que no hay que ser un Einstein para entender que algo si tendrá que ver. Pero si se trata de dejar de emitir los gases que emitimos, ay amigo!hay muchos bolsillos tejidos con la tela más preciada y poderosa que podrían verse seriamente afectados, y son muy celadores de sus bolsillos los propietarios de estos bolsillos.

Empecemos, para el que no lo sepa aún demasiado bien, recapitulando un poco qué es todo esto del incremento de los gases de efecto invernadero, el cambio climático, el derretimiento de los polos, el frío, el calor, el mar que sube, Londres que se ahoga , vinos en Dinamarca y to estas cosas raras que de tanto hablan y tan poco dicen.

Los gases de efecto invernadero son una serie de gases que en la atmósfera contribuyen al efecto invernadero. Hasta ahí, no creo que nadie se haya perdido.

El efecto invernadero es un fenómeno natural que ocurre en las capas bajas de la atmósfera y que contribuye a un incremento de la temperatura de la Tierra, de hecho, gracias a que existe, existe la vida tal y como la conocemos hoy, pues la temperatura media de la Tierra es de unos, aproximadamente 15ºC (y subiendo), mientras que sin él sería de aproximadamente unos -20ºC. Así que de momento: Graaaaacias Efecto Invernadero. ¿Por qué se produce este fenómeno de efecto invernadero? Fundamentalmente se debe a que la superficie de la Tierra al ser calentada continuamente por las radiaciones solares, como cuerpo calentado que es,devuelve este calor recibido, en forma de radiación infrarroja. Esta radiación devuelta escapa hacia la atmósfera, !!peeeero! Una parte de esta radiación es retenida por nuestros amigos-enemigos: Los gases de efecto invernadero . Estos gases (fundamentalmente CO2, CH4 y N2O, pero también Vapor de Agua y otros tantos) retienen, porque tienen esa propiedad; las radiaciones infrarrojas, y devuelven otra ve pa bajo este calorcito que había desechao la tierra, así que entre dame caló te devuelvo caló, aquí abajo estamos más calentito y tos contento. Graaaacias gases de efecto invernadero!!! ¿Dónde está entonces el problema? Bueno básicamente, el problema está en que el hombre ( y también la mujer) que es un tio mu listo ( y también mu lista) descubrieron allá como por mitad del siglo XVIII, que si le metíamos fuego a una serie de materiales, nos iban a dar un montón de calor que te cagas, y que si hacíamos unos cuantos inventos guapos para saber aprovechar ese calor, entonces, la íbamos a liar de pleno. Que podríamos mover todas las cosas y podríamos trabajar mucho menos porque todo lo íbamos a conseguir. Bueno y esto, más o menos, fue así. El problema surge cuando empezamos a quemar todos estos materiales que se queman, porque claro, nos va tan bien que no podemos parar de quemar, porque siempre encontraremos nuevas cosas que fabricar para seguir moviendo con las cosas estas que tenemos pá quemar. El problema es que todo lo que se quema produce por la definición más absoluta de la combustión, además de vapor de agua y energía en forma de calor, CO2...ay!! de este ya habíamos dicho que era un gas de esos de moda. Claro, el hombre (y también la mujer) que ya hemos dicho que son muy listos los dos, se las ingeniaron para poder conseguir un montón de energía que, a lo mejor no se dio cuenta, en última instancia salía de la Naturaleza, por mucho que se encargara de creer que había sido invento suyo, porque estos materiales que se queman y dan energías son combustibles fósiles que de un modo natural y muy pacientemente, incluso para la escala temporal de Mamá Tierra, se fueron creando. Esperando que cosas murieran y se enterraran, y se enterraran más e incrementara la presión y también la temperatura, mientras iba pasando el tiempo y enterrándose más. Se escondían. Quizás por alguna razón Mamá Tierra lo escondía, pero ya ha quedado demostrado que nunca fue nuestra madre suficientemente astuta como para ganar en picaresca con nosotros, menudos somos!! ( aunque quizás todavía tenga que decir ella la última palabra). Así que encontramos el apreciado escondite y lo apresamos, y lo preciamos. También hicimos guerra, nos dio tanto juego este juguete escondido como para escribir más de dos siglos de historia jugando sin parar con él.

Así que estos combustibles fósiles que eran una reserva natural de Carbono adquirida gracias a una dilatadisima cantidad de tiempo, fue dejando de serlo a un ritmo vertiginoso. De tal manera que hoy apenas existen estas reservas y resulta fácil deducir que lo que ha hecho el Ser Humano es cambiar de lugar la residencia del Carbono encerrado en las reservas de combustibles fósiles. Ahora moran en el cielo. Conviven con todo los que ya se encontraba por allá, contribuyendo también con ellos al efecto invernadero, y por tanto al incremento de la temperatura. Dijimos que estaba muy bien eso del efecto invernadero porque nos daba calor aquí abajo, y eso es cierto. Lo que también es cierto es que al incrementar los gases de la manera en que lo hacen también incrementa la temperatura, y con esto nace con la mayor de las virulencias una inagotable serie de efectos en cadena que acaban afectando al clima en su conjunto. Es por esto que se habla del Cambio Climático.


1 comentario:

  1. Es cierto que la cumbre de Cophenage ha sido un rollo, una pérdida de tiempo, ya que no se ha llegado a ningún acuerdo. Y encima, la UE ha tenido que observar una vez más, la poca fuerza que tiene en el espectro político y económico internacional. Por contra la gigantesca China y USA hacen y deshacen como les viene en gana. Pero al menos hay una cumbre. Quiero decir que esto era impensable hace tan solo 5 años, y que el haber una cumbre, implica conciencia por parte de los poderosos. Algo es algo... ya hemos empezado, Jose.

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